Donald Trump (Estados Unidos, 14 de junio 1946) fue elegido presidente el pasado 20 de enero de 2017, convirtiéndose así en el 45º dirigente del país norteamericano a lo largo de su historia. Todo un personaje público, gracias a su trayectoria empresarial, Trump también está en la lista Forbes de los más ricos del planeta, pero su mayor aspiración fue llegar a la Casa Blanca.

De la mano del Partido Republicano, el neoyorkino ganó en las elecciones generales del 8 de noviembre de 2016 a la demócrata Hillary Clinton. Se ponía así fin a una era en el poder del Partido Demócrata, ya que antes de Donald Trump había dirigido el 'mundo libre' Barack Obama. Políticas como 'American First' -América Primero- han provocado que el actual presidente de los Estados Unidos se haya ganado varios enemigos y detractores. 

El mundo de las artes, la cultura o también del deporte han mostrado su malestar y desacuerdo con algunas de las iniciativas promovidas por Trump. Famosos fueron sus altercados con los jugadores de la NFL por la lucha de estos contra el racismo, la homofobia y la violencia policial para con las minorías. También atacó a LeBron James, del que llegó a decir que "le hacen parecer inteligente y eso no es fácil".

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos de América Reuters

La NBA ha dado la espalda a Donald Trump. Era tradición que el equipo ganador del anillo visitase la Casa Blanca, pero desde que el empresario llegase a la presidencia no se ha repetido la imagen de los campeones junto al dirigente del país. Una situación que pinta a no ser aislada, ya que son varias las futbolistas de la selección femenina de EEUU que ya han confirmado públicamente que de ganar el Mundial de Francia 2019 no acudirán al encuentro de Trump.

El fútbol femenino contra Trump

Las políticas del republicano tienen en pie de guerra a varias futbolistas, quienes desde hace varios años lideran un movimiento en pro de la igualdad. Estrellas como Hope Solo o Alex Morgan han encabezado esta lucha que parece no tener fin. La primera, ya alejada de la selección, continúa en la batalla, pero es la '13' de Estados Unidos quien se ha convertido en uno de los rostros más conocidos.

Alex Morgan, jugadora de la selección de fútbol femenino de EEUU. Foto: fifa.com

"¿Cómo es posible haber tenido que luchar todo este tiempo, año tras año?", se preguntaba la delantera durante una entrevista con la revista Time. La diferencia salarial respecto a los hombres unió a las futbolistas contra las políticas que apoyan la desigualdad entre géneros. 

"No respaldo muchas cosas que defiende la actual Administración", aseguraba entonces una Alex Morgan que dejó claro que no acudiría a un posible recibimiento de Donald Trump en la Casa Blanca si conseguían ganar la Copa del Mundo en Francia este verano. Toda una declaración de intenciones que ahora se ha puesto aún más de relieve tras las palabras de su compañera Megan Rapinoe.

Por su parte, la exportera de EEUU dejó la selección estadounidense y lamentó que "hubiese injusticias dentro de ella". Hope Solo habló en Los Ángeles Times sobre su continua lucha por la igualdad salarial para las mujeres en el mundo del fútbol.

"Cuando estaba jugando con el mejor equipo del mundo, el equipo de fútbol de Estados Unidos, me di cuenta que habían injusticias. Estábamos viajando en las últimas filas de los aviones, mientras los hombres, que no pueden clasificar a un mundial, van en aviones chárter", comentó. 

A su vez, también criticó ciertas políticas de Trump: "Hemos excluido a comunidades, comunidades que están apartadas, comunidades que no han sido bien representadas: la comunidad hispana, la comunidad afroamericana y las comunidades rurales. Decimos que es el juego bonito, pero ha sido difícil ver eso, me ha roto el corazón ver los verdaderos problemas en nuestro país de un deporte que amamos. El sistema no ha mejorado. Una jugadora como yo, nunca me hubieran visto. En este tiempo, tuve suerte", expresó. 

Revolución Rapinoe

Estados Unidos superó a España, después de dos penaltis que dejaron sin efecto el golazo marcado por Jenni Hermoso, y se coló así en los cuartos de final del Mundial. Las norteamericanas son las grandes favoritas para hacerse con el título, aunque antes deberán superar este viernes a las anfitrionas, quienes, a priori, son otras series candidatas a la victoria final.

La autora de los dos goles, desde el punto de los once metros, para EEUU fue Megan Rapinoe. La extremo de 33 años -cumplirá 34 el próximo mes de julio- es una de las imágenes más visibles en la lucha por los derechos de los colectivos minoritarios, así como por la igualdad entre mujer y hombre. Ella misma se definió en su día como "una protesta andante".

Jenni Hermoso y Rapinoe, en un momento del partido entre España y EEUU REUTERS

La futbolista de los Seattle Reign fue un paso más allá que su compañera y amiga Alex Morgan. "No voy a ir a la puta Casa Blanca", decía hace tan solo unos días 'Pinoe', quien dejaba en duda incluso que las llegasen a invitar: "(Trump) trata de evitar invitar a un equipo que podría declinar (la invitación). O, como hizo cuando los Warriors (de Golden State de la NBA) lo rechazaron (en 2017), dirá que no habían sido invitados en primer lugar".

Esta no ha sido la primera ocasión en la que Rapinoe y Trump han tenido sus más y sus menos. Cuando saltó toda la polémica con los jugadores de la NFL, que como protesta se ponían de rodillas mientras sonaba el himno de los Estados Unidos, Megan se solidarizó con ellos imitando, desde entonces, el gesto en sus partidos con la selección de fútbol femenina.

Megan Rapinoe escucha el himno nacional con una rodilla en el suelo.

"Supongo que, por el hecho de ser mujer y homosexual, siento una mayor empatía respecto a las personas que no se encuentran en una posición dominante. A mí me pareció una obviedad. Cuando alguien se ahoga, ¿vas a ayudarle o te quedas en la orilla?", afirmó entonces una futbolista que se ha convertido en un símbolo en su país por actos como este.

Trump, al ataque

El presidente de EEUU nunca ha dudado en contestar a través de sus redes sociales a todo tipo de personas que cuestionan su manera de hacer política, por lo que no tardó mucho en responder en Twitter a 'Pinoe': "La jugadora de fútbol femenino, Megan Rapinoe, acaba de decir que 'no irá a la puta Casa Blanca' si ganan. Aparte de la NBA, (...) todas las ligas y equipos adoran venir. Soy un gran fanático del equipo estadounidense y del fútbol femenino, ¡pero Megan debería ganar antes de hablar! ¡Termina el trabajo!".

"Aún no hemos invitado a Megan o al equipo, pero ahora estoy invitando al equipo, gane o pierda. Megan nunca debería faltarle el respeto a nuestro País, a la Casa Blanca o a nuestra Bandera, especialmente porque se ha hecho mucho por ella y por el equipo. Siéntete orgullosa de la bandera que llevas", arremetía Donald Trump contra la futbolista.

Ali Kriger, en defensa de Rapinoe

La defensa estadounidense que juega en el Orland Pride de la National Women's Soccer League mostró también su rechazo al presidente de EEUU defendiendo así a su compañera. 

"Apoyaré a Rapinoe y yo me quedo con ella. No apoyo a esta administración ni a su lucha contra los ciudadanos LGTBI, los inmigrantes y nuestros más vulnerables", comentó. Con EEUU jugándose su pase a las semifinales del Mundial de Francia, la guerra está servida entre Trump y las jugadoras de fútbol estadounidenses.