Sensacional Alex Aranburu. El joven ciclista vasco del equipo Astana ha conseguido su primera gran victoria en el ciclismo profesional en la segunda etapa de la Vuelta al País Vasco con llegada en Sestao. El de Deba, conocedor de la zona, se fue en solitario a diez kilómetros y el pelotón lleno de favoritos después de los ataques de Pogacar o Schachmann no tuvo forma de cogerle. Roglic decidió que no iba a tirar su equipo para cuidar su liderato, aunque seguirá llevando el maillot por cinco segundos.

Noticias relacionadas

La fiesta del Astana la continuó el también vasco Omar Fraile, quien lanzó el ataque de su compañero y además fue segundo en la llegada liderando el pelotón de los mejores por delante del otro gran favorito a la victoria, el también esloveno Tadej Pogacar (UAE Emirates), a 15 segundos de vencedor. Primera victoria de la temporada para el conjunto kazajo que sigue dando confianza a este corredor completo que había sido capaz de ser Top10 en Milán - San Remo y Omloop.

Todo se destapó con la llegada del puerto de La Asturiana. Allí cazaron a la escapada del día, donde Óscar Cabedo, del Burgos BH, lo intentó en solitario. INEOS había hecho sonar los tambores de guerra colocando a Andrey Amador para reducir la diferencia de forma definitiva y Richard Carapaz parecía listo para lanzar el ataque. El de Carchi, con mucha mala fortuna, se fue al suelo al momento en el que trataba de estirar el grupo y llegó a meta varios minutos después del grupo principal.

El que sí consiguió lanzarlo fue el francés David Gaudu (Groupama), al que cogió la rueda un Pogacar que tiene que ir al ataque después de perder tiempo con Roglic en la contrarreloj. No se vio demasiado inquietado en primera instancia el de Jumbo-Visma, que veía en Maximilian Schachmann un aliado. El hombre que le robó la Paris - Niza tras el episodio de mala fortuna del esloveno reduciría la distancia y lanzaría un ataque en el que se llevaría a Primoz, Sergio Higuita (EF) y Brandon McNulty (UAE Team Emirates).

A la vasca

Cogieron unos metros de distancia y, según tocaron la cima, Astana se pondría a trabajar para que la victoria no se les escapara. Fraile encabezaba el gran grupo de favoritos en la peligrosa bajada, donde algunos guardaron más de la cuenta. Gracias a esto, y a que también conocía muy bien el terreno, cogió a la mini fuga y lanzó a un Aramburu que, a diez kilómetros, decidía no mirar hacia atrás y solo pensar en dar el máximo y que las dudas del grupo hicieran el resto.

Así fue. Nueva alegría para el ciclismo español con este corredor de la generación de 1995. El de Deba cruzaba la meta cercana al estadio de Las Llanas después de haber superado la cuesta de Galindo sin perder demasiado tiempo y confirmaba sus grandes condiciones como rodador. Lo suyo es más el sprint, pero este martes no le hizo falta. Alex Aranburu ya es una realidad en el pelotón internacional.

[Más información: Aranburu, la promesa española que ya ilusiona en las Clásicas: "Si puedo iré al Giro a por una etapa"]