Puede que fuese el sol, la sonrisa de los niños viendo el entrenamiento del Atlético, el final del hostigamiento del invierno o esa tranquilidad preguerra futbolera que envolvía el ambiente previo en la ciudad deportiva. Quizás fuese eso o el optimismo generado tras la victoria contra el Bayer Leverkusen (2-4). Quién sabe. En realidad, da igual. A nadie le importa en exceso lo que sucediera este sábado en Majadahonda, por mucho que la buena temperatura hiciera de catalizador de esa felicidad recuperada en los últimos tiempos. Lo importante, ciertamente, pasa por lo que ocurra este domingo en el Vicente Calderón (16:15 horas). Allí, el equipo de Simeone, como juez necesario de la competición, ratificará (o no) tres cosas: si sigue siendo aspirante a la Liga, si confirma las buenas sensaciones obtenidas en Alemania y si es capaz de cavar -siempre hablando metafóricamente- la tumba de Luis Enrique.



Con esos interrogantes pendientes de encontrar respuesta, lo cierto es que el Atlético llega en el mejor momento posible, aunque Simeone no quiera reconocerlo del todo -como es, por otra parte, normal-. El conjunto rojiblanco, tras dos meses (noviembre y diciembre) en los que acumuló más derrotas (cuatro) que triunfos en Liga (tres); ahora, en este 2017, ha cambiado la cara. Las dudas se han encontrado con su destierro y el equipo está en clara curva ascendente: suma cuatro victorias en los últimos cinco choques y, sobre todo, ha recuperado las sensaciones de otro tiempo. O, dicho de otra manera, “ahora el equipo muerde”, que decía alguien en el Calderón en la remontada contra el Celta (3-2).



Ese estado de optimismo generalizado ha provocado que el equipo vuelva a creer que puede ganar tanto la competición nacional como la Champions League. Por una parte, el Atlético sabe que una victoria contra el Barcelona -y una derrota del Madrid en Villarreal- lo metería de lleno en la lucha por la Liga -y lo dejaría a cuatro puntos del liderato-. Y, por otra parte, consumaría su venganza contra el equipo de Luis Enrique, su verdugo en las semifinales de la Copa del Rey -con polémica incluida en el Camp Nou-.

Griezmann celebra un gol contra el Leverkusen.



Ante esta situación, en el Atlético se ha dejado de hablar de estilos para centrarse en qué jugadores saldrán de inicio. Por orden, el principal morbo se concentra en la portería, donde Oblak podría volver después de los dos fallos de Moyá contra Celta y Leverkusen respectivamente. En defensa, vuelve Godín, aunque todavía no está seguro que vaya a entrar en el once -sobre todo después del buen hacer de Giménez y Savic en Alemania-. En el centro del campo no hay dudas y en punta el Cholo tendrá que elegir entre Torres y Gameiro (suman ocho goles entre los dos en este 2017). Benditas dudas, en cualquier caso.



¿FINAL DE LA ERA LUIS ENRIQUE?



El optimismo del Atlético de Madrid contrasta con el pesimismo que se respira en Barcelona. En la Ciudad Condal se han acentuado los síntomas de crisis. Sobre todo, tras clavar la rodilla contra el PSG en la Champions League (0-4) y ganar con un penalti dudoso contra el Leganés en el último minuto (2-1). De ahí que Simeone pueda darle la estocada definitiva a Luis Enrique este domingo y acabar con su era: el club ya busca sustituto para el técnico asturiano de cara al próximo curso (suenan Sampaoli, Blanc y Valverde) después de sus desplantes a la prensa y los pitidos de parte de la afición en el Camp Nou.



Sin embargo, a pesar de la crisis, Simeone no da por muerto al Barcelona. “Siguen siendo el mejor equipo del mundo”, reconoció en rueda de prensa. Y así lo piensa. Porque si bien es cierto que en los últimos enfrentamientos ha sido mejor el Atlético (sobre todo en la segunda parte en el Calderón y en el partido en el Camp Nou de semifinales de Copa), también es cierto que Luis Enrique le ha comido la tostada al argentino en la mayoría de partidos: el Cholo sólo le ha ganado dos choques a los culés desde que está en el banquillo.



Ante esta situación y un futuro incierto, muchas cosas dependen de lo que ocurra este domingo en el Calderón. ¿Resucitará el Barcelona? ¿Mantendrá la escalada el Atlético? ¿Será el fin de la era Luis Enrique? Muchos interrogantes para un partido en el que ambos se juegan sus aspiraciones de aquí a final de temporada en la competición de la regularidad. Será a las 16:15 horas, previsiblemente con el mismo sol que este sábado caía por la ciudad deportiva, a una hora muy torera en la que se decidirá quién da la estocada definitiva a la Liga.

Neymar abraza a Messi durante el partido contra el Leganés. Reuters

Noticias relacionadas