El Manchester United no levanta cabeza. El conjunto inglés está sumido en una profunda crisis tanto a nivel deportivo como a nivel institucional. Una situación muy complicada de remontar y que ya ha tenido graves consecuencias para los intereses de un equipo que estaba llamado a grandes éxitos esta temporada, pero que va de mal resultado en mal resultado. 

La afición del Watford que abarrotaba las gradas de Vicarage Road le cantaba a Ole Gunnar Solskjaer que por la mañana estaría fuera de su banquillo mientras a David de Gea le caía un gol tras otro. Al final fueron cuatro tantos, una de las derrotas más humillantes de la temporada, y la profecía su cumplió. Esta misma mañana, el equipo británico hacía público el cese del técnico y la apertura de una nueva aventura. 

Crisis total en Manchester

El conjunto de Old Trafford se preparaba este verano para una temporada apasionante. Grandes fichajes y los rescoldos de un gran final de temporada hacían presagiar que lo mejor estaba por llegar. Se rozó un título al perder ante el Villarreal en los penaltis en la final de la Europa League y se consiguió con grandeza el pase a Champions después de finalizar segundos en la Premier League

Yeremi Pino, durante la final de la Europa League frente al Manchester United REUTERS

Con esa base más los recién llegados y la recuperación para la causa de jugadores como Paul Pogba o Maguire, era difícil no pensar en grande. Pero lo grande ha terminado siendo la caída. En estos momentos, los red devils se sitúan en la octava posición de la tabla de la Premier League, fuera de las competiciones europeas y a seis puntos de la Champions. Más lejos está ya el verdadero objetivo, la primera plaza que ocupa el Chelsea de Tuchel, que suma 29 por los 17 de los de Manchester. 

El equipo empieza a tener complicado pelear por un puesto de honor en la tabla cuando a principios de curso el objetivo era luchar por el título de la Premier League con clubes como el propio Chelsea, el Manchester City o el Liverpool. Una situación tan preocupante que ha hecho inevitable la destitución de Ole Gunnar Solskjaer. 

Además, en mitad de este bache que amenaza con sepultar al equipo, el Manchester United se tiene que jugar su futuro en la Champions, competición en la que esperaban dar un paso adelante después de muchos años siendo un equipo vulgar.

De momento, se sitúan en la primera plaza del grupo empatados a puntos con el Villarreal, pero los siete puntos que han logrado los han conseguido a base remontadas en el tiempo de descuento y gracias a las apariciones de su estrella, Cristiano Ronaldo. Una situación que no es sostenible durante mucho tiempo y que puede ser la antesala de otra caída. Con este panorama, la crisis es total en Old Trafford. 

Bernardo Silva celebra un gol contra el Manchester United Reuters

Adiós Solskjaer, ¿hola Zidane?

Uno de los principales señalados y de los principales culpables de esta situación es Ole Gunnar Solskjaer. El entrenador noruego ha estado criticado casi desde el inicio de la temporada. El equipo empezó bien en la Premier League sacando puntos importantes en los primeros cuatro partidos, pero después llegó la derrota en Champions contra el Young Boys y todo se desmoronó.

Las dudas sobre el nivel del técnico siempre le han perseguido y los malos resultados han terminado destapando la desconfianza que había con su figura a pesar del gran fina de temporada del pasado curso. A cada derrota y cada pinchazo del Manchester, los rumores sobre una posible destitución surgían y empezaban a salir nombres de los posibles candidatos. 

Solskjaer ha estado fuera en multitud de ocasiones esta temporada, pero ha sido finalmente tras el duelo contra el Watford cuando el noruego ha terminado cayendo, poniendo fin a su etapa como en el banquillo de Old Trafford. Después de apenas tres meses de competición y de la creación de un proyecto millonario e ilusionante, todo se ha venido abajo como un castillo de naipes ante un corriente de aire. 

Los Glazer han soplado con fuerza y Solskjaer ha volado de su puesto en la mañana de este domingo. Ahora es tiempo de soluciones. La primera, y que parece que se pondrá a prueba, será la de Michael Carrick. El histórico centrocampista del Manchester United, ahora convertido en técnico, ha sido el segundo del equipo durante la etapa de Solskjaer y en el club quieren que le sustituya, por lo menos hasta que tengan cerrado un gran nombre que reconduza el rumbo de la entidad. 

