Cuando era pequeño, a Enrique Villarreal Armendáriz -que después sería artista libre de técnica, activista, tocapelotas profesional, poeta y revolucionario de mano abierta- le expulsaron del colegio por vestir una camiseta del Che. En ese momento ni siquiera era consciente de su significado, le atraía y punto -como nos llaman oscura y crípticamente las cosas en las que creemos-, pero al tiempo se alegró de que un "facha" quedase retratado en ese gesto.

El Drogas, un tipo carente de espíritu militar, se preparó para el ejército tocando la caja y allí masticó una idea que, bien digerida, le llevaría a liderar Barricada. Hizo historia dentro de la música patria, parió quince álbumes como quince soles, vendió más de un millón de copias y fue expulsado de su propio hogar musical: el rock tiene estas cosas. Escribe poesía -lo llegó a hacer con pseudónimo de mujer, Eva Zanroi-, trabaja por la memoria histórica y colabora con asociaciones de jóvenes músicos con síndrome de Down. Sigue leyendo a Leopoldo María Panero, a César Vallejo, a Pablo Neruda, a Julio Ramón Ribeyro: son como amigos viejos. Sigue siendo un yonqui, dice, pero de las librerías, del olor a papel, de la tinta, de los lapiceros. El Drogas es un niño en septiembre, un punky empezando el año escolar.

Esnifa vinilo y no entiende bien cómo escuchamos tanta música con los altavoces del ordenador, si suenan "como el culo". Él resiste en los sentidos. Él es piedra dura. Viste pantalón corto y camisa medio hawaiana, rastas de colores y pañuelo en el cráneo en combinación imposible. Está loco y lo sabe, tan loco que presenta un disco que contiene cinco en estos tiempos en los que los modernos sólo sacan colaboraciones estivales. Sólo quiero brujas en esta noche sin compañía: así ha bautizado a su vástago rebelde.

Desde por la mañana temprano, El Drogas mira el mundo a través de sus gafas pequeñas y oscuras, como si viniera de after o como si estuviese ocultándose de la policía. Nada sería ya sorprendente. Rumia por dentro una insatisfacción sistémica que suena a título de libro de Rafael Sánchez Ferlosio: vendrán más años malos y nos harán más ciegos. 

¿Cuánto queda de 'El Drogas' de los ochenta en 'El Drogas' de 2019?

Quedan las dudas ampliadas de todas las convicciones que siempre he tenido.

¿Y de la etiqueta de "rock radikal vasco"? ¿Qué queda de "rock", qué queda de "radikal" y qué queda de "vasco"?

Bueno, del rock sigue quedando lo que yo entiendo por ser un activista del rock, que es la transgresión. Eso se puede ampliar: ahora, transgresión es sacar cinco discos seguidos en un tiempo en el que sacar uno ya es de gilipollas. Seré un gilipollas elevado a la quinta potencia, ese soy yo, con todo lo que eso conlleva. De "radikal" sigue quedando esa búsqueda del significado de la raíz. En eso continúo. Y de "vasco", pues… es evidente que vivo en Iruña, conocida por otra gente como Pamplona, que es la capital del idioma euskérico, la lingua navarrorum, que dijeron los romanos. Todo eso es importante para mí, y a la vez no tiene ninguna importancia más allá de lo que yo pueda sentir.

He leído que decías que antes eras una monjita y ahora crees en la guillotina.

Más o menos sí, entendido el tema de la guillotina de manera irónica… o no. Así es. Antes sentía una especie de compresión, un "hay que ser pacifista" y tal… ahora, visto el panorama, cada vez me dan más ganas de dar tortazos con la mano abierta. En esas estoy.

¿Quiénes son nuestros enemigos, a quién tenemos enfrente?

Bueno, los enemigos no los tenemos enfrente, pero nos dicen que sí, que son personas como nosotros. Cuando yo veo poner zancadillas a un hombre que lleva a su hija en brazos y quiere pasar la frontera, o cuando veo personas que tratan de hacernos creer que los barcos que van a salvar vidas al Muerteterráneo son traficantes de seres humanos… esos son nuestros enemigos, los que nos intentan hacer creer todo esto. Tendríamos que parar, darnos la vuelta y ver quién nos está empujando a pensar todo esto, que el enemigo son personas como nosotros. Deberíamos correr todos hacia esa gente y, repito, con la mano abierta liarnos a tortazos.

