El Ministro e Yvonne Blake firman el convenio.

El Ministro e Yvonne Blake firman el convenio. EFE

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El ministro promete un Museo del Cine para hacer las paces con el sector a tres días de los Goya

Méndez de Vigo firma un convenio con la Academia de Cine para su promoción nacional e internacional y la creación de un museo.

Javier Zurro

“Presiento que este es el comienzo de una gran amistad”, la mítica frase de Casablanca se ha oído hoy con la voz del ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que en su visita a la Academia de Cine ha querido gritar a los cuatro vientos que de enfrentamiento nada de nada, que él quiere mucho al cine, al sector y a “este edificio que donó Mariano Rajoy cuando era ministro de Cultura”. Los Goya se acercan, quedan tres días y los ministros temen más a la ceremonia que a un nublado. Es allí donde reciben el rapapolvo del sector por seguir con el IVA al 21%, por unos incentivos fiscales de los más bajos de Europa y por el desdén de un presidente que no tiene tiempo ni para ver una película del cine español.

Para apagar fuegos y escenificar la buena relación entre la industria y el ministerio, la Academia y Méndez de Vigo han firmado un convenio que permitirá establecer el marco de colaboración entre las dos instituciones para impulsar la promoción nacional e internacional del cine español. Entre los acuerdos de ese convenio está la creación de un Museo del Cine para “conservar la historia del cine español y mostrar la otra cara que no se ve, la que está detrás”, ha comentado el ministro que ha definido esta firma como “un compromiso y una declaración de intenciones”.

La cultura no debe verse en términos mercantilistas. Por eso intento que no se hable sólo de dinero y encerrarlo en un debate de sumas y restas que nos hace olvidar su importancia

¿Y cuánto dinero se destinará para este acuerdo de promoción y realizar el museo? Balones fuera. Será “de acuerdo con la disponibilidad presupuestaria” y, de momento, no hay presupuestos para este año que corre, por lo que nada se sabe. Eso sí, el ministro aprovechó para recordar que está feo hablar de dinero. Lo hizo cuando los periodistas presentes le preguntaron por el IVA cultural o por el dato que dice que el cine español devuelve a Gobierno tres euros por cada uno que recibe en forma de subvenciones.

“No sé si devuelve tres o no, pero a mi entender la cultura no debe verse en términos mercantilistas, la cultura es otra cosa. Por eso intento que no se hable sólo de dinero, porque es mucho más que eso y encerrarlo en un debate de sumas y restas nos hace olvidar su importancia”, zanjó. En plena euforia de la Academia por su visita repitió el mensaje que ha repetido hasta la saciedad: “el IVA cultural no existe”. Lo dijo delante de la junta directiva de la Academia de Cine y de una Yvonne Blake que hacía diez minutos había manifestado su emoción y el hecho “histórico” de su presencia, hasta habían hablado en alemán.

El IVA cultural no existe. Vamos a cumplir nuestro compromiso de bajar el IVA a los espectáculos en directo y cuando se cumpla la senda del déficit bajaremos el del cine

“Me siento como una voz que clama en el desierto, pero el IVA cultural no existe. El IVA de las entradas al cine hemos repetido muchas veces que en España para seguir disfrutando de la sociedad del bienestar hay que hacer contribuciones y hay que subir los impuestos, aunque en nuestro ADN no está subirles porque el dinero esta mejor en los bolsillos de los españoles. Vamos a cumplir nuestro compromiso con Ciudadanos de bajar el IVA a los espectáculos en directo y cuando se cumpla la senda del déficit bajaremos el del cine, porque queremos que se disfrute del cine”, ha añadido.

Méndez de Vigo tiró de campechanía y se ganó a los académicos con unas cuantas citas cinéfilas. Nombró a Billy Wilder y a Woody Allen y hasta tuvo tiempo para recordar las buenas cifras del pasado año del cine español y a echar un capote a Rajoy después de reconocer que no había visto ninguna de las películas nominadas al Goya de este año: “El Presidente tiene que trabajar mucho porque tenemos una situación muy complicada y no puede hacer otras cosas que le gustan, pero me manda a mí a verlas todas y yo voy con mucho cariño”.

El convenio incluye también la participación de la Academia de Cine en las actividades que realice la Filmoteca Española, pero tampoco se ha concretado cuáles serán estas acciones ni el plazo que se tomarán para comenzarlas.