Alberto Marcos
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Javi Galán es uno de esos futbolistas que tuvieron que luchar duro para labrarse una carrera en la élite. Este lateral izquierdo nacido en Badajoz el 19 de noviembre de 1994 es un ejemplo de cómo la perseverancia puede llevar a un jugador desde las categorías más humildes hasta lo más alto.

El defensa puede presumir de ganarse la vida cómodamente haciendo lo que más le gusta, y el contrato que tiene con el Atlético de Madrid dista mucho de sus primeros pasos en el mundo del balón.

Los inicios del extremeño estuvieron muy lejos del glamour de la Primera División, y él mismo lo reconoce con naturalidad cuando habla de aquellos tiempos en la Regional Preferente extremeña.​

Pablo Barrios y Javi Galán pugnan por el balón con César Blackman. EFE

"Mi primer sueldo fue muy bajo. Nosotros cobrábamos por partido ganado o así. No sé decirte una cantidad, pero a lo mejor eran 25 euros, algo simbólico, porque al final estábamos en Regional Preferente. Luego ascendimos y era algo más", recordó Galán hace tiempo en una entrevista con el diario AS.

Aquellos años en los que el dinero brillaba por su ausencia no supusieron un obstáculo insalvable para el joven defensor. "Sí, pero yo al final vivía en casa, con mis padres...", comentó.

De Regional Preferente a Primera

La carrera de Javi Galán es uno de esos largos recorridos por las diferentes categorías del fútbol español. Su formación comenzó en modestos equipos de su Badajoz natal como el CP Don Bosco y el Club Polideportivo Flecha Negra.

Tras finalizar su etapa juvenil, dio el salto al CD Badajoz, donde en la temporada 2013-14 se proclamó campeón del Grupo II de la Regional Preferente de Extremadura, logrando el ascenso a Tercera División.​

El siguiente escalón llegó en 2015, cuando fichó por el filial del Córdoba CF, donde destacó hasta ganarse un lugar en el primer equipo. Con el conjunto andaluz debutó en Segunda División en la temporada 2016-17, marcando su primer gol profesional en una victoria por 1-2 ante el Real Oviedo.​

El mercado de invierno de 2019 supuso el momento decisivo de su trayectoria: la SD Huesca le brindó la oportunidad de debutar en Primera División.

En el conjunto oscense alternó entre la máxima categoría y Segunda División, completando un total de 81 partidos que sirvieron de trampolín hacia el RC Celta de Vigo, donde aterrizó en el verano de 2021 a cambio de unos 4 millones de euros.​

Cuando se le pregunta sobre este camino, Galán no oculta su asombro: "Yo nunca me imaginé que lograría llegar aquí. Lo miraba desde Regional Preferente, pero año a año fuimos escalando, escalando y me ha llegado esta oportunidad".

Palabras que reflejan la humildad de un futbolista curtido en las categorías inferiores del sistema competitivo español.

El fichaje por el Atlético de Madrid

En julio de 2023, Javi Galán dio el paso más importante de su carrera al convertirse en jugador del Atlético de Madrid. El club rojiblanco pagó unos 5 millones de euros al RC Celta de Vigo, incluyendo el traspaso de Manu Sánchez en sentido contrario como parte del acuerdo.

El lateral firmó un contrato hasta junio de 2026, incorporándose a una de las plantillas más competitivas de la Primera División.​

Diego Pablo Simeone fue una pieza clave en la operación. El técnico argentino había identificado a Galán como el perfil ideal para cubrir la banda izquierda, una posición que tradicionalmente ha sido problemática para el conjunto colchonero.

"Simeone ha sido decisivo para que yo esté en el Atlético", reconoció el propio jugador durante su presentación.​

El camino en el Atlético de Madrid no fue sencillo desde el principio. Tras una primera temporada con poca participación, Galán fue cedido a la Real Sociedad en enero de 2024.

Sin embargo, su regreso en la temporada 2024-25 marcó un punto de inflexión: a pesar de no jugar en los primeros ocho partidos, una asistencia decisiva en el derbi contra el Real Madrid le abrió las puertas del once titular.​

Desde entonces, Galán se convirtió en un futbolista importante para Simeone, especialmente cuando el técnico volvió al sistema de defensa de cuatro.

Su intensidad, capacidad para ganar duelos y profundidad ofensiva le han convertido en una pieza importante del engranaje colchonero.

El extremeño ha demostrado que su trayectoria desde Regional Preferente hasta la élite no fue casualidad, sino el resultado del trabajo y la constancia. Una diferencia de salario abismal en poco más de una década.