La tercera expedición científica al pecio Nuestra Señora de Las Mercedes ha finalizado con la recuperación de dos culebrinas (cañones) del siglo XVI de cuatro metros de longitud y más de dos toneladas de peso cada una, a una profundidad récord de 1.137 metros, según ha informado el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

La expedición ha permitido recuperar también otras piezas de excepcional interés documental como un grifo en bronce, una plancha de cobre perforada a modo de respiradero y tres roldanas de bronce con restos de madera por analizar.

El equipo ya ha empezado los trabajos de limpieza, desalinización, conservación y estudios de los restos recuperados. Está previsto que todas las piezas, junto con las extraídas en las expediciones realizadas en 2015 y 2016 al yacimiento del pecio de Las Mercedes, sean incorporadas en un plazo aproximado de dos años a la exposición permanente del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA) en Cartagena.

Uno de los cañones en el agua.

"Toda la operación de extracción de las piezas se ha realizado siguiendo el criterio de su singularidad, así como de la información que puedan aportar sobre la vida a bordo de la fragata", han resaltado desde el ministerio.

Detalles de los cañones 

En el caso de las dos culebrinas, aparecen expresamente citadas en el manifiesto del cargo de la fragata Mercedes en el Archivo General de Indias (Sevilla). Una de ellas, la culebrina Santa Bárbara, fue encargada en 1.586 por Fernando de Torres y Portugal, virrey del Perú.

El palacio de este virrey se conserva en la ciudad de Jaén convertido en 1986-88 en Museo de Artes y Costumbres Populares. Se trata de una pieza excepcional que, además, documenta un virrey que es muy poco conocido y que tras su mandato fue objeto de injustas campañas de calumnias por la Inquisición, a la que se había enfrentado.

Mientras, la culebrina Santa Rufina fue encargada por Luis de Velasco y Castilla, virrey de Nueva España (México) y del Perú. En ambos cargos se ocupó en mejorar las condiciones de vida de los indígenas. Presenta varios campos decorativos en relieve, cuartel con el blasón familiar de Luis de Velasco, escudo de Castilla y León, y el nombre del cañón: Santa Rufina, y el nombre del mismo fundidor, Bernardino de Tejeda.

Estado de conservación

La campaña arqueológica ha cumplido a su vez el objetivo de ampliar el conocimiento del pecio, principalmente del estado de conservación de los materiales y su evolución; registrar la dispersión de los restos de la fragata, continuar el posicionamiento de todos los restos arqueológicos y avanzar en la interpretación y análisis del barco.

El ancla y la roldana durante el trabajo de limpieza.

En ese sentido, se han realizado prospecciones de extensas áreas al este y el noroeste del pecio, con un sonar de barrido lateral, y se han llevado a cabo estudios de batimetría y perforación de fondos, permitiendo completar la cartografía de la zona del yacimiento.

La expedición ha sido organizada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Instituto Español de Oceanografía (IEO) -organismos dependientes del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad- y la Armada española