El año 2020 encara ya su recta final, por fin, y toca ir pensando en un nuevo año que debería ser mejor para todos. En el mundo del deporte, muchas competiciones cambiarán la hoja del calendario y no detendrán su ritmo habitual. Otras sí lo harán ya que está a punto de concluir su temporada, especialmente las competiciones de motor. La Fórmula 1 o MotoGP con sus respectivas categorías dirán adiós durante unos meses y pensarán en breve en el nuevo año que está a punto de comenzar.

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Sin embargo, existe una competición que arrancará poco después de que comience el año. Concretamente el día 3 de enero y será una de las más espectaculares que se puedan ver en 2021 como en cada temporada. Un espectáculo apasionante entre dunas y arenas, entre piedras y baches, entre polvo, camiones, motos y demás vehículos.

Se trata, como no, del Rally Dakar 2021 que comenzará a principios del mes de enero para ofrecer un año más un espectáculo único. Sin embargo, la carrera que realizará un recorrido en bucle con principio y final en la ciudad de Jeddah, en Arabia Saudí, vivirá una edición completamente diferente al resto. Este año se libró de la Covid-19 por tan solo unos días, sin embargo, en 2021 no tendrá esa oportunidad, por lo que se tendrán que extremar todas las medidas de precaución y seguridad sanitaria.

Carlos Sainz, en una etapa del Rally Dakar EFE

Será una carrera completamente diferente a la de cualquier año, que tendrá que lidiar con una dificultad añadida de grandes dimensiones. Si el Rally Dakar ya estaba considerado como una de las pruebas del mundo del motor más duras del mundo, la de este año seguramente se lleve la palma, porque requerirá un esfuerzo un mayor de todos los participantes, no solo de los pilotos. De esta forma, se podría afirmar incluso que Carlos Sainz defenderá su título en Rally Dakar más complicado de la historia, tanto a nivel técnico, ya que se recorrerá un terreno virgen de Arabia Saudí, como a nivel mental, ya que el cuidado y las precauciones que se deberán mantener en carrera son extremas.

ASO marca el rumbo

La empresa organizadora del rally más extremo del mundo es ASO, una empresa francesa con sede en Issy-les-Molineaux, fundada en 1992 y que está presidida por Jean-Etienne Amaury. De ahí procede su nombre, Amaury Sport Organization. Se encarga a lo largo del año de organizar diferentes eventos deportivos, algunos tan prestigiosos como el Abierto de Golf de Francia, el Maratón de París o pruebas ciclistas como la Paris-Niza y la Paris-Roubaix.

Sin embargo, los grandes éxitos de ASO son, precisamente, el Rally Dakar y las dos grandes pruebas ciclistas del calendario en las carreras por etapas, el Tour de Francia y La Vuelta, la cual organiza a través de la empresa Unipublic, de la que posee e 100% del accionariado desde el año 2014.

El BORA tira del pelotón en la etapa 12 del Tour de Francia Twitter (@LeTour)

De esta forma, el Rally Dakar 2021, esa prueba tan particular que el próximo año lo será un poco más si cabe, contará con un organizador que tiene éxitos probados en organizar grandes eventos que incluyen a multitud de personas en época de pandemias. En especial, el calendario ciclista ha estado marcado por la actuación de ASO, la cual ha primado la seguridad de las personas participantes por encima del bien deportivo, sin correr riesgos innecesarios y creando ‘burbujas’ sanitarias sin fisuras, lo que ha supuesto una garantía de absoluto éxito.

La experiencia de ASO este año en la temporada ciclista ha tenido capítulos de todos los colores, por lo que llegan completamente preparados para afrontar cualquier episodio que se produzca en Arabia Saudí. ASO organizó la Paris-Niza en plena estallido de la pandemia por el coronavirus en el mes de marzo, y se vio obligado a reducir su recorrido y a eliminar una etapa por el bien sanitario. Fue la última gran prueba ciclista que se llevó a cabo antes del gran confinamiento.

Después de la reanudación de la competición, ASO ha velado por todos los deportistas llevando a cabo el Tour de Francia una carrera que se prolonga durante tres semanas y que tiene a una caravana de miles de personas que recorre todo un país, y que lo hizo sin fisuras ni problemas que lamentar. El éxito del Tour ha sido rotundo y ha salvado la temporada de un deporte.

Sam Bennett gana el sprint de París EFE

El mismo camino lleva La Vuelta, que ya ha superado su ecuador y que se está celebrando bajo una pulcritud sanitaria digna de admirar, algo que no han conseguido otras carreras como el Giro de Italia. Tanto el Tour como La Vuelta se han desempeñado hasta el momento sin positivos en sus controles demostrando la eficacia de sus sistemas de prevención. La labor de ASO ha sido tan eficiente que no ha forzado la situación en ningún momento y ha tenido que ver como una de sus pruebas se suspendía por la dificultad que atraviesa Francia, como ha sido la Paris-Roubaix, así que el éxito de ASO se ha comprobado incluso en pruebas en las que no ha forzado su celebración.

De esta forma, la empresa francesa ya tiene diseñado en gran medida el enorme protocolo que pondrá en práctica para proteger y salvaguardar la seguridad de la enorme caravana que lleva consigo el Tour de Francia que asciende a unas 3.000 personas, las cuales pueden confiar en un éxito totalmente probado en este año 2020 tan complicado.

Un blindaje previo

La seguridad que se pondrá en marcha en el Rally Dakar 2021 no solo se reducirá a la duración de la carrera, sino que comenzará mucho antes con un blindaje previo de todos los pilotos y mecánicos, así como miembros de la organización y personal que conformen esa enorme caravana de 3.000 personas. Por ello, ya se ha puesto en marcha y se ha facilitado a los participantes un protocolo de actuación.

