La situación del FC Barcelona es absolutamente dramática. A pesar de que este hecho ya ha sido pregonado en muchas ocasiones tanto por personas de dentro del club como por informaciones publicadas fuera, esa situación límite se hace mucho más grave cuando es la propia entidad quien la anuncia de una forma tan clara y manifiesta. 

Noticias relacionadas

El conjunto azulgrana ha hecho pública su memoria anual en la que aparece desglosada la situación de deudas que tiene el club catalán ahora mismo y a la que tiene que hacer frente en los próximos meses, pero en una situación tan grave y complicada como la actual, donde la pandemia ha diezmado la capacidad de ingresos de todos los equipos del mundo. 

Ahora, todas las personas que quieran conocer con exactitud cuál es la situación que se vive en Can Barça y que siguen pidiendo fichajes pueden hacer un análisis muy directo y concreto de todo lo que debe el club en la presente temporada. La magnitud del problema es enorme y viendo los datos que ha hecho público el conjunto azulgrana se puede comprender todavía más el mensaje lanzado por Carles Tusquets, presidente de la Junta Gestora del club, en el que hacía referencia a esta situación y que hablaba incluso de que vender a Messi era una buena opción para aliviar esta situación. 

Tusquets da hasta tres meses para celebrar las elecciones del Barça: "No aceptaremos presiones" Twitter (@FCBarcelona_es)

En total, el pasivo que ha declarado el FC Barcelona tener en estos momentos es de 1.173 millones de euros, una auténtica barbaridad. Sin embargo, resulta casi más alarmante que la gran mayoría de esa deuda está definida como deuda a corto plazo, es decir, que tiene una necesidad de pago inmediata, algo a lo que la entidad blaugrana no puede hacer frente de ninguna forma. 

Situación límite

Esas deudas a corto plazo ascienden a un total de más de 730 millones de euros, lo que supone una auténtica barbaridad. Esa enorme masa de dinero que debe el club procede de diferentes puntos. Casi 266 millones de euros proceden de deudas con entidades de crédito, 2,5 millones proceden de obligaciones y valores negociables, 164 millones de deudas con el personal deportivo del club y otros casi 300 millones de euros que aparecen sin especificar, sumando en total esos más de 730 millones de euros de deuda. 

Eso es lo que reflejaban las cuentas del Barça a fecha del 30 de junio del año 2020, mientras que un año antes, en junio del año 2019, esa cantidad era más de 200 millones de euros menor, de 505 millones de euros. De hecho, el pasivo total del club, sumando las deudas a corto y largo plazo, también ha crecido en casi 160 millones de euros de un año para otro. 

Ante esta terrible situación, el Barça se encuentra ya negociando con sus acreedores un retraso en estos pagos a los que no puede hacer frente, utilizando el impacto de la crisis provocada por la pandemia de la Covid-19 en sus cuentas como excusa para que les sea concedido este retraso en el cumplimiento de sus obligaciones. 

Bartomeu durante una comparecencia con el FC Barcelona FC Barcelona

Estas cuentas fueron aprobadas por la directiva de Josep María Bartomeu antes de su salida del club, pero sin pasar por la asamblea, la cual tendrá que darle el visto bueno a estos números cuando la situación sanitaria lo permita, ya que es un trámite que se encuentra pendiente y que está previsto que tenga lugar. 

Más deudas

Además de otros muchos datos, en estas cuentas el Barça también revela con qué entidades deportivas tiene deudas, las cuales ascienden a 126 millones de euros a corto plazo y a casi 200 a largo. La mayoría de ellas son por la contratación de diferentes jugadores, desde Coutinho y el Liverpool hasta Frenkie De Jong y el Ajax, pasando por otros nombres como Pjanic, Trincao o Pedri, o bien por la contratación de derechos preferenciales, y aquí sale a relucir un nombre que destaca especialmente, el del Atlético de Madrid

Según reflejan estas cuentas, el Barça le debe al Atlético de Madrid 5 millones de euros a corto plazo y otros 5 millones de euros a largo plazo. Sin duda, una cantidad realmente sorprendente teniendo en cuenta que se deberá abonar en una época en la que el Barça adquirió a Griezmann, jugador que no ha dado la talla aun en el club culé, por una gran cantidad de dinero, en torno a 120 millones de euros, y época también en la que Luis Suárez, actual pichichi de LaLiga, se fue al Atlético de Madrid completamente gratis. Sin duda, unos movimientos que llaman la atención y que dan buena muestra de la pésima gestión realizada. 

[Más información: Tusquets gana el pulso en el Barça: la supervivencia económica impide fichajes y avisa a los candidatos]