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El Santiago Bernabéu rindió un homenaje especial a Lucas Vázquez antes del partido de Champions League contra la Juventus, en un gesto que buscó compensar la despedida apresurada que vivió el canterano gallego el pasado verano.

El fondo sur del estadio desplegó un tifo con una imagen cargada de simbolismo: la fotografía de un joven Lucas, vestido de calle y sosteniendo con orgullo una bufanda del Real Madrid.

Es la misma que publicó Lucas en sus redes sociales en 2017 acompañada de un mensaje directo y emotivo: "Sé lo que se siente en la grada y por eso lo dejo todo en el campo. Con bufanda o con balón, MADRIDISTA DE CORAZÓN. ¡A por ellos!".

La elección de esa instantánea no fue casualidad. Representa el sueño cumplido de un niño que entró en la cantera blanca con 16 años y acabó levantando 23 títulos con el escudo que tanto amaba, incluidas cinco Copas de Europa.

Es la historia del madridismo en su versión más pura: la del canterano que nunca fue estrella mediática pero que siempre estuvo disponible, el jugador de rol que nunca escatimó esfuerzo y que encarnó los valores del club desde la humildad.

Lucas Vázquez, en una imagen de niño animando al Real Madrid

La salida de Lucas del Real Madrid en julio quedó eclipsada por otros acontecimientos simultáneos. La despedida de Carlo Ancelotti y Luka Modric acaparó toda la atención, y el gallego se marchó hacia el Bayer Leverkusen casi en silencio, sin el reconocimiento público en el estadio que otros jugadores de su trayectoria habían recibido.

Aunque el club organizó un acto institucional en Valdebebas con presencia del presidente Florentino Pérez y difundió un emotivo vídeo de despedida, la afición sintió que faltaba algo: el adiós con el Bernabéu lleno, los aplausos de las gradas, el abrazo colectivo.

El partido de esta noche ofrece además un simbolismo añadido. El rival es precisamente la Juventus, el equipo contra el que Lucas protagonizó una de las jugadas más recordadas de su carrera en la primavera de 2018.

Con el Real Madrid perdiendo 0-3 en el minuto 90 y la eliminatoria encaminándose a la prórroga, Lucas fue derribado en el área por Benatia. El árbitro Michael Oliver señaló penalti, Cristiano Ronaldo lo transformó, y el equipo blanco logró pasar a semifinales en una de esas noches épicas que solo el Bernabéu sabe producir. Aquella temporada culminaría con la conquista de La Decimotercera.

La acción de Benatia con Lucas Vázquez en 2018

Durante nueve temporadas en el primer equipo, Lucas Vázquez disputó más de 400 partidos y demostró ser un futbolista todoterreno: extremo, lateral, revulsivo en cualquier posición. Nunca fue el más talentoso ni el más mediático, pero sí uno de los más fiables.

Su capacidad para adaptarse y su entrega constante lo convirtieron en un imprescindible silencioso, de esos que no levantan la voz pero que el vestuario valora por encima de todo.

En su despedida oficial, el jugador expresó: "Me voy del Real Madrid, pero el Real Madrid nunca se irá de mí. Allí donde vaya diré con orgullo que tuve el honor de jugar en el mejor equipo del mundo".

El tifo de esta noche, con la imagen de aquel niño ilusionado convertido en leyenda blanca, es la forma que tiene el Bernabéu de responderle: tú tampoco te irás nunca de aquí, Lucas. Eras uno de los nuestros desde antes de pisar el césped