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Aunque la carrera todavía siga su curso, el Rally Dakar 2026 ya es historia para Lorenzo Santolino (Salamanca, 1987). El piloto de Guijuelo tuvo que abandonar hace unos días tras encadenar cuatro accidentes que no solo le mermaron en lo físico, sino sobre todo en lo mecánico, ya que dejaron destrozada su moto por completo, haciendo imposible que continuara en carrera.

Todo se torció en la etapa 1, un bucle con principio y final en Yanbu (Arabia Saudí) que se convirtió en el inicio de su trampa. Ese día, el salmantino sufrió hasta tres caídas en apenas unos kilómetros, las cuales no solo le ocasionaron una valiosa pérdida de tiempo, sino que le dejaron al borde del abismo. Al día siguiente, un cuarto vuelo provocó daños irreversibles en su Sherco y en su alma.

A pesar de irse al suelo en una zona de baja velocidad, su especialidad, destrozó las tijas de su montura, incluida la torre de navegación. Y también el cárter, el cual quedó completamente vacío de aceite en pocos minutos. Ya en ese momento, entre suspiros, 'Loren' se resignaba sabiendo que iba a ser casi imposible continuar. Minutos más tarde, ya subido en el helicóptero de la organización, decía adiós al Dakar mientras le daba vueltas a su cabeza.

Y es que realmente, el español sabía que todo se había torcido mucho antes de esa fatídica etapa y de ponerse frente a las peligrosas piedras que tantos sueños se han cobrado este año. Todo se comenzó a romper en el momento en el que se fue al suelo mientras entrenaba a poco más de un mes de iniciar el Rally Dakar. Otra caída a baja velocidad que le provocó una fractura en un dedo de su pie derecho.

Aunque la lesión no fue grave, le hizo llegar mermado al inicio de la prueba. Y, sobre todo, le impidió subirse a la moto durante las últimas semanas previas al inicio de la carrera, llegando al shakedown y al prólogo totalmente falto de sensaciones y de ritmo. Y eso, en una carrera como el Dakar, que no perdona llegar al 120%, es sinónimo de final prematuro.

La participación de Santolino en este Dakar se resume en una frase: "La cabeza quiere, pero el cuerpo no puede". Su cabeza veía y detectaba las trazadas buenas y reconocía los obstáculos peligrosos. Pero sus manos y todo lo demás tardaban en reaccionar, llegando esa décima de segundo tarde que marca la diferencia entre el éxito y el ocaso. Y tras cuatro pasos por esa oscuridad, todo se terminó rompiendo.

Ese abandono, que Santolino se toma con filosofía en conversación con EL ESPAÑOL, ha supuesto el final de uno de los caminos más tortuosos para 'Loren', el cual ya comenzó con otro paso por quirófano nada más terminar el Dakar de 2025. Y es que a principios de año, el salmantino se operó del túnel carpiano para intentar poner fin a unas molestias en la mano por momentos casi incapacitantes.

Se recuperó, comenzó a entrenar y dio vida al proyecto rumbo al Dakar 2026 con buenas sensaciones y buenos resultados. Sin embargo, esa fatídica caída y esa maldita lesión en el pie rompieron su hoja de ruta, sumiéndolo en un limbo incierto del que ahora, ya fuera de la carrera, intenta escapar.

'Loren' ya está en España, descansando junto a su familia, y nos cuenta cómo han sido estas horas tan complicadas a la par que extrañas, pero sin poder evitar sentir en cierto modo un poco de liberación al ver por fin que esa batalla contra su cuerpo ya ha terminado. Algo que, además, él mismo esperaba en cierto modo. Por eso, pone ya la vista en la nueva temporada y en el proyecto del Dakar 2027 con sed de revancha y con la aspiración de retomar esas intactas ansias de subirse al podio.

Lorenzo Santolino en el Rally Dakar 2026. Redes Sociales

¿Cómo estás físicamente tras las caídas? ¿Ha habido consecuencias de las caídas en forma de lesiones?

