Unicaja es el último de los semifinalista de la Copa del Rey. El triunfo de los andaluces ante Casademont Zaragoza, en un partido tremendamente igualado, llegó gracias a la labor de un Alberto Díaz que lideró con corazón y cabeza. [Narración y estadísticas: Unicaja 90-86 Casademont Zaragoza].

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Como sucediese en el partido entre Real Madrid y RETAbet Bilbao Basket, el segundo duelo de esta jornada de cuartos de final llegó sin tiempo casi para calentar. Con el espeto del triunfo de Andorra aún en la garganta y después de que Waczynski protagonizara la novedosa entrevista mientras que calentaba, el partido comenzó con el público entregado con Unicaja.

Zaragoza comienza mandando

Los malagueños tenían que contagiarse de las ganas que invadían las gradas del Carpena, pero el que más agresividad mostró en el arranque fue Zaragoza. San Miguel y Seeley comenzaban llevando la batuta del partido, mientras que Brussino se empachaba de rebotes ofensivos, haciendo a los maños sonreír primero.

Se recuperó de ese dubitativo inicio Unicaja gracias a Jaime Fernández, pero cuando el equipo malagueño llamaba a la puerta de la igualdad volvía a aparecer la solvencia aragonesa para mantener a los de Fisac por delante (12-16, minuto 8). Concentrados como han acostumbrado durante lo que va de Liga Endesa, Zaragoza paliaba el intento de reacción de Adams y lograba marcharse al segundo acto dominando el marcador por 18-23.

Cambiaba de killer Casimiro de cara al nuevo cuarto que se avecinaba. Adams dejaba paso a Brizuela y, junto a Guerrero y Waczynski, Unicaja se acercaba en el luminoso. Tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió. El salto defensivo que logró el equipo andaluz con Díaz en pista, acabó por situarles por delante en el marcador por primera vez en el partido.

El cambio de ecosistema no afectó a un Seeley que sumaba 18 de los 39 puntos de su equipo a falta de cuatro minutos para el descanso. Sostenidos por la facilidad anotadora del californiano, Zaragoza frenó la reacción de los locales a tiempo y se marchó al parón con dos noticias positivas: El marcador (41-48) y las tres personales de Jaime Fernández.

Unicaja da la vuelta al partido

La vuelta de vestuarios trajo la máxima ventaja del partido para un Casademont Zaragoza que seguía concediendo rebotes ofensivos como si esta faceta no les importase. El equipo de Fisac parecía confiado con su ataque ante los constantes fallos de los locales, pero Unicaja iba a tirar de pasión para levantar al Carpena y meterse de nuevo en el partido. 

Alberto Díaz, uno de los jugadores más infravalorados del baloncesto nacional, guiaba en ataque y en defensa la reacción andaluza y devolvía a su equipo al partido hasta el punto de dar la vuelta al luminoso (55-54, minuto 26). A la fiesta iniciada por el pelirrojo de Unicaja se apuntaban Brizuela y Suárez para que el Carpena pareciese una olla a presión y el tercer cuarto terminase con 69-63 en el marcador.

Diez minutos restaban para que Zaragoza alcanzara las semifinales o para que Unicaja acabara con el malfario de la Copa en su feudo. El último acto arrancaba con un intercambio de canastas que no beneficiaba al cuadro de Fisac que esperaba como agua de mayo el retorno de Seeley. 

Otro final de infarto

Volvió el norteamericano con la muñeca igual de caliente que cuando se sentó, pero el partido era otro distinto. El bloque español de Unicaja estaba jugando el mejor baloncesto posible y la opción del doble base (Jaime y Alberto Díaz) encaminaba el partido para los locales (80-72, minuto 35).

El partido estaba en el aire y se le empezaba a hacer largo a un Unicaja que veía como se acercaban los maños sin dilación ni piedad. Con 88 a 84 y a falta de dos minutos para el final, los nervios se adueñaban del partido. Casademont Zaragoza y Unicaja perdían dos balones cada uno y el miedo a ganar que entraba en el Carpena.

Tanto era el pavor que en al último minuto se entró con Jaime Fernández haciendo una falta en ataque que no iba a aprovechar Zaragoza. Brussino cometía campo atrás y el partido que no le iba a dar más opciones a Casademont para reponerse, o sí. Axel Toupane robaba un balón al mejor jugador del partido, Seeley, y anotaba una bandeja destinada a acabar con la maldición de Unicaja.

El cuadro malagueño, con la garganta cerrada, ganaba por fin un partido de Copa del Rey ante su público y lograba plantarse en las semifinales de 'su' Copa.

Unicaja 90-86 Casademont Zaragoza

Unicaja: Jaime Fernández (9), Adams (10), Toupane (5), Thompson (14), Gerum (2) - quinteto inicial - Brizuela (9), Díaz (15), Elegar (-), Waczynski (7), Ejim (-), Guerrero (12), Suárez (7).

Entrenador: Luis Casimiro.

Casademont Zaragoza: Seeley (29), San Miguel (4), Brussino (6), Benzing (13), Hlinason (2) - quinteto titular - Barreiro (6), Radovic (8), Alocén (0), Vázquez (10), Ennis (8), Krejci (0), García (-). 

Entrenador: Porfirio Fisac.

Árbitros: Martín Bertrán, Perea, Serrano.

Parciales: 18-23| 23-25| 28-15| 21-23|

Incidencias: Partido correspondiente al cuarto cruce de cuartos de final de la Copa del Rey 2020 disputado en el Pabellón Martín Carpena, Málaga.