La situación del Barça viene siendo crítica desde hace dos temporadas y en este 2021 se está pasando por el valle de la agonía. La economía del equipo de LaLiga no puede estar en una situación más complicada como han demostrado los últimos acontecimientos y, de momento, el inicio de la etapa de Joan Laporta no ha solucionado nada. La crisis ha llevado a que Leo Messi esté ahora mismo sin equipo mientras juega la Copa América.

El objetivo de Laporta era renovar a Messi y fichar a coste cero para revolucionar una plantilla que solo consiguió ganar la Copa del Rey en estos últimos dos años. Lo segundo ya lo ha hecho, lo primero no. Sergio Agüero, Eric García, Emerson y Memphis Depay pertenecen a la plantilla culé después de que el mes de junio fuera muy completo en cuanto a las contrataciones. Ahora el de julio parece que será el de las salidas.

Laporta empezó a construir la casa por el tejado, ya que, tras la reunión con Javier Tebas para tratar de valorar fórmulas, ha visto que, con esta situación, no puede inscribir a nadie. El límite salarial del Barça para el nuevo curso es de 160 millones de euros; es decir, 187 menos que la pasada temporada. Teniendo en cuenta que se ha llevado tras su última renovación 555 millones de euros y que la intención es mantenerle su crédito, la operación se antoja complicada.

Joan Laporta y Sergio 'Kun' Agüero, en rueda de prensa Reuters

El argentino ahora mismo es un jugador libre, pero el club no tiene capacidad para cuadrar las cuentas del 'Fair Play' de LaLiga sin que haya más salidas. Laporta sigue encabezonado en que puede hacerlo. ¿Renovará finalmente Messi? ¿Se está complicando el asunto? "Todo va bien", se limitó a decir Laporta este martes. Una línea que ha mantenido en las últimas semanas, mientras el argentino no dice nada desde su continente.

'Messidependencia'

El Barça comenzó a quitarse lastre con las situaciones de Matheus Fernandes, Miralem Pjanic y Samuel Umtiti, pero de forma irregular. El club les ofreció la famosa carta de libertad a los últimos, mientras contra el primero directamente optó por el despido después de enviarle una lista de cuestiones que lo justificaban. El brasileño ya ha anunciado que denunciará al club, mientras su salario sigue contando para la masa. Los dos segundos han rechazado esta vía para salir y el club quiere seguir la misma vía que con el jugador que llegó de Brasil y ha durado una temporada.

Sí que ha conseguido cerrar la cesión de Francisco Trincao y dar salida a Junior Firpo, dos movimientos que se suman a las de Jean-Claire Todibo, Konrad de la Fuente y Juan Miranda, pero hace falta abordar ventas más importantes. El foco se pone sobre jugadores como Philippe Coutinho, Sergi Roberto, Martin Braithwaite y Clement Lenglet. También señalan todos los dedos a un Antoine Griezmann que parece la mejor vía para poder lograr esa renovación de Messi.

Joan Laporta y Leo Messi, durante la final de la Copa del Rey de 2021 AFP7 / Europa Press

La cuestión de las amortizaciones es otro lastre que supone que ese límite salarial no pueda mejorar a pesar de estas ventas, ya que la mayoría de los jugadores que salgan lo van a hacer prácticamente a cualquier precio dejando el balance económico de su paso por el club en negativo. Por ejemplo, con Junior no a habido superávit, mientras que si finalmente se libera a Umtiti, habrá seis millones de pérdida.

Más recortes

El Barça tiene otro problema con los salarios que ha recibido en herencia Joan Laporta de Josep María Bartomeu. En la última etapa se veía como algunos de los jugadores más veteranos renovaban con altos salarios. Sergio Busquets, Jordi Alba, Gerard Piqué o Marc-André Ter Stegen son algunos ejemplos. El movimiento de Braithwaite el pasado curso también lastra una masa salarial demasiado alta. En cualquier caso, habrá problemas con la propuesta de contrato que se ha filtrado para Messi, hasta el punto de que podrían terminar en investigación gubernamental.

Ningún jugador se quiere bajar sus honorarios y eso implica que tenga que haber más salidas de lo habitual. Los contactos con algunos de los pesos pesados han recibido respuesta negativa. Por mucha amistad que haya con Messi, nadie va a renunciar a parte de su salario porque este se quede. Otra traba que solo deja en manos de las salidas la continuidad del argentino.

Antoine Griezmann, en un partido de la selección de Francia en la Eurocopa 2020 Reuters

Ahora mismo el equipo azulgrana no puede acudir al registro de LaLiga para inscribir a Agüero, Eric García, Emerson y Memphis, pero tampoco afrontar la ficha de un Leo Messi al que han prometido tener el mismo salario. Ni una cosa, ni la otra. El verano es largo y queda tiempo, pero tendrá que apretar la dirección para llegar al primer partido de Liga con todo en regla.