Es difícil de asumir que la alegría se ha instalado en el barcelonismo con el regreso de Dani Alves. El FC Barcelona confirmó la firma de contrato hasta final de temporada esta semana. El primer fichaje de Xavi Hernández es un jugador de 38 años. Es una leyenda, pero cuesta creer que pueda mejorar mucho la situación deportiva por la que pasa la entidad. Los problemas económicos circunscriben esta inversión. Pero también hay una cuestión de liderazgo detrás de este movimiento.

La sensación que tenía Xavi al llegar al vestuario es que no había una voz cantante con fuerza suficiente. A pesar del cariño y aprecio que siente por Piqué, Busquets y Jordi Alba, Hernández estima que uno de los problemas del equipo estaba en la gestión del grupo por parte de los propios jugadores. El catalán quiere que Alves le de ese toque de veteranía a un grupo muy poblado por jóvenes con mucha proyección pero poco carácter por el momento.

También viene para reforzar una plantilla tocada por la situación del club y por las lesiones. La realidad es que tienen pocas opciones para ver un once radicalmente diferente a los vistos con Koeman y Sergi Barjuan. El lateral derecho ha tenido bastantes problemas a pesar de contar con hasta tres jugadores posibles para ocupar esta posición. Sergiño Dest, Sergi Roberto y Óscar Mingueza han ido pasando por este lugar sin demasiado éxito.

Dani Alves celebrando un gol con el Barça FC Barcelona

El estadounidense ocupó el extremo derecho en algunos encuentros, el segundo arrastra varios problemas en forma de lesión en lo que va de temporada y el tercero no termina de imponerse. Hay dudas con el estado de forma del brasileño, que no juega un partido de forma oficial desde septiembre de este año. Tendrá que coger la forma idónea, así como adaptarse a la nueva idea de juego de Xavi.

Pero es llamativo como el Barça ha tratado de encontrar al nuevo Dani Alves desde que se marchó hace cinco años y ha terminado tirando del mismo futbolista después de invertir 93,7 millones. Además, esos jugadores que han intentado hacerle olvidar han jugado 238 partidos, han marcado nueve goles y han repartido 26 asistencias, unos números bastante inferiores a los que registró Alves desde 2008 hasta 2016: 391 compromisos disputados, 21 dianas y 101 asistencias.

Douglas (4 Millones)

La apuesta de Josep Maria Bartomeu. Cuatro millones pagó el club catalán para incorporarle procedente del Sao Paulo para que jugara ocho ratitos a lo largo de los siguientes cuatro años, en los que alternó cesiones infructuosas con reiteradas ausencias por decisión técnica en las listas de convocados del Barcelona. 

Douglas, en su presentación con el Barça fcbarcelona.es

Douglas sólo fue titular en cinco ocasiones vistiendo la casaca azulgrana en partido oficial y no llegó a debutar en La Liga vistiendo esta camiseta. Nunca se ganó la confianza ni de Luis Enrique ni de Valverde y el Barcelona no tardó en moverle por varios clubes.

Aleix Vidal (18 Millones)

El de Puigpelat jugó 51 partidos oficiales con la camiseta azulgrana, en los que marcó 4 goles y ha ganado dos Ligas, tres Copas del Rey, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes y una Supercopa de España, pero Aleix Vidal nunca terminó de cuajar. Le vendieron por nueve millones al Sevilla.

Nelson Semedo (30 Millones)

Nelson Semedo cerró su etapa como barcelonista tras tres temporadas en las que ha disputado 124 partidos, en los que metió dos goles y repartió 11 asistencias, que no terminó de imponerse a Sergi Roberto en la pugna por el lateral. Llegó por 30 millones y, por lo menos, se marchó al Wolverhampton dejando 40. 

Nelson Semedo, con la camiseta de los Wolves

Los intereses del club, necesitado de traspasar jugadores para aligerar la nómina y emprender los fichajes que necesita para renovar la plantilla, coincidieron con los del jugador, que deseaba jugar en un equipo en el que tuviera más opciones.

Moussa Wagué (5 Millones)

Nadie se acuerda de que Moussa Wagué sigue en la plantilla del Barça. El lateral derecho senegalés, de 22 años, sufrió una grave lesión en la rodilla derecha tras golpearse con el poste en diciembre cuando militaba en el PAOK Salónica. Se rompió el rotuliano y se le diagnosticó un año de baja. No han podido venderle. Llegó como una promesa importante, pero no ha podido tener demasiada continuidad en sus cesiones. Tiene contrato hasta 2023.

Sergiño Dest (21 Millones)

Fue la gran apuesta del Barça al pagar 21 millones cuando solo tenía 19 años, pero le van a poner un dique delante con la llegada de Alves. Sergiño Dest ahora tiene 21 años y tendrá la oportunidad de que uno de los mejores laterales derechos le de consejos y le ayude a mejorar. Llegó con la intención de ser el heredero del brasileño y, poco más de un año después, compartirá vestuario con su ídolo. Todavía se espera que mejore mucho más, sobre todo en defensa.

Emerson (15 Millones)

Koeman y la situación del club precipitaron la salida de este jugador. Emerson llegó en una operación a medias entre el Betis y el Barça. Estuvo en el primer club formándose y, cuando fue repescado, solo pudo jugar dos partidos con el conjunto azulgrana. El Tottenham pagó 25 millones y de esa manera acabaría su corta etapa con la entidad culé.

[Más información: Dani Alves vuelve al Barça: el club hace oficial el primer fichaje de Xavi]

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