El fútbol ha vuelto a vivir un episodio lamentable y vergonzoso la mañana del domingo 14 de octubre. En el partido entre el San Lorenoz B y el Unión Isora, de la segunda división de la liga juvenil de Tenerife, disputado en la localidad de Arona

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Casi al final del encuentro, el padre de uno de los jugadores saltó al terreno de juego desde la grada, con el objetivo de agredir al entrenador del conjunto visitante por no haber sacado a jugar a su hijo. Se formó una trifulca en la que tuvo que intervenir el delegado de campo, y aprovechando la confusión, otro aficionado fue hacia el árbitro del encuentro y le propinó un puñetazo por detrás.

El incidente fue rápidamente repudiado por el resto de personas, que separaron al padre citado en primer lugar y el delegado de campo, para después echar al segundo aficionado, autor de la agresión al colegiado, del campo. Entre tanto, los jugadores, adolescentes de apenas 18 años, veían el lamentable hecho mientras pedían que se llamara a la policía.

Horas después, el San Lorenzo se ha pronunciado en su cuenta oficial de Facebook mediante un comunicado ofcial: "Tras los ecos de la noticia y los vídeos que circulan por las redes sociales, el CD. San Lorenzo Constancia quiere manifestar que condenamos los hechos acaecidos en nuestro campo en el día de ayer domingo, que el Club, al igual que las autoridades y la FTF, intentarán aclarar todo lo antes posible para tomar medidas y que desde el Club se trabaja para identificar al agresor del Sr. Árbitro. Desgraciadamente, no podemos controlar a todas las personas que acuden a nuestra instalación. Ojalá fuese posible y estos hechos deleznables no se volviesen a repetir ni en este campo ni en ninguno. Esto es un deporte y no caben las personas nocivas de esta sociedad en el".