No. La verdad que sí me he estado revisando, pero está todo bien. Allí mismo en el Dakar, en el vivac, ya me examinaron y básicamente el retirarme ha sido por el tema de la moto, aunque no estaba yendo muy fino. El hecho de retirarme ha sido por la moto, pero no quiere decir que hubiera sido mejor que hubiera parado yo antes.

Me dijeron que estaba bien que parara ya porque la herida de la rótula que se me abrió podría generar una infección y algo que no es nada se podría convertir en algo complicado. Pero en cuanto a sensaciones, un poco de dolor, porque ya tenía de antes y demás, algunas molestias. El pie me molestaba un poco, pero la verdad que tampoco demasiado.

¿Y anímicamente cómo estás después de cómo se ha dado todo? Sobre todo, tan mal y tan rápido...

La verdad que al principio asumirlo cuesta, aunque luego, pensándolo en frío, sí que es verdad que es lo mejor. Lo que pasa es que cuesta, porque al final es el objetivo de todo un año, el trabajo mío, el del equipo y de todos los que me rodean, y al final parar es una putada. Pero bueno, si el físico no acompaña, ir a contracorriente no puede traer nada bueno.

Vamos por partes. En la etapa 1, que es cuando tienes las tres primeras caídas, ¿cuánto crees que te influyó tanto la lesión del pie como llegar sin entrenos? Recuerdo que dijiste una frase que fue 'la cabeza quiere, pero el cuerpo no puede'. ¿Cuánto influyó todo eso a la hora de ir encadenando una caída tras otra?

Yo creo que prácticamente todo porque al final las caídas han sido en sitios más o menos técnicos, lentos, de velocidad media-baja, y han sido por no estar reactivo en la moto. Eso se debe un poco a la lesión, que sin querer no haces la fuerza proporcionada o no vas tan fluido como normalmente. Vas un poquito más rígido, como en modo protección. Eso por un lado.

Por el otro, el no haber entrenado como se debe, sobre todo el último periodo, que es lo que te hace estar más reactivo y afrontar cualquier movimiento de la moto con más reflejos. Todo esto se pierde mucho cuando no entrenas y cuesta recuperarlo. Yo creo que esto también ha sido parte crucial.

¿Crees que con una aproximación normal al Dakar, sin la lesión y sin la falta de entreno, hoy estarías todavía compitiendo?

Yo creo que sí. Creo que las caídas que he tenido han sido por no estar al nivel físico habitual y que correspondía, aparte de ir un poco dolorido y no conducir con la fluidez que toca. Nunca se puede afirmar, obviamente, pero a nivel global he estado condicionado por mi nivel físico.

Tenía la esperanza de que si pasaban unos días recobraría las sensaciones.

El segundo día, cuando tienes ya la última caída y llega el abandono, que se te estropea la moto, ¿tú te esperabas que todo iba a terminar así?

Venías del día anterior sabiendo que la cosa estaba yendo muy mal y que era muy probable que pasara algo.

La verdad que no, no te imaginas cómo puede acabar. Lo que sí tenía claro era que no iba a ser un Dakar fácil. Tenía la esperanza de que, si pasaban unos días de carrera, quizá recobraría esas sensaciones de más reacción y más fluidez con la moto. Era mi esperanza, coger un poco la forma entre comillas durante la carrera, pero no ha sido así. Entre el dolor de la lesión y el no llegar ni al 100% físico ni al 100% de entreno, no podía ser.

Que acabara así, la verdad es que no me esperaba tener que retirarme por averiar la moto en una caída. Que se rompa la moto puede pasar, que yo tenga que parar por físico también o por una caída que me haga daño físicamente, pero tener que parar pudiendo continuar físicamente y romper la moto, con una rotura así, no contaba con ello. Es bastante atípico. Al final, casi siempre puedes intentar reparar o, si no es una rotura grande, normalmente por caídas sueles poder continuar.

¿Cómo han sido las horas después de la caída? Ver cómo estaba la moto, verte en el helicóptero... ¿Han sido de tus horas más duras en un Dakar? Sobre todo siendo la etapa 2 y no poder rodar más.

