Dimitri Payet es la principal estrella del Olympique de Marsella. El equipo francés se encomendará a él para plantar cara al Atlético de Madrid y tratar de alzarse con el cetro de la Europa League. 

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El capitán marsellés, de 31 años, llega al final de temporada en su mejor estado de forma desde que arribó a la ciudad costera del sur de Francia procedente del West Ham inglés hace dos años.



Además de exhibir su ya conocida exquisita técnica con el balón, el jugador nacido en la isla de La Reunión (en el Océano Indico) ha mejorado físicamente en los últimos meses, acallando así las críticas de sus detractores, que achacaban su juego irregular al poco esfuerzo en el cuidado de su cuerpo.



La mayor velocidad que despliega ahora en los momentos decisivos de los partidos le permite ser aún más desequilibrante.



En el partido de vuelta de los cuartos de final contra el Leipzig (5-2) marcó dos golazos, uno anulado por falta cometida por su compañero Mitroglou sobre un rival mientras con una preciosa rosca batía a Peter Gulacsi, y el segundo, que sí subió al marcador, con un derechazo con el exterior que se coló por una escuadra.


Pero a Payet donde realmente se le espera es en su faceta como repartidor de asistencias. Esta temporada es el mejor pasador tanto de la Ligue 1, al sumar 22 pases de gol, como de la Liga Europa, en la que ha facilitado 7 tantos, los tres últimos en las semifinales ante el Salzburgo.



En el partido de ida asistió a Florien Thauvin y Clinton Njie, y en el de vuelta lanzó un córner que finalizó con el remate de Rolando que les otorgó el pase a la final.



La hinchada marsellesa vive volcada con Payet. Con el equipo bajo su batuta, el sueño de volver a alcanzar la gloria europea está al alcance de sus manos, tras un cuarto de siglo de espera: la última y única victoria continental del Marsella data de 1993, cuando se alzó con la Champions League. 



Desde que regresó al equipo, a Payet se le ha echado en cara una cierta desidia o falta de constancia en algunos partidos, agravada por los problemas musculares que le mantuvieron dos meses en el dique seco durante el otoño.



El exseleccionador de Francia, Raymond Domenech, se muestra muy crítico con Payet pero se deshace en elogios sobre su potencial.



"Puede pasar de la luz a la sombra en el mismo partido, de ser protagonista al mayor de los anonimatos, de fases mágicas a ausencias clamorosas", escribió recientemente en el diario L'Equipe. Pero al mismo tiempo considera al centrocampista francés a "un artista" con el que "se puede soñar".



Payet llega en su pico de forma justo en el momento en que el seleccionador francés, Didier Deschamps, se dispone a anunciar la lista de jugadores que acudirán al Mundial de Rusia de 2018. 



En principio, tenía pensado hacerlo la víspera de la final de la Europa League, pero dado que hay varios jugadores que la disputarán y que podrían figurar en el grupo como Mandanda, Thauvin o el propio Payet, hará pública su decisión el día después.



Para el exjugador del Olympique de Marsella (2003-2005) Steve Marlet, Payet lo va a dar todo en la final con la mente en Rusia. "Es el partido perfecto para él, para culminar la gran temporada que está haciendo. Es el mejor escaparate para mostrar al seleccionador de lo que es capaz", afirmó a Efe el antiguo internacional francés, actualmente director deportivo del Red Star de París.



Payet no las tiene todas consigo, porque el seleccionador no le llama desde octubre del año pasado para el partido contra Bielorrusia (2-1).



El centrocampista se perdió los partidos internacionales de noviembre por la lesión muscular y desde entonces no ha vuelto a ponerse la camiseta tricolor.



El día que supo que no había sido convocado por primera vez desde la Eurocopa de Francia, el pasado 15 de marzo, respondió con un partido soberbio ante el Athletic de Bilbao en octavos de la Europa League, con gol incluido.