La tensión en la franja de Gaza ha sido uno de los asuntos del 2021. Irán es uno de los países protagonistas de este coflicto, que ha sido aparcado en las noticias del país de Oriente Medio por un éxito en los Juegos OlímpicosJavad Foroughi, tirador en la modalidad de pistola de aire comprimido de 10 metros, se colgó la medalla de oro en su primera participación en una cita de esta índole. De hecho, marcó un nuevo récord olímpico de puntuación con 244,8 puntos. 

Nunca antes este país había conseguido un éxito en esta modalidad y a sus 41 años, después de perfeccionar su habilidad con la pistola en el sótano del hospital en el que trabaja, ha conseguido este hito. Foroughi no dio importancia a esa preparación, si no a sus años de oraciones, cuestión por la que, según acertó su último disparo, sacó una pequeña alfombra para orar. Tiene razones para buscar respuestas en una divinidad, ya que sufre una enfermedad de la válvula mitral que potencialmente puede provocar insuficiencia cardíaca.

Irán se ha rendido a sus habilidades, ya que la combinación de trabajar en el Hospital Baqiyatullah de Teherán durante la pandemia, el hecho de no tener una preparación profesional y este éxito en sus primeros JJOO ha sido vendida en todo el país como la gran hazaña. El presidente del parlamento, Baqar Ghalibaf, felicitó a Foroughi, calificando su hazaña de "gratificante y gozosa", por ejemplo. Aunque todo tiene un trasfondo político. 

Foroughi también es afín al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, una rama de las Fuerzas Armadas iraníes destinada a proteger el sistema político de la república islámica del país. Recientemente, Estados Unidos designó a este grupo como una organización terrorista, algo que ha hecho que la polémica se haya instalado sobre su victoria. Concretamente, el Comité Olímpico Internacional ya ha recibido la solicitud para que le retiren su medalla de oro por colaborar con este cuerpo.

"Cómplices"

Así califica el grupo 'United For Navid', el principal impulsor de esta moción, al COI, por "promover el terrorismo y los crímenes contra la humanidad". En una nota pública en las redes sociales, esta organización pide "una investigación inmediata" y, hasta que se complete el proceso, "una suspensión de cualquier medalla". "Otorgar un oro olímpico a un miembro de una organización terrorista es una terrible afrenta a los atletas y los ideales olímpicos y deja una grave marca negra", explica el comunicado.

"El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica tiene un historial de violencia y asesinatos no solo de personas iraníes y manifestantes allí, sino también de personas inocentes en Siria, Irak y Líbano", concreta ese comunicado en el que se le pide al COI que le retire la medalla a Foroughi que, para más polémica, hizo un saludo militar en el podio.

Javad Foroughi, en los Juegos Olímpicos REUTERS

Foroughi formó parte de las fuerzas 'Al Quds' en Siria, antes del surgimiento del Estado Islámico. El tirador, de hecho, cuando ganó la Copa del Mundo este mismo año también se acordó del tiempo que pasó en Palmira, uno de los escenarios de la guerra en este país.

Esta afrenta comenzó antes de los Juegos. Navid Afkari, nacido en 1993, fue un luchador grecorromano que fue ejecutado por la República Islámica de Irán por participar en las protestas contra el gobierno que fue reelegido en 2017. En este proceso, fueron estas fuerzas afines al gobierno las que frenaron las manifestaciones y llevaron a cabo detenciones. El 12 de septiembre de 2020, el 'wrestler' sería ahorcado. La lucha no ha parado convirtiéndose en un grupo que promueve actividades contra el gobierno iraní de Hasán Rouhaní. Además, la actuación de la Guardia Revolucionaria en Siria también ha sido motivo de críticas  por parte de 'United for Navid'.

Esto se ha unido a algunas decisiones controvertidas en competiciones como el judo. En marzo de este año el Tribunal de Arbitraje Deportivo anuló la suspensión de Irán de los eventos internacionales por la salida del excampeón mundial Saeid Mollaei, que hizo público que se le ordenó perder partidos y retirarse de las competiciones para evitar enfrentarse a israelíes. Sardar Pashaei, otro exluchador que lidera 'United for Navid', es el encargado de denunciar todo este tipo de actitudes.

Ante todo esto, James Macleod, director de relaciones del CONI, ha explicado que el "COI siempre está preocupado en estos casos y lo está monitoreando muy de cerca" y que si "hay abusos flagrantes de la Carta Olímpica, tomarán todas las medidas necesarias al respecto". Es curioso, porque el mismo Sebastian Bach, presidente de esta organización, admitió que "había hecho llamamientos personales directos al Líder Supremo y al Presidente de Irán pidiendo clemencia para Navid Afkari".

"Blancos vivos"

Los activistas en las redes sociales también han acusado a Foroughi de practicar la puntería en "blancos vivos". También se ha publicado una supuesta foto de 2009 en la que se vería a Foroughi con un francotirador que disparó contra manifestantes pacíficos alrededor de la plaza Azadi de Teherán el 18 de junio de 2009 durante las manifestaciones después de las elecciones de ese año.

A la derecha, Javad Foroughi, a la izquierda el francotirador con un aspecto similar

El COI tendrá que responder ante esta gran polémica surgida en torno a los Juegos Olímpicos, alejada del coronavirus, la gran preocupación en Tokio, y de los problemas de abastencimiento de agua que tiene ahora mismo el país iraní. Javad Foroughi es un héroe en su país, pero no en el resto del mundo. La muerte de otro deportista y los sucesos en Siria empañan esta medalla, siempre bajo sospecha desde este mismo instante.

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