¿Qué has aprendido de las drogas?

No tanto de las propias sustancias en sí, porque ni siquiera he aprendido su composición química, pero he aprendido que la ilegalización lleva consigo todo un maremágnum de desgracias alrededor de muchísimas personas y que no es solución. Yo no voy a incitar al consumo, pero tampoco soy quién para evitar que quien quiera consumir, no lo haga en condiciones. No me gusta que la gente que decide probar sustancias termine en un guetto. La legalización la entiendo como información y educación también. Tienes que saber lo que te metes. ¿Y qué más sé…? Bueno, puedo decir que es complicado que alguien se muera de sobredosis de caballo, porque un gramo de heroína, ¿qué puede tener de heroína, el 5%? Te mueres de sobredosis de la mierda con la que se corta todo eso. No hay un control sanitario al respecto. Todo eso nos lleva a que haya gente que tenga que pagar a precio de diamante la mierda.

Decías que el libro de Escohotado, Historia general de las drogas, debería estudiarse en los colegios. 

Sí. Bueno, la propia ONU, para hacer los estudios sobre sustancias, se basa en ese libro. Es una putada que no se haga esto desde los 60-70, porque ahora mismo a mí me pones aquí en la mesa cien sustancias nuevas y no te sabría decir… no sé lo que es la ketamina ni muchas historias químicas que ahora mismo… a mí ya el éxtasis se me hacía nuevo. No sé qué podría hablar al respecto. Todo eso viene por la ignorancia que tenemos. Es un libro a analizar en los colegios. Lo mismo que otros libros interesantes para entender lo que fue la Segunda República y qué porquería estamos arrastrando por no conocer nuestro propio pasado.

El Drogas. Silvia P. Cabeza.

Más allá de la parte problemática, oscura y estigmatizante de las drogas, ¿qué hay de lo lúdico y controlado? ¿Guardas algún buen recuerdo? ¿Cuál era tu sustancia favorita?

Yo era consumidor habitual de hachís. Lo que más. Para mi trabajo era bueno, conseguía que me encerrase en mi propia cápsula. Me ayudaba a desguazar mis composiciones, a meterme en la escritura… He aprendido sobre todo de hablar con lo que se denomina "yonquis". La "heroína" ya te digo que… es una sustancia que, al contrario que la cocaína (que es más extrovertida, más falsa, más de imagen), es más introvertida y lleva a que la persona tenga una percepción de la vida más como a mí me gusta. Digo, a la hora de explicar la vida, no a la hora de vivirla. Yo soy más introvertido. Me analizo a mí mismo.

Dicen que ahora está volviendo.

Pues lo que hay que tener es mucho ojo con la manera de la que vuelve. Si vuelve, hay que preguntarse por qué: es porque sigue ilegalizada. Lo que suele pasar en estos casos es que quien se mete en ese mundo ha vivido una ruptura cercana, probablemente con la familia, que es el pilar básico para poder tener la fuerza suficiente a la hora de ver las cosas como son. Te vas quedando solo en un mundo donde vas a depender de la gente que trafica… estaría bien que nos preguntemos qué tipo de beneficio encuentran los Estados en dejar que todo esto continúe así.

Te quería preguntar por la policía: has contado que te habías sentido acosado por ella. ¿Qué hay de ese imaginario callejero en el que "los polis" son "los malos"? ¿Es un vicio adolescente o subsiste?

Mmmm (piensa). No sé. Yo siempre digo que la Guardia Civil tendría que estar disuelta. Apoyaron el golpe de Estado del 36. Yo no digo que… bueno, podrían cambiar su nombre y la percepción que lleva consigo el cuerpo en sí. Lo mismo digo del Ejército y de la propia Policía. ¿Son necesarios? Pues posiblemente sea otro tema a tener en cuenta. No sé si son necesarios como para ver las imágenes que se vieron el año pasado el 1 de octubre, por ejemplo. ¿Eso sirve de excusa para que se ponga un artefacto en una casa cuartel y se termine con la vida de ocho personas? Un asesinato en toda regla. Pues no. Yo todo esto… de terrorismo y de heroína… donde mejor se podría preguntar es en Intxaurrondo, cuando estaba el señor Galindo, que es el que subieron de grado, el que tuvo sus más y sus menos con Negu Gorriak… pero sería cuestión de hablar con Iker Jiménez y ver qué le cuentan las paredes de Intxaurrondo. Tanto en el tema de torturas como en este otro tema. Si la poli es mala o buena… no es tan simple como eso.

