La Coruña

La Copa es el torneo de las sorpresas por antonomasia. El momento de la temporada en el que lo imposible se hace posible, lo irreal real, lo increíble creíble. Hace tiempo que el Bilbao Basket tenía cuentas pendientes con el Barça. Aquella final de ACB perdida en 2011, aunque ya lejana en el tiempo, aún escocía. Ya lo hace menos. Los Hombres de Negro, con su carácter intacto durante los 40 minutos de partido, dieron la primera sorpresa de esta Copa del Rey (que no la última) acabando con el, a priori, rival más fuerte de la primera eliminatoria de cuartos de final (72-73).

Y para que el torneo tuviese un estreno todavía más increíble el Coliseum coruñés albergó una nueva conmoción en sólo unas horas. El Gran Canaria dio la segunda campanada en el segundo encuentro de cuartos de final y derrotó al Valencia Basket (78-83) con un enorme Pablo Aguilar (16 puntos).

El Gran Canaria se suma a la Copa de las sorpresas

Aíto García Reneses, todo un perro viejo de los banquillos ACB, mandó un buen aviso al respetable junto a sus chicos del Gran Canaria: nunca subestimes a un (entrenador) campeón. En una nueva lucha contra la obviedad, la teórica víctima se tornó en el verdugo.

Aunque el Valencia Basket fue más lobo que cordero durante buena parte del encuentro, a pesar de liderar el marcador y convencer en varias fases cumbre del primer y del tercer cuarto, sucumbió (78-83). Ya pueden ir mentalizándose: esta Copa es la más impredecible de la historia. Ni blanco ni negro. Jueguen al gris y acertarán. O, como buen gallego, no se mojen.

Esta Copa ACB parece abocada a los imprevistos. Porque el Granca no paró de dar guerra hasta que ya no le quedó más partido que disputar. Y eso que el rival llegó a desperezarse de un letargo extremadamente peligroso en lo ofensivo en la segunda parte. Unos minutos antes, veía cómo los isleños se crecían más y más subidos a los hombros de dos gigantes sobre la cancha: DJ Seeley y Pablo Aguilar.

Ambos fueron los principales responsables de que el conjunto amarillo nunca dejase de creer en sus posibilidades. Al internacional español no le pudieron ni siquiera los remordimientos de cuajar una buena actuación ante su ex equipo.

En otro partido con un tanteo no demasiado alto, la concentración regresó al primer plano para marcar las diferencias. Quien menos fallase, acabaría ganando la partida. Más ajedrez que baloncesto.

El Valencia había tenido sus propios clavos a los que agarrarse durante el encuentro. En especial, uno llamado Fernando San Emeterio. Al cántabro no le importan mucho los roles preestablecidos. Se los salta si es preciso para dejar de ser el sexto hombre, como se le presupone a orillas del Turia, y convertirse en la estrella del equipo.

Con la ayuda de Bojan Dubljevic, Luke Sikma y Justin Hamilton en la zona, las rentas taronjas parecieron dignas de capitulación tanto en el primer como en el tercer cuarto. Rafa Martínez, capitán para todo, y Guillem Vives, futuro cada vez más presente, también mostraron credenciales.

Nada más lejos de la realidad. Las apariciones estelares de Eulis Báez, Albert Oliver (hay que ver lo de este hombre con los finales apretados), Kevin Pangos y Alen Omic cambiaron totalmente (otra vez) la historia del partido. Pero a ninguno de ellos le quemó más la bola que a Xavi Rabaseda. Sus 9 puntos en los últimos minutos, con 100% de efectividad en el tiro, acabaron llevando el encuentro al terreno del canarión.

¿Quién decía que Aíto no podía llevarse esta Copa? ¿Que la lógica no podía ser contrarrestada? En A Coruña, está visto, todo puede suceder. Más cuando hacía 18 años (Valladolid '98) que los dos primeros clasificados de la primera vuelta liguera no caían en cuartos de final. Con el añadido de que habrá un (merecido) debutante en el partido por el título. Bonito 80 aniversario para el trofeo más mágico del curso.

El Barcelona, tumbado por el Bilbao Basket

Pocas horas antes el conjunto de Sito Alonso, el Bilbao Basket, se impuso sobre el Barcelona (72-73) con un partido serio en el que Mumbrú fue determinante en los minutos finales.

