Contador, en su victoria en el Angliru en 2017.

Contador, en su victoria en el Angliru en 2017. EFE

La Vuelta

El día que Alberto Contador le entregó el testigo a Enric Mas en el Angliru: 11 años de transición para llenar el vacío

El recordado último triunfo del madrileño contó con la inestimable ayuda del balear, que más de una década después le vuelve a dar una gran vuelta al ciclismo español.

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Aquel 9 de septiembre de 2017 está grabado a fuego en la memoria de mucha gente. Como para no estarlo. Es una de las páginas más doradas de la historia reciente del ciclismo español.

Era la penúltima etapa de La Vuelta y el día lo tuvo absolutamente todo. En el cóctel se agitaron un clima adverso, un día épico de ciclismo, la mítica cima del Angliru y la retirada de Alberto Contador, el mejor ciclista nacional de la época.

El madrileño conquistó el infierno asturiano gracias a una actuación que todavía pone los pelos de punta nueve años después. Un ejercicio emocionante que permanece imborrable y en el que tuvo una parte de 'culpa' Enric Mas.

Enric Mas, de rojo durante La Vuelta 2026.

Enric Mas, de rojo durante La Vuelta 2026. EFE

Alberto Contador fue el último español capaz de ganar una gran vuelta -el Giro de Italia en 2015- y precisamente Enric Mas es quien, once años después, ha roto el maleficio.

Su victoria en la presente edición de La Vuelta ha terminado con una sequía de más una década de grandes títulos para el ciclismo español. Contador aventuró el relevo, y aunque ha tardado demasiado en llegar, resulta que estaba en lo cierto.

Enric y Contador, en el Angliru

Era la última Vuelta de Alberto Contador. El de Pinto se retiraba a finales de aquel 2017 y la ronda nacional era su última carrera del calendario.

Sin opciones de derrocar a Chris Froome, ganador de aquella edición, en la pelea por la general, el madrileño intentó el triunfo parcial de etapa sin suerte en varias ocasiones. El día del Angliru era la última oportunidad. Un escenario pintiparado, una ocasión soñada para decir adiós por todo lo alto.

La lluvia acompañó a la carrera durante buena parte del día. El descenso del Cordal, el puerto que siempre precede al Angliru, estaba especialmente peligroso y resbaladizo aquella tarde. Algunos como David de la Cruz besaron el suelo.

Con los favoritos tratando de no arriesgar en exceso, Alberto Contador vio la puerta abierta. Se lanzó en tromba junto a su compañero Jarlinson Pantano en pleno descenso. Todo o nada. Sin miedo a perder. Valiente, como otras tantas veces en su carrera deportiva.

Por delante circulaba una escapada en la que se encontraba un jovencísimo Enric Mas. Aquel mallorquín corría por entonces en el Quick Step y comenzaba a dejar detalles muy esperanzadores de cara al futuro. Tenía tan sólo 22 años.

Contador y Pantano consiguieron despegarse del pelotón y empezaron a recoger retales de la fuga. A ellos se unió Enric Mas. En plena ascensión al Angliru debían recortar más de un minuto de desventaja con respecto a Marczynski, cabeza de carrera.

Cuando Pantano se desfondó llegó el momento más emotivo y simbólico. Enric Mas no lo dudó y se puso a tirar de Alberto Contador. Marcó el ritmo para no dejar solo al madrileño en busca de nuevas piezas rotas de la escapada, tratando de acercar al madrileño a la cabeza de carrera lo máximo posible.

Dos generaciones diferentes en el mismo grupo, con la savia nueva al servicio de lo que estaba a punto de marcharse de la competición.

El final es de sobra conocido. Enric Mas terminó desfondándose por su esfuerzo y Alberto Contador siguió hacia adelante. Eliminando rivales uno a uno, alcanzó a Marczynski y Marc Soler fue el último que le aguantó la rueda.

Los últimos 5,5 kilómetros del Angliru fueron una carrera en solitario de Alberto Contador, gestionando la ventaja cada vez más pequeña con respecto a un lanzado Chris Froome que apretaba por detrás.

La historia fue benévola con el de Pinto. Pudo disparar por última vez en su carrera el día señalado, en una cima emblemática como el Angliru para rubricar uno de esos días que nunca se olvidan.

Contador señala a Mas como su sucesor

Al día siguiente Alberto Contador eligió públicamente a su relevo. En la última etapa de aquella Vuelta camino de las calles de Madrid, el madrileño tuvo un guiño increíble con quien había contribuido a su manera a su victoria en el Angliru.

Rodando al lado de Enric Mas, aprovechó la presencia de la cámara de televisión y lo tuvo claro. "Aquí tenemos parte del futuro del ciclismo español, Enric Mas", dijo resaltando su nombre.

El mallorquín acudió al episodio con una sonrisa de oreja a oreja. Tan sólo tenía 22 años, pero no podía aún sentir el peso del relevo generacional pese a las palabras de Contador.

Alberto sabía lo que decía. En 2013, cuatro años antes, Enric había llegado a la Fundación Contador y el madrileño había visto con sus propios ojos el potencial de aquel corredor. Precisamente, aquel 2017 era el primer año de Mas con un contrato con un equipo de la máxima categoría.

El Giro de Italia de 2015 fue la última grande que, hasta este año, había visto a un español subirse a lo más alto del podio. Alberto Contador se vistió de rosa aquel año y hasta este 2026 ningún otro ciclista nacional había sido capaz de tomar el relevo.

Tardó, la transición se prolongó más de lo debido, pero Contador acertó con su profecía. Once años más tarde, aquel joven que le ayudó a ganar en el Angliru corriendo en equipos distintos recogió el testigo cuando menos se esperaba. El ciclismo español vuelve a sonreír mucho tiempo después.