El fútbol inglés está preocupado tras conocer que el delantero Taiwo Awoniyi permanece en coma inducido después de someterse a una intervención quirúrgica de urgencia por una lesión abdominal. El incidente se produjo cuando el jugador del Nottingham Forest impactó su costado contra el poste en los últimos minutos del encuentro de la Premier League frente al Leicester City, un duelo que terminó con un empate 2-2.
Según ha informado el diario Daily Mail, los facultativos optaron por inducir el coma para facilitar la recuperación de Awoniyi, quien fue operado tras confirmarse la gravedad de la lesión. El club no ha emitido declaraciones adicionales sobre el estado del jugador, aunque sí hizo público un parte médico tras la intervención.
En el comunicado oficial, el Forest explicó que el atacante de 27 años había sido intervenido “de manera satisfactoria” y se encontraba en observación en la unidad de cuidados intensivos. Mike Keegan, corresponsal de Mail Sport, subrayó: "La lesión fue de tal naturaleza que, en algunos casos, puede ser fatal".
La columna vertebral de la nota difundida por la entidad incluyó además un mensaje que subrayaba que "la salud y el bienestar de un jugador siempre deben ser nuestra prioridad". Este fragmento del texto mantiene intactas las palabras:
"La gravedad de la lesión de Awoniyi es un poderoso recordatorio de los riesgos físicos que conlleva el fútbol y de por qué la salud y el bienestar de un jugador siempre deben ser nuestra prioridad. Este principio no es solo una política para nosotros, sino la profunda convicción de nuestro propietario".
Taiwo Awoniyi, en un partido con el Nottingham Forest
El incidente sucedió cuando Facundo Buonanotte, centrocampista del conjunto visitante, también chocó contra el poste a gran velocidad tras un avance de Anthony Elanga que, pese a hallarse en posición antirreglamentaria, no fue señalada por la asistente Sian Massey-Ellis hasta instantes más tarde. Awoniyi intentó seguir en el campo, pero el dolor le impidió continuar y, al haberse agotado los cambios, el Forest acabó los diez minutos finales con diez hombres.
En un gesto inédito, Evangelos Marinakis, propietario del club inglés, irrumpió en el terreno de juego para recriminar al entrenador Nuno Espírito Santo por haber agotado la sustitución tras el choque de Awoniyi.