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La tragedia de Año Nuevo en Crans‑Montana, en los Alpes suizos, tiene nombre y rostro en el mundo del fútbol: Tahirys Dos Santos.

El lateral izquierdo del FC Metz, de 19 años, lucha ahora por su recuperación en una unidad de grandes quemados en Stuttgart (Alemania) después de resultar herido de gravedad en el incendio del bar Le Constellation, que dejó 40 muertos y 119 heridos, muchos de ellos en estado crítico.

El siniestro se produjo en la madrugada del 1 de enero, durante una fiesta de Nochevieja en este local de la estación de esquí. Según la investigación preliminar, una bengala encendida sobre una botella de champán habría prendido el techo recubierto de material altamente inflamable, provocando un fuego súbito y un humo denso que atrapó a centenares de personas en pocos segundos.

En medio de ese caos, la historia de Tahirys se ha convertido en uno de los relatos más sobrecogedores de la tragedia. El joven defensa se encontraba en el primer piso del local cuando comenzaron las llamas.

Su representante, Christophe Hutteau, ha explicado que el jugador consiguió abrirse paso hasta el exterior entre el humo y el pánico generalizado. Fue entonces cuando se dio cuenta de que su novia no había logrado salir. En ese momento decidió volver a entrar en el bar ya envuelto en fuego para rescatarla.

Tahirys Dos Santos, futbolista del FC Metz FC Metz

El propio agente resumió así lo ocurrido ante la prensa francesa: "Salió de entre las llamas y, al darse cuenta de que su novia seguía dentro, regresó para sacarla del fuego. Además de ser una víctima, Tahirys es un héroe, puede decirse".

La joven también resultó gravemente herida y permanece hospitalizada, según el entorno del jugador.

Ese giro, de la huida a la vuelta al interior del local, explica en buena medida la gravedad de las lesiones. Hutteau ha confirmado que Dos Santos "tiene quemaduras que cubren el 30% de su cuerpo" y que las heridas afectan, entre otras zonas, a la parte posterior de la cabeza y a amplias áreas del torso y las extremidades.

Pese a ello, los médicos han observado una evolución algo más favorable en lo pulmonar: los daños por inhalación de humo han remitido parcialmente y el jugador mantiene respiración autónoma, sin necesidad de ventilación asistida.

El pronóstico sigue siendo reservado. Su representante y los especialistas subrayan que los primeros días son decisivos para evitar infecciones y complicaciones típicas de los grandes quemados. Se espera un largo proceso de cirugías reconstructivas y rehabilitación.

Desde el FC Metz se insiste en que lo prioritario es su supervivencia y calidad de vida futura, y que solo a medio plazo se podrá valorar si podrá volver a competir al máximo nivel.

Tahirys Dos Santos no era un desconocido dentro del club. Formado en la cantera del Metz, juega en el segundo equipo y había sido convocado por primera vez con el primer plantel para un partido de Copa de Francia el pasado 20 de diciembre, un indicio de la confianza que despertaba su progresión.

El comunicado oficial del club habla de "conmoción" en la institución, expresa su "pleno apoyo" a la familia y detalla que se trabaja para, cuando sea posible, repatriarlo al hospital de Mercy, cerca de su hogar en la región de Metz.

En ese contexto, el caso de Tahirys condensa dos dimensiones: la del joven deportista con un futuro prometedor truncado de golpe y la del chico de 19 años que, aun sabiendo que se jugaba la vida, eligió regresar al fuego para intentar salvar a la persona que quería.