En No hay tregua, una multinacional, RCA, os quiso censurar las letras. ¿Cuál es tu experiencia con la censura en este país? El tema vuelve a estar en el centro del debate social. Parece que son malos tiempos. Hay mucho nostálgico también de "en los ochenta esto no pasaba".

Con Barricada fue un poco de risa en cuanto a que era la propia compañía la que te quita de un disco la canción de Bahía de Pasaia, que, además, es una canción donde utilizo (por primera vez, yo creo) la información que venía de esa emboscada que hizo la Guardia Civil a un comando anarquista. Fue una ejecución en toda regla donde matan a cuatro personas. Era la información que salió en un periódico, el Egin, que lo cerraron y a los diez años dijeron que era ilegal… en fin, ahí nadie dijo nada de libertad de expresión. Y la otra canción que nos quitaron era la de En nombre de dios, que era una canción de broma hablando del Opus, pero bueno… se ve que no te puedes meter con una secta tan concreta. "Sacramento sacrosanto, sacristán sacrificado, sacrilegio consagrado, la señal del santo cristo...". ¡Para una puñetera canción que me hago así en plan…! Me hacía mucha gracia haber podido dar con ese estribillo.

Muy sonoro, ¿eh?

¡Sí! Y joder, van y te lo censuran. De risa. En esa época es Galindo quien se querella contra Negu Gorriak por una canción donde hablando por teléfono lo nombran y tal… le pedían 15 millones de pesetas entonces. En fin. La censura en este país siempre se ha movido por terrenos muy pantanosos en ese aspecto, y ahora ya es… entre los indignaditos e indignaditas y la censura real de bloques políticos… estos se tapan con un tapo de colores y quien se meta con eso, ¡oh…! A mí de mayor me gustaría ser Albert Pla. Para hacer los escritos que suele hacer, que son encantadores. Siempre ha sido muy irónico. Yo entiendo a Tom Waits como la transgresión vital, y para mí el Tom Waits español, ¡español!, es Albert Pla, que encima es catalán y pide riéndose que le dejen ser español.

El Drogas. Silvia P. Cabeza.

Hubo quien no entendió de primeras el manifiesto que hizo. Lo leyó con literalidad… y parecía que de repente era muy españolista, muy unionista.

¡Me pasó a mí!

¿Sí?

Sí, dije: joder, qué flipe. El Albert Pla… es la hostia. Cómo está de conciliador, qué cosa. Y cuando ya dijo que era coña, dije "qué bueno". Me parece un genio. De mayor me gustaría llegarle al escupitajo, ¿sabes? Es encantadora esa visión que tiene de patria de sí mismo. Para reírse de uno mismo se tiene que sentir como una patria. "Un patriota es un idiota", que decía el Evaristo.

Evaristo también ha tenido problemas últimamente con la Guardia Civil por gritar "policías, sois unos hijos de puta".

Bueno, pero no fue tanto detención… lo que pasa es que como se graba y tal… él dice que no fue para tanto el tema.

Desagradable fue.

Desagradable fue, sí, pero él está acostumbrado a historias más sórdidas con los GEOs. Cuando tocabas por Euskal Herria en los años ochenta y llegabas a casa a las tres-cinco de la mañana, tenías una parada en el sitio más oscuro con armarios de dos metros.

¿Cuáles son las cosas que no se pueden decir en España?

Decir que por ser navarro eres vasco, por ejemplo. Me hace mucha gracia y yo lo empleo mogollón por eso, porque me gusta joder un poco, pero vamos, que cae por su peso. Me parece alucinante cómo "España", el término en sí, se lo ha apropiado lo que entendemos por "extrema derecha" siempre… y no se acaba de entender que hay que romper con ese término entendido como concepto de la extrema derecha. O la propia bandera.

