La Fórmula 1 cuenta ya las horas para que los motores empiecen a rugir en el circuito de Sakhir, en Bahrein. La primera vez que se pueda volver a disfrutar del sonido de los V6 será en los test de pretemporada que se celebrarán del 12 al 14 de marzo. No será como volver a oír a un V10 de los de antes, pero siempre es motivo de celebración cuando el 'Gran Circo' regresa. 

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La mayoría de los equipos han presentado ya a sus monoplazas y sus pilotos para el próximo curso, aunque todavía quedan reservadas algunas sorpresas como conocer cómo será el nuevo SF21 de Carlos Sainz o poder ver por primera vez a Fernando Alonso en con su nuevo Alpine, ya que el asturiano no ha podido estar en la presentación del equipo ni en el filimng day que ha realizado Esteban Ocon

Sin embargo, el 'Gran Circo' ya tiene su primera gran polémica, la que ha sembrado el diseño de uno de los equipos que menos protagonismo suele tener en la Fórmula 1. Se trata del equipo Haas, que ha renovado por completo su imagen y que ahora llevará la bandera de Rusia por todo el mundo en una nueva artimaña de Vladímir Putin por desafiar las leyes, salvo que alguien se lo impida antes de que arranque el campeonato. 

El presidente ruso Vladimir Putin junto al líder de los ‘Lobos Nocturnos Alexander Zaldostanov en una imagen de 2011.

Haas cambia su imagen

El equipo Haas es una escudería estadounidense fundada en 2015 cuya sede está en Kannapolis. Sin embargo, este año, además de renovar su pareja de pilotos, también han renovado su imagen exterior, la cual ha dado ya mucho que hablar. Nikita Mazepin y Mick Schumacher, una de la pareja de pilotos más mediática de la Fórmula 1 a pesar de no haber debutado aún en la categoría reina, llevarán los colores de la bandera rusa en su monoplaza. 

Esta nueva imagen tiene un origen gubernamental muy importante y responde a dos vertientes claramente conectadas. El principal de esos motivos es la llegada del nuevo patrocinador del equipo y gran soporte económico para las próximas temporadas. Se trata de la empresa petroquímica rusa Uralkali, la cual es propiedad del padre de Nikita Mazepin. De esta forma, la presencia de joven piloto era indispensable para la permanencia del patrocinador y la viabilidad del equipo, y por eso en ningún momento se propusieron sustituirlo a pesar de su escándalo sexual. 

El padre de Mazepin es el gran impulsor económico de este proyecto en el que tendrán toda la importancia y todo el control. Tanto es así que la propiedad de Gene Haas queda relegada a un segundo plano hasta en el nombre, que pasa a ser Uralkali Haas F1 Team. De esta forma, el nuevo VF21 responde a los deseos de Mazepin y su familia con el amparo económico de su empresa productora y exportadora de fertilizantes de potasio.

Haas VF-21 Haas F1

Sin embargo, el poder de Uralkali ha ido más allá, ya que han conseguido cambiar la imagen por completo de la escudería, ganándose así el visto bueno del mandamás ruso Vladímir Putin. El presidente del país y Dmitry Mazepin, padre del piloto y propietario de Urakali, son grandes amigos y se podría considerar que incluso Mazepin es una de las manos derechas del exagente del KGB

Por ello, debido a esta unión, Putin ha conseguido burlar hasta el momento la prohibición de la Agencia Mundial Antidopaje que le fue impuesta a Rusia por una manipulación de datos de forma sistemática de su laboratorio de control de dopaje durante los Juegos de Invierno de 2014 que se celebraron en la ciudad rusa de Sochi

Esa sanción indicaba que los deportistas rusos tendrían que competir como atletas neutros y que no podrían lucir ni la bandera de su país, las palabras Rusia o ruso, el águila o el escudo, ni tampoco hacer sonar el himno de Rusia en ningún lugar del mundo, tampoco en la propia Rusia. De esta forma, Putin y Dmitry han conseguido burlar esta sanción y riéndose de la Fórmula 1 han colocado la bandera de Rusia sobre el monoplaza de Nikita Mazepin y Mick Schumacher. 

Vladimir Putin, presidente de Rusia. Efe

Este cambio de imagen ha supuesto también una gran conquista al hacerse en el seno de un equipo estadounidense, teniendo en cuenta la histórica rivalidad que han mantenido siempre dos de las naciones más fuertes del mundo. Los mensajes desde dentro y fuera del equipo de usar estos colores y no la bandera confirman esta artimaña ante la que el seno de Haas, con Gene y Gunther Steiner a la cabeza, han tenido que acceder. 

Putin sonríe de nuevo

Esta no es la primera vez que Vladímir Putin consigue paralizar y hasta reírse de la Fórmula 1, manipulando la situación hasta conseguir salirse con la suya. Ya en la celebración del primer Gran Premio de Sochi en el año 2014, el líder ruso obligó al 'Gran Circo' a poner el himno del país y a que todos los pilotos y personal de la Fórmula 1 se cuadraran ante él.