Al principio sí, fueron duros los primeros minutos porque te das cuenta de que tienes que volverte. En caliente quieres continuar, no quieres parar, quieres poder acabar el objetivo del Dakar. Luego, cuando pasa ese momento y lo piensas en frío, analizando, al final es un poco el mejor final para las condiciones en las que estaba. Todos los demás finales hubieran sido peores: retirarme por una caída grave de verdad, por una infección en la rodilla, por dolores…

Sí, podría haber acumulado algún kilómetro más, pero tampoco serían kilómetros de calidad, porque al final no vas al 100% ni te quieres esforzar al 100% porque sabes que el físico no acompaña. Estar en carrera mermado físicamente solo por estar ahí, sin que vayas a conseguir un resultado, y con la opción de hacerte más daño, tampoco tiene sentido.

Aunque el ritmo sea más bajo, te expones más que cuando estás al 100% físicamente porque no reaccionas ante un obstáculo o un imprevisto y te puedes hacer más daño que en una situación normal. Así que, analizándolo después, y a pesar de que no es lo que buscamos, es el mejor final.

Y, sobre todo, que si tiene que pasar algún año, que pase este, que está todo un poco hipotecado a que ya desde el principio era difícil conseguir algo bueno.

Eso es. Al final ya he empezado mal desde hace mes y medio y hemos hecho el máximo todos. Ha salido así, y si en el Dakar ya es difícil cuando estás al 100%; cuando vas mermado, es lo que pasa...

Ahora, tu compañero Cox va octavo, ¿confirma eso tu sensación de que con esa moto hubieras estado ahí si hubieras estado al 100% físicamente, peleando Top5?

Sí, eso lo llevo diciendo tiempo y es verdad que, al final, nunca lo he hecho, pero no dejo de pensar que tengo las capacidades y el equipo para poderlo hacer. Las circunstancias no se han dado. Este año, viendo el nivel de mi compañero de equipo, que está octavo, probablemente, si todo le va bien, pueda estar entre el 5 y el 10. Nunca lo ha hecho, o sea que sería un muy buen objetivo para él.

En mi caso, quizás hubiera rozado el Top5. Pero eso al final también porque pasan cosas a todos. Igual que me ha pasado a mí, le ha pasado a Canet, le ha pasado a Svitko, les pasa a muchos... Casi siempre pasan cosas, y si eres tú al que no le pasan y estás preparado y todo, puedes estar ahí. Sí que es verdad que este año, aunque todo hubiera sido perfecto para mí a nivel mecánico, dudo que lo hubiera podido hacer por cómo he empezado y por cómo veía que me estaba sintiendo.

Lorenzo Santolino durante el Dakar 2026. Imagen cedida

¿Qué planes tienes ahora? ¿Vas a parar para recuperarte al 100%, vas a tener unas vacaciones o qué tienes pensado?

La verdad que tengo que hacer un poco de parón físico porque el cuerpo necesita recuperar, no solo de la carrera y de las pequeñas caídas, sino también por la herida de la rótula, el edema que tengo en el epicóndilo del fémur y demás necesitan un poco de tiempo. Necesito ahora que el cuerpo repose. Al final he pasado por la operación, las dos fracturas, todo in extremis, la inflamación y que todo vaya rápido. Tenemos que dejar ahora mínimo dos o tres semanas para que el cuerpo recupere, pero sí que tengo ganas de no parar demasiado a nivel físico y comenzar un poco la preparación de nuevo.

¿Para ti el Dakar es la meta al final del camino? Parece que esto va un poco al contrario de lo que es la temporada, que el Dakar es la primera prueba del Mundial, pero para casi todos parece que es un poco al revés, que es como el final de toda la preparación del año.

Sí, totalmente. Para mí lo que más sentido tendría es que el Dakar fuera la última prueba del año. Que tú empezaras la temporada y el Dakar fuera donde culmina todo. Al final está justo ahí, a caballo entre dos años, pero para mí el Dakar es el final.

¿Y esto por qué no se cambia? ¿Por qué nadie se lo plantea? No sé si esta conversación se ha abierto o si los pilotos lo pedís porque para casi todos es así.