Ahí está Errejón ahora, ¿no?, que quiere recuperar la bandera, incluso. Y le ha puesto de nombre al partido "Más País".

Sí, por eso te digo: extrema derecha.

¿Errejón?

Sí.

¿Errejón cuenta como extrema derecha?

Sí, sí. PSOE… sí. Es extrema derecha. 

Perdona, pensaba que te referías a Vox.

La extrema derecha está dentro de todos nosotros. Todos tenemos parte de Abascal y vamos dejando que salga… en vez de tragarlo para dentro y echarlo por el orto, dejamos que nos salga por la boca todo ese concepto abascaliano que tenemos.

¿En quién confías para arreglar esta situación?

Yo en ninguno. Podemos es la cataplasma de la tranquilidad. Digamos que no lo defino como extrema derecha, con lo cual, si tengo que votar… votaré a la cataplasma de la tranquilidad, pero sin ganas, ¿eh? De entrada, para mí, este sistema de urnas es una nainfla. Lo vi en una pintada en Pamplona: "Si el voto valiese para algo, estaría prohibido". Y es así.

El Drogas. Silvia P. Cabeza.

Es triste, ¿no? La sensación de que no se puede hacer nada.

Sí se puede hacer. De entrada, se puede reventar todo eso.

¿A las barricadas?

Bueno, esos eran tiempos muy interesantes. Me parece interesante lo que supuso toda la historia de los okupas… no tanto las mafias organizadas que pillan pisos para luego alquilar, me refiero a esa okupación de centros municipales o estatales abandonados, entrar a limpiar y convertirlos en lugares de concentración contracultural. Todo eso siempre lo defenderé. Me pareció interesante el Movimiento insumiso. No fue Aznar quien terminó con la mili, sino el movimiento insumiso. Yo vengo de un sitio donde había 103 encarcelados, y los jueces no podían hacer otra cosa: flipaban. "Tenemos que aplicar la ley y por eso lo hacemos", decían. 103 encarcelados por no querer ir al ejército.

Anda que los de ETA… "No hagas la mili en el ejército español, haz la mili en ETA". ¡Ni en ETA ni en cojones! Ahora me gusta el movimiento feminista, está rompiendo cosas. Mayor Oreja se pone a hablar de que un hombre es un hombre y una mujer es una mujer… mira, tú continúa haciéndote multimillonario con tus empresas de seguridad, que te ha venido muy bien el terrorismo para todo eso, y lo demás, déjalo en manos de quien entiende. El Me Too me parece muy interesante, pero no se puede reducir sólo a eso: es importante que escuchemos a las mujeres negras y su visión del tema.

Eso se ha criticado mucho del 'Me Too': que al final ha sido un movimiento de blancas de clase alta, nacido en Hollywood.

No está mal, pero está mejor que se aprenda. Tenemos dos oídos y una boca: deberíamos escuchar el doble de lo que hablamos.

Si yo te digo Felipe González, ¿tú qué me dices?

Que el PSOE tiene mucho que limpiar. Está Sánchez ahora con el tema de la violencia con los políticos catalanes y tal… primero mira un poco para atrás, a ver quién era el señor X. Los responsables de un grupo terrorista como el GAL estuvieron menos tiempo en la cárcel que los jóvenes de Alsasua. Son las cosas que no se entienden de España. Y el "a por ellos" en un autobús de la Guardia Civil. Tú, ¿a por quién, joder, si estás viviendo de los impuestos que te estoy pagando yo también? Que no quiero decir que hagas lo que yo digo, quiero decir que tú estás para cumplir tu papel de aportar al pueblo lo que desde tu oficio sea aprovechable. Lo demás… no dejas de ser más que la primera fila de choque de esos que están siempre atrás y nunca se van a llevar una hostia, sino que terminarán como Felipe González con sus puertas giratorias, ganando un pastón en los Consejos de Administración.

Felipe González nunca toleró el "rock radikal vasco". Ni a los cantautores estilo Krahe, ni a bandas estilo Los Chichos que hablaban de la marginalidad del extrarradio. No entrabais en su fiesta de la democracia, en el opio que quería para el pueblo ni en la imagen que quería dar en Europa. Fuisteis los expulsados, dicen los revisionistas ahora, por vuestros mensajes incómodos. Mientras, se promocionaba a La Movida. ¿Cómo lo viviste? 

