La tragedia aérea del pasado 29 de noviembre se llevó a 71 personas, entre ellas la práctica totalidad de la plantilla y el cuerpo técnico del Chapecoense. El pequeño club brasileño que vivía el cuento de la Cenicienta y se disponía a jugar la final de la Copa Sudamericana frente al Atlético Nacional colombiano veía como el mejor momento de su historia se convertía en uno de los peores de la historia del fútbol mundial. Un nuevo punto de partida que llega ahora a la encrucijada de encontrar recambio para aquellos nombres que perecieron en las inmediaciones del aeropuerto José María Córdova de Medellín.

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Jackson Follman (al tuvieron que amputar la pierna derecha), Alan Ruschel y Helio Zampier Neto fueron los tres únicos futbolistas supervivientes de un accidente que recordó a la tragedia de Superga del maravilloso Torino de los años 50 o al drama que se vivió en Europa con el accidente del Manchester United en Múnich en 1972. "Ningún jugador usará sus camisetas esta temporada. Pero es más que un homenaje. Sinceramente esperamos que tanto Alan como Neto vuelvan y puedan usarlas. Follmann, desgraciadamente, no podrá utilizarla, pero esperamos que esté de regreso con nosotros de alguna manera", explicó Rui Costa, director deportivo del Chapecoense.

A ellos tres, el club brasileño ha decidido reservarles sus dorsales, pero a los otros 19 futbolistas que perdieron la vida sí deberá 'sustituirles', si es que eso fuera posible. 

Después de los rumores sobre ofrecimientos gratuitos de Ronaldinho o Román Riquelme, el clib brasileño ha llegado a la realidad del mercado y, por suerte, ha descubierto que no todo fueron palabras vacías durante el shock inicial. "Estamos recurriendo a una gran cantidad de cesiones, pero es una buena herramienta para reunir calidad, velocidad y presupuesto. Son muchos los clubes que se han implicado en esto", resumía Rui Costa

La realidad es que el club necesita unos 20 jugadores y la renovación completa de su cuerpo técnico. Por ahora, Vagner Mancini ha sido el elegido para ocupar el banquillo y el club brasileño ya ha hecho oficiales los fichajes de cuatro futbolistas: el portero Elías, el defensa Douglas Grolli, el extremo Dodó y el delantero Rosicley Pereira da Silva.

Una cantidad de jugadores insuficiente para hacer frente a una temporada en la que después de ser nombrado Campeón de la Copa Sudamericana a instancias del que debía ser su rival en la final, el Atlético Nacional de Medellín, el Chapecoense jugará la Copa Libertadores -está en el grupo 7 junto al Nacional uruguayo, el Lanús argentino y el Zulia venezolano- y el comienzo de la temporada se le echa encima, pues este mismo viernes comienza su pretemporada con el 26 de enero como fecha de su debut oficial en la liga brasileña ante el Joinville.

Unos plazos que no sólo no intimidan al club y su afición sino que incluso les envalentonan, pues la directiva del Chapecoense no ha querido aceptar la propuesta del resto de clubes brasileños que propusieron establecer una norma por la que el Chapecoense no pudiera perder la categoría en los próximos tres años más allá de sus resultados deportivos.