Bueno, no sé. Al final, en mi caso como no estamos ni inscritos en el W2RC, nos es un poquito más indiferente porque nuestro objetivo es llegar bien al Dakar y las demás carreras son como una preparación. Si se hace buen resultado, mejor. Pero lo que yo planteo con el equipo es intentar utilizar las demás carreras como banco de pruebas y Marruecos como confirmación de todo. Y llegar al 100% al Dakar.

¿Tienes hoja de ruta ya para 2026 y carreras que tengas intención de hacer?

Al 100% no, pero yo creo que haremos Portugal, aunque por fechas me gustaría que hubiera un poco más de espacio por lo que comentamos ahora mismo. Nuestro objetivo es el Dakar, y correr en siete u ocho semanas otra vez… Preferiría tener un poco más de tiempo para descansar y empezar a hacer base otra vez de nuevo y no entrar directamente en competición.

Pero bueno, yo creo que Portugal, si no pasa nada, también Ruta 40 en Argentina, puede que Baja Aragón y Marruecos. Abu Dabi seguro que no. Esto es un poco las probabilidades que tenemos. Quizá haya que decidir entre Baja Aragón y Argentina, no lo sé. Ahora, cuando volvamos, a ver cómo lo analizamos.

La idea es tener una moto nueva para 2027, pero habrá que ir valorando. Está todo muy verde.

A nivel equipo, contrato y demás, ¿cómo se presenta para ti el año? ¿Vais a iniciar nuevo proyecto?

Antes del Dakar nos contabas que la moto estaba al límite de su evolución y no sé si la idea es seguir esa línea o si empezáis un camino más nuevo.

La idea es intentar hacer algo nuevo, pero habrá que ir valorando cómo vamos con la evolución y cuándo está lista la primera base con las modificaciones para poder empezar. Está todavía todo muy verde. Sí que es verdad que tendrían que llegar cosas nuevas, pero aún no sé en qué momento. No sé si será para ya, para dentro de medio año o para dentro de un año. La idea es seguir evolucionando.

Por otro lado, la moto no sé si es una moto equilibrada como las demás ganadoras, pero tampoco es una moto que esté muy mal ni muy lejos. Tenemos una moto que va bien, que es fiable y que cumple correctamente en todas las áreas. Entonces, hasta que no haya algo mejor, tampoco la dejaríamos de usar.

Vamos a centrarnos en este Dakar para terminar. Se está viendo una línea muy diferente en motos y en coches. En motos, prácticamente, los pilotos —no digo que quieran abrir pista—, pero no supone tanto problema por el tema de las bonificaciones y la clasificación va en muy poquitos segundos.

En coches parece que está pasando todo lo contrario. El que un día gana, al siguiente pierde, y el que un día pierde, al siguiente recupera. ¿Por qué no van las dos disciplinas, sobre todo desde que entraron las bonificaciones en las motos, con un ritmo más parejo? ¿A ti cuál te gusta más?

En coches estoy más perdido porque nunca he competido en coches ni sé tampoco muy bien las estrategias. Sí que veo, como tú dices, que el que abre siempre pierde mucho más. No sé si se debe también al vehículo. En moto es más la confianza que tú tengas visualmente. No sé si en coche influye también que esté pisado o no, o esté roto o no, y que puedas ir más rápido o pierdas tiempo.

Por ejemplo, he escuchado alguna vez en World Rally Car que los primeros pierden tiempo porque está sucia la pista. No sé si llegan a este punto de tener esas diferencias por esta técnica. En motos, con el bonus, se equilibra bastante y, si tú tienes confianza en tu navegación y vas abriendo pista, se puede ir muy rápido. De hecho, hay pilotos que van igual de rápido o más abriendo, como puede ser (Nacho) Cornejo u otros especialistas en navegación. En moto, ahora mismo, creo que tiran a intentar ganar especiales más allá de luchar mucho con la estrategia.

Y la última. ¿Te mojas con un favorito para ganar en motos?

En motos, sigo con los que había comentado. Creo que Tosha (Schareina) o Sanders están un pasito por encima, y para mí el otro que comentaba era Brabec. De momento están todos muy bien posicionados. Es verdad que está también Luciano (Benavides) cerca, está Cornejo no muy lejos, pero para mí los favoritos a ganar siguen siendo Tosha y Sanders.