Dinamarca venció a la República Checa tras una gran salida al terreno de juego y disputará las semifinales de la Eurocopa. El conjunto danés se adelantó con un tanto de Delaney y, tras ponerse con 0-2, fue perdiendo paulatinamente intensidad en el césped. República Checa dominó la segunda mitad, pero acabó echando en falta mayor claridad en los últimos metros. [Narración y estadísticas: República Checa 1-2 Dinamarca]

El sufrimiento parece ser requisito indispensable para pasar de ronda en esta Eurocopa. Y Dinamarca no iba a ser menos. Los daneses comenzaron el torneo de la peor manera por el susto de Eriksen. Pero lo que pudo ser una tragedia no hizo más que unir a un bloque que actuó de forma ejemplar y que se negó a rendirse, como hizo su compañero y líder. Pasaron la fase de grupos yendo de menos a más y en los octavos de final sacaron su mejor versión con una goleada ante Gales. La guinda, al menos por el momento, ha llegado con el triunfo en cuartos. El sueño se mantiene y el recuerdo de 1992, cuando se proclamaron campeones de Europa, aún puede repetirse.

Las buenas sensaciones no tardaron en llegar. Apenas habían pasado seis minutos de juego y la pizarra, o puede que la simple fortuna, se aliaron con los nórdicos. Centro desde el córner que cayó a un Delaney completamente solo en el área. El centrocampista la empujó con la cabeza y, sin errar, sumó el primer gol del partido. Golpe crucial a una República Checa que apenas había tenido tiempo de situarse sobre el césped.

Dolberg celebra su gol con Dinamarca ante República Checa Reuters

La superioridad era notable, pues los checos no terminaban de asentarse mientras Dinamarca atacaba constantemente a una defensa descolocada. Y Delaney, de nuevo en el sitio adecuado, rozó el 0-2 que podría haber sentenciado. Otra vez con un centro, aunque en esta ocasión ni él esperaba que le llegara el esférico y acabó perdonando pasado el cuarto de hora.

República Checa necesitaba reaccionar, pero redujo sus acciones ofensivas a situaciones esporádicas. Cuando lo hacía, además, se encontraba con un Schmeichel que en el 22' salvo a los suyos con una gran intervención. El partido pegó el bajón físico esperado y Dinamarca, cuando más calmado estaba el ambiente, puso el 0-2. Castigando por el lateral, Dolberg resolvió a la perfección un centro al área y mandó el partido aparentemente resuelto al descanso.

República Checa se queda a medias

La segunda parte fue completamente de los checos, que nada más reanudarse el partido se volcaron al ataque en busca de una remontada nada sencilla. Schick lo intentó y Schmeichel empezó a saber que la situación iba a ser muy diferente. Sin embargo, los avisos ni se sucedieron y la República Checa se metió en el partido rápidamente. Schick, goleador por excelencia de la Eurocopa, anotó su quinto tanto en el torneo y revolucionó el duelo antes de llegar al 50'. Toda la segunda mitad por delante.

Los checos se centraron en la remontada y comenzaron a dejar más y más huecos en una defensa que ya había fallado anteriormente. Pero Dinamarca, lejos de sentenciar, achacaba el desgaste físico y perdonaba en las pocas contras que tenían. Poulsen le metía velocidad al juego y acababa perdonando en los últimos metros. Seis minutos de tiempo extra y mucha tensión después, Dinamarca logró meterse en las semifinales de la Eurocopa.

República Checa 1-2 Dinamarca

República Checa: Vaclík; Coufal, Celustka (Brabec, 65'), Kalas, Boril; Holes (Jankto, 46'), Soucek; Masopust (Krmencik, 46'), Barák, Sevcik (Darida, 80'); y Schick (Vydra, 79').

Dinamarca: Schmeichel; Stryger (Wass, 71'), Christensen (Andersen, 81'), Kjaer, Vestergaard, Maehle; Hojbjerg, Delaney (Jensen, 81'); Damsgaard (Norgaard, 60'), Dolberg (Poulsen, 59') y Braithwaite.

Goles: 0-1, 5' Delaney; 0-2, 42' Dolberg; 1-2, 49' Schick.

Árbitro: Björn Kuipers (Países Bajos). Amonestó a Krmencik (84') y a Kalas (86') por parte de la República Checa.

Incidencias: partido correspondiente a los cuartos de final de la Eurocopa disputado en el Bakú Olympic Stadium (Azerbaiyán) ante 16.306 espectadores. El capitán de la República Checa, Soucek, entregó al capitán de Dinamarca, Kjaer, una camiseta firmada por todos los jugadores de su equipo para Christian Eriksen