Enviado Especial (Londres)
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Según las estadísticas tiene toda la razón. El equipo del norte de Londres ha superado al de la capital de España en todos los enfrentamientos europeos entre ambos.

Esto es, en la única eliminatoria que los emparejó, los dieciseisavos de final de la temporada 2005-06. Empataron a cero en la ida en Londres pero la escuadra del mítico Arsène Wenger resolvió con un solitario tanto de Thierry Henry en el Bernabéu.

El francés fue el más letal de todos los delanteros que ha tenido el Arsenal: 226 goles en 370 partidos. También formó parte de "los invencibles" que mereció su sobrenombre tras llevarse la Premier League de la temporada 2003-04 con 90 puntos, producto de 26 victorias y 12 empates.

Aquel equipo fue construido por el entrenador francés, Wenger, rescatado del fútbol de Japón por una directiva visionaria. El galo cambió todo, desde los (malos) hábitos de salir de cervezas cada semana hasta las pautas alimentarias de los desayunos con salchichas y alubias. Fue el primer europeo del continente que triunfó en las islas.

El Madrid de entonces era el de Ronaldo y Zidane, de los dos balones de oro, capitán, el de Beckham y el de Roberto Carlos. Nombres galácticos que no tienen nada que envidiar a los astros del momento blanco, Mbappé, Bellingham, Vinicius.

Lo rememoraba ayer en The Times un centrocampista duro llamado Mathieu Flamini, al que pocos recuerdan, pero que hoy es el exfutbolista más rico gracias a la compañía bioquímica que fundó y que vale hoy miles de millones.

La historia está a favor del Arsenal, de Arteta que lleva camino de suceder a Wenger aunque le falten títulos en su palmarés. Hambre no le falta al equipo inglés.

Mikel Merino celebra un gol con el Arsenal Europa Press

Ambición tampoco y como prueba véase el fichaje de Andrea Berta, director técnico del Atlético del que se esperan fichajes como el pequeño de los Williams y del mediocentro de la Real Sociedad, Zubimendi. Dos nombres que se leen estos días en las crónicas de los medios ingleses.

Luego está la realidad del momento: las dudas blancas que llevaron a escritores ayer a Glendenning: "La afición de los Gunners tiene motivos para el optimismo. El Real Madrid perdió en casa el sábado y no ha logrado mantener su portería a cero en ninguno de sus últimos ocho partidos, una racha en la que ha encajado 13 goles".

Enfrente, Ancelotti, el mejor palmarés ahora mismo de la Champions y lo que el columnista describía ayer con tanta admiración como mala leche: "El instinto de supervivencia de las cucarachas ante un invierno nuclear", ese que les ha llevado a ganar la orejona más veces que nadie. Y eso es historia.