Este comienza con una serie de advertencias que tendrán que ver con la vida personal de dichos participantes. El Rally Dakar comenzará el día 3 de enero, inmerso en una época de celebraciones navideñas. Lo que se ha pedido a todos los miembros de esa futura caravana es que tengan cuidado con esos excesos navideños, las reuniones familiares y de amigos y todos los actos que lleven a cabo en los días previos para evitar contagios que pongan en riesgo su participación.

Las motos, antes de la salida EFE

Además, se han hecho extensivas algunas recomendaciones como la vacunación de la gripe para evitar males mayores a la llegada a Jeddah, lugar desde donde arrancará el rally más exigente y bonito del mundo. Una vez superadas estas primeras pruebas, será necesario que los participantes acrediten su perfecto estado de salud con varias pruebas PCR para confirmar sus negativos antes de poder volar rumbo a Arabia Saudí, donde comenzará la carrera pocas horas después del día de año nuevo. Además, recomiendan pasar pruebas periódicamente las semanas previas a la carrera para comprobar que todo va por los cauces sanitarios correctos.

Una vez lleguen a Jeddah, los pilotos deberán superar una primera fase de autoaislamiento y someterse a una nueva prueba, cuyo negativo les dará la posibilidad de participar en la carrera. En esos días que permanezcan hasta el inicio de la prueba, deberán limitar sus recorridos y sus contactos sociales. Toda precaución será poca. 

Una 'burbuja' única

Una vez en carrera, la intención de ASO es crear una ciudad blindada ajena al resto del mundo donde todos sus convivientes puedan realizar sus funciones, con las precauciones lógicas, pero en las mayores condiciones de seguridad posibles. Para ello, será necesario mantener un estricto protocolo sanitario que será muy exigente.

Algunas de las medidas más destacadas serán la prohibición de los participantes con la población ajena a la carrera durante los traslados, la prohibición también de las visitas y acceso de invitados y la prohibición de los pilotos y todo el personal de carrera de la ciudad, conocida como vivac. Todos están obligados a dormir dentro del campamento incluso en los días de descanso y, además, lo harán en dependencias individuales para reducir los contactos lo máximo posible. Desde la organización de la prueba consideran que toda precaución es poca para garantizar la viabilidad de la prueba hasta el final.

Fernando Alonso, Carlos Sainz, Nani Roma y Laia Sanz, en la presentación del Dakar.

Además, ASO ya prepara potentes equipos de saneamiento para las zonas comunes que tengan que compartir los pilotos como el comedor, para que estén totalmente limpias e higienizadas, además de desinfectadas. El control en todo el campamento será extremo e incluso existirán patrullas que velarán por el perfecto cumplimiento de las normas de seguridad sanitaria establecidas por ASO.

Aquellos que incumplan estas normas serán expulsados de la carrera, ya que se han modificados los estatutos y reglamentos de la prueba para que exista potestad para ello. Cualquier positivo que se registre será enviado a la zona de aislamiento, donde se procederá a estudiar su caso, el cual podría terminar también con su salida de la prueba. Para ello, existirán un laboratorio móvil encargado de la realización de test a todo el campamento y siempre habrá la presencia de un gerente anti-Covid para estudiar la situación día a día.

Un Dakar diferente

El Rally Dakar siempre está considerado como una de las pruebas más exigentes a nivel mental y a nivel físico. Sin embargo, la de este año será todavía mucho mayor, ya que tendrá consigo todo el peso de la lucha constante contra al Covid-19, a la que tendrán que hacer frente en cada segundo de su estancia en Arabia Saudí, e incluso antes con esas normas ofrecidas por la organización para llegar perfectamente limpios al día 3 de enero.

El Dakar suele tener condiciones de conducción extrema entre la arena, las dunas y las piedras, dificultades de temperatura y la exigencia de vivir en un campamento casi de abastecimiento primario, lejos del lujo de otras competiciones como la Fórmula 1. Sin embargo, la edición de 2021 será la más exigente que se recuerde.

Carlos Sainz, en el Dakar EFE

Además, el nivel mental que exigirá la prueba de este año puede llevar a los pilotos a rendirse, tirar la toalla o perder la concentración antes de tiempo, lo que les hará quedar fuera de la lucha por sus objetivos. El Dakar es una carrera de fondo en la que no se gana por pequeñas diferencias porque casi cualquier día, en cada momento de una etapa, pueden surgir problemas graves que traigan consigo la pérdida de minutos o incluso de horas.

Sin embargo, este año será obligatorio mantener la calma y la concentración incluso en esas situaciones, ya que la carrera no sabe qué futuro tendrá. Cada día se irá al límite porque nadie puede asegurar la viabilidad total de la prueba, y por ello, estar bien colocado desde el principio ante una posible suspensión, será clave.

Será el primer Dakar que no tendrá la seguridad de saber hasta donde llegará, por lo que alcanzar el liderato desde el principio puede ser un objetivo para los grandes aspirantes en cada una de las modalidades. Además, será obligatorio también no descolgarse nunca de la lucha ya que la existencia de positivos y, por ende, las bajas en carrera podrían traer sorpresas de abandonos, lo que se traduciría en éxitos inesperados de pilotos que se podrían haber considerados fuera de la batalla. Esto implicará mantener la concentración hasta el final, pase lo que pase. El desgaste mental y físico será extremo un año más en una de las pruebas del motor más apasionantes del curso.

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