El racismo continúa siendo uno de los grandes problemas del mundo del fútbol. Si en las últimas semanas Iñaki Williams desvelaba que había llegado a un acuerdo con sus compañeros del Athletic Club para detener un partido si volvía a recibir improperios por su color de piel, ahora Portugal ha emitido una multa económica con un importe ridículo respecto a otros actos sancionables. 

La liga portuesa ha anunciado oficialmente todas las sanciones contra el Vitoria Guimaraes por infracciones cometidas durante el partido que disputaron el 16 de febrero ante el Oporto.

Los de Guimaraes han recibido una multa de 17.941 euros en total, que se divide en varios apartados: 7.140 euros por daños materiales, 4.017 euros por el uso de dispositivos pirotécnicos, 3.392 euros por el uso de dispositivos pirotécnicos y lanzamiento de objetos de las gradas y 2.678 euros por intercambio de proyectiles entre aficionados de ambos clubes.

En cuanto a los insultos racistas proferidos por aficionados del Guimaraes contra el jugador del Oporto Moussa Marega, el club luso solo ha recibido una sanción económica de 714 euros. De momento se seguirá estudiando el caso por parte del Ministerio de Deportes y la Federación Portuguesa, quienes han abierto un procedimiento disciplinario. 

Marega abandonó el campo 

Los gritos racistas hicieron que Marega decidiera abandonar el terreno de juego en señal de protesta. Su técnico se apresuró para efectuar un cambio y sustituirle por su compañero Wilson Manafa.  

Moussa se retiró del partido visiblemente enfadado y realizando gestos desaprobatorios contra los hinchas del Vitoria Guimaraes.  "Querría simplemente decir a esos idiotas que vienen al estadio a lanzar gritos racistas que se jodan. Agradezco también a los árbitros que no me hayan protegido y me hayan mostrado una tarjeta amarilla por defender mi color de piel", señaló con dureza tras el partido.