Ole Gunnar Solskjaer aplaude a la afición del Manchester United Reuters

Sin embargo, el sueño de los propietarios del United no pasa evidentemente por Carrick, sino por un técnico francés con pasado en el mejor club del mundo y con tres Champions en su palmarés. Se trata, evidentemente, de Zinedine Zidane, quien todavía no ha tomado una decisión sobre su futuro desde que abandonara la 'Casa Blanca' por segunda vez. 

El Manchester United ha perseguido durante varias ocasiones el fichaje de Zidane para su banquillo en los últimos meses, pero el galo ha rechazado todas las ofertas. Sin embargo, ahora podría ser diferente, ya que los propietarios del club preparan una oferta mareante para intentar convencerle de que le necesitan a él para salvar una temporada que pinta realmente mal. La Premier League no es una competición que atraiga especialmente al técnico, pero sueñan con que esta vez sí puedan cerrar su fichaje soñado. 

Para Zidane se trata de un momento especialmente complicado, ya que su principal es llegar a la selección francesa tras la Copa del Mundo de Catar 2022 y sustituir así a Didier Deschamps. El galo, que ha rechazado acercamientos de clubes como la Juventus o incluso de la Federación de Fútbol Catarí, también podría ver este camino como una oportunidad para demostrarle al mundo del fútbol que su valía como entrenador va más allá del Real Madrid y que también puede tener éxito lejos del Santiago Bernabéu, en este caso en Old Trafford. 

Sin embargo, ante una posible negativa de Zidane, en el club barajan otras opciones, aunque la mayoría tienen equipo, una ventaja en el camino de Zidane. Nombres como los de Brendan Rodgers, ahora en el Leicester, Antonio Conte, fichado por el Tottenham recientemente, o Mauricio Pochettino, en el PSG, han sonado con fuerza. Una opción más alejada es la de Laurent Blanc, que sí está libre, y otras de habla hispana son Julen Lopetegui y Luis Enrique. Sin embargo, ni el técnico del Sevilla ni el seleccionador nacional parecen estar muy interesados en esta vía. 

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El 'error' de Cristiano

La crisis del Manchester United ha terminado llevándose por delante a Solskjaer y ahora se espera, o bien la continuidad definitiva de Carrick, o la llegada de un nuevo técnico que pueda revitalizar el proyecto. Lo que está claro es que el club no está en un año de transición, sino de necesidad de resultados después de un verano de grandes fichajes. 

El Manchester United es un equipo que presupuestado en las últimas temporadas ingresos cercanos a los 600 millones de euros a pesar de los efectos de la pandemia y que tiene una plantilla cuyo valor de mercado supera los 900 millones de euros. Por lo tanto, no solo no tiene permitido caer, sino que además está obligado a levantarse con urgencia. 

En la última ventana de fichajes, el Manchester United ha cerrado contrataciones como las de Raphael Varane o la de Jadon Sancho, operaciones que supusieron un gasto por cercano a los 150 millones de euros. Y, por supuesto, se produjo también el fichaje de Cristiano Ronaldo, la gran estrella de la plantilla. 

El regreso del hijo pródigo era otro claro indicador de éxito, pero el luso ha pasado de una Juventus en caída libre a un Manchester United en el que está completamente solo. Él sí ha dado la talla, pero sus goles se han quedado vacíos en la inmensidad del desastre de un equipo que no levanta cabeza a pesar de contar con estrellas como Bruno Fernandes, Pogba o Rashford

Los jugadores del Manchester United tras recibir un gol del City Reuters

Ronaldo tomó una complicada decisión este verano en la cual pesó más el corazón que la cabeza. 'CR7' lo tenía hecho con el Manchester City, que buscaba un delantero que culminara su gran juego ofensivo. En los esquemas de Guardiola, Cristiano tenía su hueco fijo y su cuota de pelea por todos los títulos garantizados. El actual campeón de la Premier League podía darle unos últimos años de carrera soñados. Sin embargo, instantes antes de firmar, se dejó aconsejar por 'Sir' Alex Ferguson para romper el corazón de su antigua afición y terminar regresando a casa. 

Una decisión en la que pensaban los sentimientos y el sentido de pertenencia, pero que le alejaba considerablemente de seguir ampliando su brillante palmarés. Ahora, con un United en caída y un City en posiciones favorables, cobra más sentido la idea de que por amor, Ronaldo terminó cometiendo un error que ahora es protagonista en la gran crisis de los red devils. Cristiano carga con un equipo en ruinas en el que ni sus 1.000 millones le han servido para poder soñar con el éxito más de unos meses. 

[Más información: Zidane, cada vez más cerca del Manchester United: su primer paso tras su salida del Real Madrid]

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