El obelisco en honor a Mussolini que preside el estadio Olímpico de Roma sorprende a los aficionados madridistas (pocos) que se acercan para robar alguna imagen de sus ídolos antes de su entrenamiento final. El duelo de octavos se ha hecho esperar muchas semanas y en el equipo blanco se respira un prudente optimismo: “Para mí lo decisivo es la concentración que veo en los jugadores”, respira un tranquilo Zidane en la tradicional rueda de prensa del día anterior, mientras los jugadores pisan el cuidado césped del coliseo deportivo romano y un relajado Emilio Butragueño ríe con miembros de la delegación italiana.

La tranquilidad es sólo aparente. Ha pasado un mes y medio desde la destitución de Rafa Benítez y el técnico francés ha conseguido en tiempo récord dos objetivos peliagudos: domar al vestuario blanco y terminar con el huracán de noticias y rumores que asedió al club en los últimos meses de 2015 (hasta el punto de que Florentino Pérez denunciase una “conspiración” mediática). Pero esto es fútbol: bastaría una derrota mañana en la capital italiana para que el club regresase al estado de alarma general.

“La Champions es una competición especial para todos nosotros”, insistió Zidane durante la tarde. Esta campaña la competición europea simboliza, además, la única tabla de salvación del equipo (aunque Cristiano Ronaldo descartó tajantemente que la Liga esté perdida antes de enfadarse con los reporteros).

Historial poco favorable

El Real Madrid ha disputado 8 eliminatorias de Copa de Europa contra equipos italianos en los últimos 29 años y no ha ganado ninguna (aunque sí partidos de fase previa y la final de 1998 contra a ‘Juve’, por ejemplo). Aficionados y casas de apuestas otorgan, no obstante, un claro favoritismo al visitante, el mejor equipo de la primera fase, empeñado en romper esta pequeña pesadilla italiana.

Aquí reside la trampa del Olímpico ante la entusiasta hinchada romana: el Madrid ya no puede permitirse despistes en un equipo que se quedó sin margen de error en Navidades. Es claro favorito, pero se juega mucho más que los italianos: sobre todo Zidane, una leyenda de la Champions que nunca ha dirigido un partido en ella, obligado a dejar una buena imagen y enderezar el incierto rumbo del equipo fuera de casa.

El hecho de que los dos técnicos debuten en la competición añade un punto de interés indudable al encuentro. Se espera que Spaletti haga correr al Madrid con un equipo muy físico: es muy probable que Totti (referencia indiscutible a sus 40 años) sea suplente y que el ariete Edin Dzeko le acompañe sentado hasta el segundo tiempo, para explotar después su estatura con centros al área. La AS Roma, pese a su teórica inferioridad, ya fue capaz de eliminar al equipo madridista en su única eliminatoria directa (temporada 2007-2008, mismo entrenador), aunque Luciano Spalletti repite que en aquella ocasión dirigía a un equipo “más rodado”.

La extraña e irregularísima primera fase del equipo romano (fue capaz de empatar con el Barcelona, de perder 6-0 en la vuelta y de perder frente al Bate Borisov, siendo el segundo clasificado con menos puntos) parece pertenecer a otra temporada: desde que llegó Spaletti ha sumado cuatro victorias consecutivas ligueras y sólo una derrota ante la Juventus (1-0).

Vuelve Marcelo

En el aspecto puramente deportivo, Spalletti tiene la duda de Daniele de Rossi, pieza clave de su escuadra. El equipo será dirigido por el competente Miralem Pjanic, que ya eliminó con un gol al Madrid en la temporada 2009-2010 (jugando con el Olympique de Lyon) y confiará el potencial goleador a Stephan El Shaarawy (refuerzo invernal) y Mohamed Salah, el jugador más en forma de los romanos, que relega a Dzeko al banquillo. Zidane, por su parte, recuperará muy probablemente a Marcelo, que ha viajado a Roma ("le veo bien", aclaró Zidane sin prometer nada más). En la medular se espera (aunque no está confirmada) la vuelta de Isco por Kovacic, que gustó mucho frente al Athletic. El resto, lo habitual (con James por Bale, lesionado).

Spaletti no se fía de las casas de apuestas y afirma convencido que la eliminatoria está “al 50%”. El Real Madrid es el tercer favorito para alzarse con el título, tras el Barcelona y el Bayern de Munich, según Titanbet.es, cuyas estadísticas indican que es igual de probable que el Real Madrid gane la Champions que que De Rossi marque un gol contra el conjunto madridista: 6 a 1. Cómputos aparte, el historial de los enfrentamientos directos en los últimos quince años (5 victorias romanas, 4 madridistas y un empate) ofrece un antídoto para cualquier entusiasmo excesivo. Zidane, el gran protagonista, lo sabe: “Veo a un equipo muy metido, muy comprometido. Tengo la tensión justa para afrontar un partido de Champions”.

FICHA TÉCNICA.

POSIBLES ALINEACIONES:

AS ROMA: Sczesny; Florenzi, Manolas, Rudiger, Zukanovic; De Rossi, Nainggolan; Salah, Pjanic, Perotti; y El Shaaraway.

REAL MADRID: Navas; Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo; Modric, Kroos, Isco; James, Benzema y Cristiano.

--ÁRBITRO: Pavel Kralovec (RCH).

--ESTADIO: Olímpico.

--HORA: 20.45/beINSports.

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