La tragedia empezó a mascarse muy pronto en las filas azulgranas. El lenguaje corporal no transmitía buenas señales para los de Xavi Pascual, quizá el mejor ejemplo del nerviosismo del Barça durante todo el partido. Totalmente desatado en la banda, la paciencia del técnico decrecía a cada nuevo triple de Hervelle, penetración de Hannah o canasta interior de Bogris. El rebote, normalmente laguna para los vascos, fue menos problemático este jueves. En general, el Bilbao tuvo un día lúcido bajo tableros. Su alero Alex Ruoff aprovechó la circunstancia para lucirse cerca de los aros (18 puntos).



Los jugadores del Dominion Bilbao Basket celebran la victoria. Efe



Otro nombre propio fue el del ya mencionado Hervelle (15). Sus triples dieron alas a sus compañeros durante todo el encuentro. Al igual que las canastas decisivas, y cargadas de garra, de Álex Mumbrú (12 puntos), el rostro inapelable de la victoria bilbaína. Un triunfo que coreaba en armonía todo el Coliseum coruñés, volcado en la defensa del pequeño. Como siempre suele hacerse en la competición del KO.
Por parte del Barça, la anotación fue muy coral, con Doellman sobresaliendo (11). Tomic, Navarro, Satoransky, Perperoglou y Samuels también contaron con sus momentos de inspiración durante el encuentro, pero siguió faltando chispa. La eliminación de Bogris, castigador en el aro rival, y la antideportiva de Slezas pudieron significar dos buenas noticias para los azulgranas, pero acabaron no siéndolo.


El cómputo global, más satisfactorio para el Bilbao Basket, acabó sobresaliendo. Y dejó en suspenso las ideas de Pascual, que tenía en mente utilizar la Copa como mejor ensayo posible para los compromisos venideros en el Top 16 de la Euroliga. Para colmo de males, el imaginario colectivo, siempre tan caprichoso y selectivo, podrá quedarse con el tiro libre fallado por Tomic en los últimos segundos como imagen del partido. 


Injusto para unos y para otros, pues la victoria del Bilbao rezumó carisma por todos sus poros. A la hora de la verdad, ninguno de sus hombres decayó en el empeño de soñar a lo grande. Los pellizcos propios y ajenos no sirvieron de nada. En vez de despertarse de forma lastimera y con rabia de tan buen sueño con la bocina final, los Hombres de Negro se dieron cuenta de que lo habían logrado. ¿El qué? Ser los mejores embajadores posibles de esta Copa de las alternativas que tan sólo ha dado el primero de los muchos pasos que aún le quedan por recorrer. La maldición azulgrana continúa: no han ganado ninguno de los nueve partidos coperos en los que perdieron el primer cuarto.

Ficha técnica Valencia Basket - Gran Canaria

78 - Valencia Basket (26+16+23+13): Vives (8), Martínez (9), San Emeterio (17), Hamilton (6) y Sikma (8) -equipo inicial-, Stefansson, Diot (5), Lucic (6), Dubljevic (14) y Shurna (5).

83 - Herbalife Gran Canaria (16+26+15+26): Oliver (5), Newley (4), Salin (7), Báez (7) y Omic (10) -equipo inicial-, Pangos (10), Savané (1), Seeley (14), Rabaseda (9) y Aguilar (16).

Árbitros: Juan C. García, Miguel A. Pérez y Carlos Cortés. Dennis Seeley fue eliminado por cinco personales (min.36).

Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Coliseum de La Coruña ante 9.156 espectadores. El Gran Canaria salió a saludar a sus aficionados tras acabar el partido.

Ficha técnica Barcelona - Bilbao

72 - Barcelona Lassa (18+19+18+17): Doellman (11), Navarro (6), Satoransky (5), Perperoglou (6) y Tomic (8) -equipo inicial-, Ribas (9), Abrines (2), Vezenkov (2), Samuels (5), Oleson (14) y Arroyo (4).



73 - Dominion Bilbao (20+20+15+18): Bertans (3), Hannah (6), Bogris (8), Mumbrú (12) y Hervelle (15) -equipo inicial-, Todorovic (5), Slezas, Ruoff (18), Mendía, López (3) y Suárez (3).


Árbitros: Daniel Hierrezuelo, Benjamín Jiménez y Fernando Calatrava. Georgios Bogris fue eliminado por cinco personales (min.35).


Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el Coliseum de La Coruña ante unos diez mil espectadores.

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