Por intereses económicos y políticos, la parrilla tuvo que acceder por obligación de la FIA a los delirios de grandeza de un líder totalitario y absolutista como Putin, que desde aquel día dejó su sello en la Fórmula 1. Este hecho suscitó una enorme polémica alrededor de una F1 que por aquel entonces estaba comandada por otro millonario como Bernie Ecclestone

Bernie Ecclestone Reuters

Para no armar más revuelo del ya creado, la Fórmula 1 decidió instaurar, desde aquel día en Sochi, la ya mítica y tradicional ceremonia de los himnos antes de cada carrera. Ahora no es extraño ver a los pilotos formar en la recta de meta para escuchar el himno del país en el que se corre después de dar la vuelta de honor al circuito. Este año, ese momento musical ha sido aprovechado por Lewis Hamilton para dar visibilidad a sus mensajes y gestos activistas contra el racismo. 

Sin embargo, algo que ya parece habitual, en realidad fue otra victoria más del impredecible Vladímir Putin, que sigue acogotando a la Fórmula 1 con sus deseos de grandeza desmedida. Desde aquel día, la Fórmula 1 se convirtió en una loa propagandística en favor del primer ministro ruso. 

Aún así, aquello parece ser poco comparado con lo que logró hacer en el campeonato de turismos, el DTM, tan solo hace unos años. Su helicóptero personal se encontraba volando cerca del circuito y por ello obligó a parar la carrera, ya que en caso de ser necesaria la asistencia del helicóptero médico, este no podía volar a una distancia tan cercana del de Putin, una ley impuesta por el propio presidente ruso. De esa forma, la prueba se detuvo hasta que el helicóptero se marchó y se volvían a respetar las condiciones de salud. 

La AMA ya investiga

A pesar de que Putin y Dmitry Mazepin se las prometían muy felices con su artimaña de haber conseguido burlar las leyes que prohíben mostrar la bandera rusa al joven piloto Nikita, la Agencia Mundial Antidopaje no ha dicho su última palabra en el asunto. La sanción impuesta por su entramado de dopaje podría volvérseles de nuevo en su contra y obligarles a tener que cambiar el diseño de su VF21. 

Un portavoz de la propia AMA ya ha comunicado que están al tanto de la nueva decoración del equipo Haas con la llegada de Uralkali y que están en conversaciones e investigaciones con las autoridades competentes para estudiar si pueden obligar a la escudería a abandonar este diseño que muestra la bandera rusa de forma encubierta, algo que tienen prohibido.

La bandera rusa al lado de la de los Juegos Olímpicos. Hannibal Hanschke EFE

Para intentar defenderse, desde el equipo Haas han asegurado que este nuevo diseño con los colores de la bandera es algo que responde únicamente a un interés comercial del nuevo esponsor y que es una idea que ya tenían pensada antes incluso de que se conociera la sanción. De esta forma, lo que consideran que no debe ser obligatorio cambiar esta nueva decoración a pesar de que exista dicha prohibición sobre los deportistas rusos, la cual también se extiende a la Fórmula 1, el Mundial de Rallys, el Campeonato de Resistencia, la Fórmula E y el WRX.

Ahora tendrá que ser el Tribunal de Arbitraje Deportivo quien decida si este nuevo diseño contraviene el procedimiento abierto la AMA y la Agencia Antidopaje de Rusia, la RUSADA. La sanción a todos los deportistas rusos, los cuales tendrán que competir ahora como neutros, fue impuesta en el mes de diciembre. 

Schumacher, en medio

En mitad de toda esta batalla política y económica que tiene enfrentadas a las AMA, la RUSADA, a Putin y a los Mazepin y que ha usado a la Fórmula 1 y al equipo Haas como instrumentos, se encuentra el otro piloto de la escudería estadounidense, Mick Schumacher. Quien le iba a decir al hijo del 'Kaiser' que en su debut en el 'Gran Circo' no iba a ser él protagonista de la historia. 

El joven piloto alemán, que viene de ser el ganador de la F2, vive todo este conflicto desde una posición de segunda fila, sin poder intervenir y sin que su opinión vaya a significar mucho teniendo a toda una potencia como Rusia batallando desde la trinchera de su nueva identidad neutral. 

Mick Schumacher, subido al Haas de esta temporada Haas F1

Mick, cuya mayor preocupación debía ser el rendimiento del nuevo motor Ferrari que repercutirá en su monoplaza para intentar deslumbrar en sus primeros meses en la Fórmula 1, está ahora en medio de un conflicto gubernamental con intereses cruzados muy peligrosos. Quizás, de haber sabido antes lo que el 'clan de los Mazepin' tenían preparado para su debut, le hubiera pedido a Ferrari, academia de la que procede, que le hubieran buscado otro monoplaza para dar los primeros pasos de su carrera.

Habrá que esperar de todas formas si el hecho de que los motores empiecen a rugir en Bahrein acalla un poco toda esta historia y dar verdadero protagonismo a la velocidad. Además, será allí donde se pueda ver de verdad al nuevo VF21, ya que el mostrado con los colores de Rusia tan solo es el coche del pasado año disfrazado con los colores de la polémica. Mientras tanto, Vladímir Putin sonríe porque vuelve a tener a la Fórmula 1 a su merced. 

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