Bueno, eso estuvo muy bien, ¿eh? Yo siempre me he sentido muy cómodo sin deberle nada a nadie. Ni a ningún Ayuntamiento. Si nos ponemos a mirar los cachés que se pagaban a grupos como Mecano… era impresionante. Y cómo todo aquello fue terminando con la iniciativa privada, tanto de empresarios particulares como de colectivos que se dedicaban a montar historias más alternativas.

¿Qué piensas de esos que dicen que La Movida fue una revolución estéril de niños pijos? Los críticos con el movimiento señalan a Alaska como faro guía de todo esto. Hedonista, divertida y derechizada.

Bueno, en los medios siempre salían. Y Radio Futura… y tal. Yo me crié escuchando a los Leño, que también eran de Madrid y de esa época y salían sólo alguna vez en algún programa de televisión muy raro. Y lo gozabas viendo ese tipo de historias. Cada uno elige sus referentes.

¿Y qué hay de la apropiación cultural? Conocerás la polémica de Rosalía.

Pues la escuché una noche. Duermo cinco horas de forma intermitente. Duermo dos, me despierto, me pongo la radio, duermo otras dos. Y ahí la escuché, en Radio Nacional, precisamente (se ríe). Luego vi el vídeo este y me dejó flipado. La moto, el nazareno con los pinchos… estéticamente está muy bien.

El de Malamente.

Sí, y la canción en sí también está muy bien, su mezcla. Mi hija me dijo "aita, si te la puse el otro día", ¡y era verdad!, mi hija me pone cosas y yo no me quedo con el nombre, porque digo "qué bueno" pero a los cinco minutos se me ha olvidado. En el ordenador se oye todo como el culo, no sé cómo pueden escuchar ahí música. Mira, apropiación cultural ha habido siempre. Yo me siento un intruso en todo: tocando el piano, cantando, tocando el bajo. Llevo 30 años siendo un intruso tocando el bajo. Oye, a quien le guste la mecanografía está bien, que haga 200 pulsaciones por minuto haciendo un punteo, ¡pues vale…! Pero tiene que haber algo más, y eso es lo que hay que buscar.

¿Qué hacemos con el Valle de los Caídos ahora que el Supremo ha decidido sacar a Franco?

Primeramente, sacar a los que tienen que estar fuera, porque no se merecen estar en la memoria colectiva de esta manera. Sí en la memoria colectiva, pero como tienen que estar: Franco como dictador, José Antonio como secretario general de un partido fascista. Y toda esa gente que se robaron sus restos y se metieron allí… los familiares que quieran recuperar sus huesos, habrá que encontrar la forma. ¿Y con el propio entorno…? Bueno, a mí me parece horroroso y tal, pero no lo tiraría, porque ahí estuvieron los nuestros y las nuestras. Lo hicieron presos republicanos. Muchas de las familias estuvieron viviendo en el monte, ahí, en chamizos que se hacían, para estar cerca de sus compañeros… creo que fue el caso de Paco Rabal.

Todo eso es interesante y hay que saberlo. Esto de que "Franco hizo los pantanos...", mira, los pantanos lo hicieron presos republicanos. Estaría bien que este país se enterase de eso ya (ríe). Esto forma parte de nuestro pasado. Pero la historia de tu abuelo y de tu abuela es parte de mi microhistoria, y la mía es parte de la tuya: todo hace que podamos escribir por fin la historia con letras mayúsculas. Necesitamos conocimiento. Y saber expresarlo. Franco ganó la confrontación civil, y es la diferencia que hay con Mussolini y con Hitler. Yo no digo que tenga que perderla ahora, ¡ya la ganó!, pero no podemos hacer que sigan perdiendo aquellos a los que se les tuvo por infrahumanos y a los que se asesinó y a los que fueron juzgados injustamente. Justicia al revés con sentencias que aún siguen en pie. La guardia civil, el Ejército, la Legión… deberían estar disueltos. La propia judicatura debería estar ya diseñada de otra manera, incluso desde el tema de la lucha de género. Menos mal que empiezan a haber juezas y jueces que van comprendiendo esto.

El Drogas. Carmen Suárez.