Mark Viduka fue uno de los delanteros más temidos de la Premier League y a sus 50 años sigue figurando entre los grandes referentes del fútbol australiano. Sin embargo, su rutina transcurre ahora lejos de los estadios y más cerca de una cafetera, tras la barra de un pequeño local en Croacia.
Las cifras de su carrera hablan por sí solas: 92 goles en la Premier League repartidos en 240 partidos con Leeds United, Middlesbrough FC y Newcastle United.
En la memoria colectiva de los aficionados permanece, entre otras gestas, aquella tarde del año 2000 en la que firmó cuatro tantos en el vibrante 4-3 del Leeds frente al Liverpool.
A sus 50 años, Viduka puede mirar atrás con una trayectoria internacional igualmente destacada. Disputó 43 encuentros con Australia y ejerció como capitán en el Mundial de 2006, donde el combinado oceánico cayó en octavos de final ante Italia.
Su carrera llegó a su fin a finales de 2009, marcada por las lesiones y por el desgaste que suponía la presión constante del fútbol profesional. Él mismo explicó que no quería ser un "maldito idiota" aferrado a un pasado que ya había quedado atrás.
Una persona anónima
En la actualidad, comparte con su esposa la gestión de un discreto café llamado Non Plus Ultra, situado en una tranquila zona de las colinas de Zagreb. Allí atiende a vecinos, turistas y, de vez en cuando, a algún cliente ilustre, como el extenista y campeón de Wimbledon Goran Ivanišević.
Padre de tres hijos, Viduka nació en Melbourne, de madre ucraniano-croata y padre croata, y mantiene fuertes lazos familiares con el país balcánico: y es que Luka Modric es su primo. Lejos de los focos, asegura sentirse plenamente cómodo en su nueva etapa profesional.
"Es genial hacer algo diferente. Si haces un café malo, lo tiras a la basura. Pero yo intento hacer el mejor café posible. Creo que se me da bastante bien", relató en una entrevista concedida a ESPN.
"No estaba obsesionado con la fama, en absoluto. No me gustaba. Sigo sin hacerlo. No estaba obsesionado con el dinero, eso era una consecuencia. Ya has visto cómo es el fútbol: mucha gente deshonesta que intenta estafarte. Pero siempre intenté ser fiel a mí mismo", añade el australiano.
"Nací y crecí en Australia, pero mis padres eran croatas. Tengo esa tolerancia australiana, pero también tengo mi lado croata. Me mantendré firme si creo en algo. Se trata de ser honesto contigo mismo", concluye.
