Silvio Berlusconi (Milán, 1936) fue, entre otras muchas cosas, presidente del AC Milan desde 1986 hasta 2017. Con él al mando, el equipo italiano conquistó cinco de las siete Copas de Europa que tiene. Ahora, tras un año fuera del fútbol, vuelve gracias al Monza 1912

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El magnate italiano compró al Milan el 20 de febrero de 1986. Implantó una nueva mentalidad en el equipo para darle un toque competitivo que se había perdido, además de dotarlo de unos grandes recursos económicos. Berlusconi se presentaba como el máximo dirigente del club aterrizando en helicóptero en el centro del Arena Civida de Milán. El mismo verano, Silvio sacó la cartera a pasear fichando jugadores como Roberto Donadoni, Daniele Massaro, Giuseppe Galderisi, Dario Bonetti y Giovanni Galli

Berlusconi y su nueva etapa en el Monza

Silvio Berlusconi ha vuelto al fútbol. Y lo ha hecho gracias al Monza 1912, un equipo que milita en la Serie C, la tercera división italiana. Así lo anunció hace unos días, cuando su conglomerado de empresas Fininvest, grupo fundando por el propio Berlusconi y que actualmente preside su hija, se hicieron con los servicios del club italiano. Tras 30 años como presidente del Milan, intentará llevar a la élite a su nuevo club de fútbol tal y como hizo con su exequipo. 

"Fininvest S.p.A. completó la adquisición del 100% del SS Monza 1902", señaló en un comunicado Fininvest. Al gran proyecto del magnate italiano se unirá Adriano Galliani, brazo derecho de Berlusconi en el Milan, que fue nombrado como administrador delegado del club.

En un inicio Fininvest adquirió el 70 por ciento de las acciones del Monza, pero finalmente el cien por cien de los derechos será para el grupo de Berlusconi, en una operación que, según varios medios italianos, se habría cerrado entre 2,5 y 3 millones de euros.

Berlusconi atiende a los medios de comunicación. Twitter: @berlusconi

El actual presidente del club, Nicola Colombo, no dirá adiós ya que seguirá en el mismo puesto y formará parte del consejo de administración al igual que Galliani, que será el director general, y Paolo Berlusconi, hermano de Silvio.

Colombo declaró a la agencia Il Sole 24 Ore Radiocor que "el mantenimiento de esta posición es un honor, más aún porque salgo del capital de la compañía. Es el reconocimiento de lo que he hecho en el pasado y lo que todavía puedo hacer para el club".

Las curiosas normas que implanta Berlusconi

Berlusconi tiene claro que quiere revolucionar a su nuevo equipo y llevarlo a la Serie B, el principal objetivo de esta temporada para el Monza. Sus directrices son claras y destacan normas como que los jugadores no podrán llevar ni barba ni tatuajes y tampoco pendientes. Todo ello con una vestimenta elegante y a la moda.

El ex Primer Ministro de Italia también anunció que el club tendrá un peluquero que corte gratis el pelo a sus jugadores para que puedan llevar un cabello en condiciones. Además, los valores dentro de un terreno de juego deben ser fundamentales y los jugadores "se excusaran con sus rivales en caso de hacerles una falta, tratando al árbitro como un caballero".

La afición es algo fundamental para Berlusconi y los jugadores, al firmar autógrafos, tendrán que hacerlo bien, con sus nombres y apellidos. Un equipo que será muy joven y que estará integrado por jugadores italianos.

En su primer partido dirigiendo bajó al vestuario del conjunto lombardo para arengar a los suyos con el siguiente discurso: "Es mi primer partido aquí y no escondo que estoy emocionado. Tengo varias frases que solía decir a mis jugadores y una era ésta: recordad que el que cree, combate; el que cree, supera todos los obstáculos; el que cree, vence. Entonces, creed, salid al campo y venced al menos por tres goles de diferencia". Así es la nueva vida de Berlusconi y su nuevo equipo. Un presidente peculiar dentro y fuera de los terrenos de juego.

Actualmente el Monza ocupa el tercer puesto tras haber disputado seis partidos y con un total de 11 puntos, a uno del líder. 

Tres mandatos y tres de las épocas más gloriosas del Milan

Gracias al Milan, Berlusconi diseñó su imagen de cara al mundo entero. Se convirtió en uno de los símbolos en la historia del fútbol italiano. "El Milan de Silvio Berlusconi estaba concebido para ser un gran vehículo de comunicación. Debía tener y transmitir clase y estilo, tanto en el juego como en el comportamiento", explicaba el periodista de Milan TV, Mauro Suma. Y así sucedió.

Berlusconi en una rueda de prensa con el Milan. EFE

A base de talonario, volvió a situar al Milan, durante 21 años en tres épocas diferentes, en lo más alto del fútbol mundial. Un equipo al que animaba desde pequeño que le hizo convertirse en uno de los hombres mas potentes del planeta.

Berlusconi cogió a un Milan casi en la ruina y lo transformó en un grande capaz de ganarlo casi todo luchando ante los grandes colosos del fútbol mundial. Todo lo que tocaba lo convertía en oro. Por su mano pasaron entrenadores como Sacchi, Capello y Ancelotti, y grandes jugadores como Ruud Gullit, Marco van Basten Kaká, Seedorf o Pirlo que hicieron del Milan uno de los mejores equipos de la historia.