Berlín

La identidad de Elena Ferrante, un seudónimo que ha escondido una de las grandes incógnitas del mundo literario contemporáneo, ha dejado de ser una secreto. En esto insiste Claudio Gatti, reportero del periódico italiano Il Sole 24 Ore. En artículo publicado este domingo en su diario, en el Frankfurter Allgemeine Zeitungalemán, el diario online francés Mediapart y en la página web de la revista estadounidense The New York Review of Books, Gatti señala a la reputada traductora italiana Anita Raja como la autora de, entre otros, la saga de éxito internacional compuesta por los libros La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida. Aunque la autoría podría pertenecer a su marido, el escritor Domenico Starnone, al que ya se señaló con anterioridad.

Hija de una judía alemana superviviente del Holocausto, de Raja se sabe que ha sido empleada como traductora para la editorial italiana de Ferrante, Edizioni e/o. Sin embargo, según Gatti, Raja también habría estado trabajando todo este tiempo como escritora de éxito planetario. Ferrante ha vendido varios millones de libros en todo el mundo. Sus títulos han aparecido más de 40 países.

Convertirse en semejante fenómeno literario entraña beneficios de proporciones difíciles de ocultar. Que los lujos que se ha dado Raja en los últimos años correspondan con las publicaciones de los éxitos de Ferrante lleva a Gatti a sospechar de las verdaderas fuente de ingresos de la traductora. “Documentos inmobiliarios muestran que en 2000, después de que el primer libro de Ferrante se convirtiera en una película de éxito, Raja compró en su nombre un apartamento de siete habitaciones cerca de Villa Torlonia”, escribe Gatti.

Las cuentas crecen

Alude así el periodista a una céntrica y exclusiva zona de Roma en la que pudo instalarse Raja después de que se llevara al cine la que sería su primera novela El amor molesto, publicada en Italia en 1992. Gatti también apunta que en 2001, Raja se hizo con una casa en la Toscana.

Para el periodista del Il Sole 24 Ore no pasa desapercibido que el marido de Raja adquiriera el pasado mes de junio otro lujoso apartamento situado a kilómetro y medio del que comprara su mujer en su día. La compra de este nuevo inmueble, valorado 1,3 y 1,7 millones de euros, también podría deberse a las ganancias generadas por la venta de libros de Ferrante pues, según recuerda Gatti, “en Italia un apartamento puede estar al nombre de uno de los dos miembros del matrimonio”, independientemente de quien haya puesto el dinero.

Esta adquisición se produce año y medio después de un hecho clave en la carrera de la que pasaba por ser “la mayor desconocida de la literatura mundial”. A saber, la aparición en el mercado anglosajón de la saga de Las dos amigas (La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida). De acuerdo con los pagos recibidos por Raja que ha desvelado Gatti en su investigación, a la traductora Edizioni e/o le pagaron en 2014 algo más de tres millones de euros.

Traductora de lujo

Esa cantidad fue superada por mucho el año pasado, pues Raja percibió 7,6 millones de euros. “Este extraordinario incremento parecen ser resultado directo de las ventas de Ferrante”, pues “la editorial no tuvo otros superventas esos años”, escribe el periodista italiano, que no pasa por alto que el trabajo de traductor es por lo general un empleo “mal pagado”.

Los señalados no han reaccionado al artículo de Gatti. Raja y su marido se mantienen en silencio. También Edizioni e/o, aunque desde la editorial, Sandro Ferri, uno de sus propietarios, advirtió al periodista antes de la publicación de su investigación con términos expeditivos. “Si este es un artículo que intenta hacer revelaciones sobre la identidad de Ferrante, te digo ahora mismo que no daremos respuestas”, le dijo Ferri.

Otra de las pistas que llevan a Gatti a señalar con decisión a Raja como autora que está detrás de Elena Ferrante tiene su origen en Alemania. Se la dio Jana Simon, periodista del semanario germano Die Zeit. Simon es una nieta de la escritora alemana Christa Wolf. Ésta forma parte del grupo de autores teutones que ha traducido Raja. Entre ellos, también se cuentan Hans Magnus Enzensberger y Franz Kafka.

Atendiendo a las similitudes temáticas existentes entre las obras de Ferrante y Wolf, Gatti quiso indagar hablando con la nieta de la autora alemana. Pero ésta respondió con extrañas evasivas. “Dijo que el trabajo de Ferrante no había sido publicado todavía en Alemania”, escribe el periodista italiano. Las afirmaciones de Simon resultaban sospechosas pues tres de los volúmenes de la saga de las dos amigas habían aparecido en Alemania entre 1994 y 2007.

El misterio es el producto

Además, a la periodista del Die Zeit se le escapó decir en un SMS enviado a Gatti: “Por supuesto, había oído hablar de la admiración [de Ferrante] por Christa Wolf”. Esto invita igualmente a las suspicacias habida cuenta de que “Ferrante nunca hizo pública esa admiración” y de que, posteriormente Simon no explicó, pese las repetidas preguntas de Gatti, dónde había escuchado esa información.

Parte de la amplitud del fenómeno en que se ha convertido Ferrante puede explicarse por el celo en el que se ha mantenido en secreto su identidad. Se han llegado a publicar entrevistas de la autora realizadas de forma que la escritora seguía escondiendo su identidad. En el mundo literario no han faltado otras respuestas a la pregunta “¿Quién es Elena Ferrante?”.

Así, Gatti también recuerda, de hecho, que, allá por 2006, un grupo de investigadores de la Universidad de Roma La Sapienza realizó un estudio por ordenador de análisis del contenido de los libros de Ferrante. Concluyeron que era muy probable que Ferrante fuese Starnone. Fallaron por poco, pues la verdadera autora de éxito era la esposa del autor, según Gatti.