¿Tienes alguna rival hoy en el país?”, le preguntó un socarrón Francisco Umbral a Lola Flores en una entrevista recogida en su libro Mis mujeres. “Hay algunas que lo hasen bien, pero yo tengo un soplo”, respondió ella. “¿Y no exageras tu temperamento, no lo finges un poco, no lo explotas?”, insistía el escritor. “Nada, hijo, yo soy así. Intuitiva. Siento palomas por dentro. Salgo a trabajá y no sé lo que voy a hacer”.

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Lola reconcilia siempre con una raza ibérica que se disipa en los tiempos de Apple. Lola inyecta castellano y refranero en este imperio bobo del anglicismo. Lola arrastra en su escote como una madre lactante, lleva al huerto como una seductora impagable -fuera de ofertas, demandas ni mercados de la carne-, Lola nos abre la boca y los pulmones, como los niños de la meseta cuando ven por primera vez el mar.

Lola dejó pajarito hasta al crítico del New York Times, que le hizo con palabras el traje más nacío: “No canta. No baila. No es guapa. No se la pierdan”, un duende al que sólo se puede aspirar. Lola tenía “el toque”, que es una gracia, una rabia y un erotismo reservado a unos pocos extraterrestres que nos habitan con sigilo los barrios. Lo que hacía la Flores, en realidad, no tenía nada que ver con la música, sino con el carácter, con un espíritu oscuro y poderoso que ni el mejor experto en márketing puede emular.

Lola era psicóloga, y folclórica, y bruja, y enciclopedia emocional cuando le daba por hacer autopsia del alma humana. Era una sinvergüenza, una punki, una revolucionaria, un paraíso de muslos atado muy fuerte a la vida con el cordón umbilical del entusiasmo.

“Yo he pecao’ con la carne lo normá”, confesaba, la muy señora, que hacía de azote de las hembras frígidas que crió el catolicismo férreo. También ejerció de feminista ya en la época de Franco, cuando ni se barajaba el concepto, y practicaba la sororidad de forma intuitiva repitiendo que su comadre Rocío Jurado era “una piedra dura de Chipiona que no se pué aguantá”.

Si le preguntaban por sus experiencias lésbicas, mire usté: “¿Quién no se ha dao’ un pipazo con una amiga?”. Ahora que se cumplen 25 años sin esa mujer que cantaba con todo el cuerpo las fatiguitas del alma, con un quejío que ya ni se sueña en el Estado del Bienestar, con un conocimiento profundo de la copla como relato, como historia y como verdad. Aquí 25 de sus grandes hits: 

1. "El amor casi nunca es correspondido con la misma fuerza por parte de los dos. Siempre uno quiere más que el otro. Ahora, de tener que elegir, es preferible siempre queré. ¡Siempre queré, que no dejarse queré!". 

2. “¿Sabes por qué yo estoy guapa? Porque el brillo de los ojos no se opera. Cuando tú estás nulo por dentro, o vacío, o vacía... vives, pero no te sale a flor de piel la belleza de tus sentimientos, de tus feelings, de lo que eres, de lo humano, de cómo te fijas en los detalles”.

3. "Cuando yo digo las mentiras, las convierto en verdad". 

4. "A lo mejor pido que en la caja de pino, me la metan... ¡la bata de cola!". 

5. "Se puede hacer de todo en la vida. Te das una rayita un día y no pasa nada, te fumas un porro, no pasa nada, te puedes emborrachar un día de vino tinto... y no pasa nada. Todo se puede hacer en la vida, con método. Y después tres días tranquilo bebiendo agua mineral, comiéndote un puchero mú bueno, una pringá. Se goza de todo lo bueno que hay en la vida. Lo demás es la destrucción". 

6. "Yo tengo más fuerza que Chernóbil". 

7. -Dicen que se ha acostado usted con 80 tíos, o sea que ahora debe estar llorando toda la familia. 

-En 40 años he contado los hombres que amé y los muchos que quisieron amarme. Son 40 años de mi vida siendo mujer. A lo mejor a usted le hubiese encantado hacer esa vida, pero no ha podío porque no era Lola Flores

8. "Estoy en la Enciclopedia Mundial como un Ser especial español". 

9. "Yo me emborracho de bulería, de cante bueno, de alegría". 

10. "A las frígidas les digo que se dejen de hipocresías". 

11. "Dicen que soy la Lola de Franco, pero eso son pseudónimos que me saca la gente. Soy del pueblo y nunca he querido ser marquesa"

12. "Me he administrao' desde los 14 años, soy medio gitana y creo mucho en los gitanos. No soy bruja, pero conozco enseguida a la gente". 

13. "Para actuar tomo coñac y optalidón. Cuando no pueda bailar, seré actriz dramática".

14. "Creo más en dios que en Jesucristo (...) La injusticia es más pecado que la carne". 

15. "A las españolas de mi edad les digo que no se acobarden, que hay que viví' y que estar guapa". 

16. "Respeto mucho a las madres solteras". 

17. "Yo siempre estoy en la edad de sentir una gran pasión por un hombre". 

18. "No voy a misa los domingos, pero soy cristiana. Yo la fe la llevo dentro y sé lo que está bien y lo que está mal (...) No soy tampoco la Virgen María". 

19. "Yo quiero que me embalsamen y me pongan en el Teatro Calderón de Madrid, para que pasen los mariquitas, que me quieren mucho (...) A los homosexuales los quiero, los admiro y los respeto, porque son sensibles, buenos y educados, y por lo general muy artistas y muy humanos. Pienso que si Dios los ha echado al mundo con las hormonas alteradas, será porque tienen una misión especial que cumplir".

20. "No soy mujer de ir a misa ni nada porque el Evangelio me lo sé".

21. "La gente te hace ser mala (...) Si las penas desgravaran, pa qué te voy a contar: me tenían que poner un sillón de oro". 

22. "A mí hay una cosa que me cae mú malamente, que son las gachís gitaneras. Esas que quieren ser gitanas de conversación, de gestos: eso no lo puedo aguantá. Yo soy gitana de adentro y desde que era muy pequeña me he criao' con los gitanos. Yo siento a los gitanos, sé las leyes, sé cómo hay que respetar la raza, sé el valor positivo que los gitanos tienen, la nobleza de los gitanos y lo perseguidos que han estado miles de años. No se ha sabido captar la personalidad de esta raza.

La gente dice 'es gitano, tiene una gracia'... no. El gitano tiene un sexto sentido que si hubiese tenido la cultura que le han dado a los payos, hubiese llegado a ser demasiado listo, quizá por eso dios le ha cortao' a la mitad, compréndeme. Tienen una inteligencia y una vivacidad... una cosa tan bonita dentro, una fuerza interior tan grande. Ellos no han robado bancos, ellos no dejan a los hijos en los colegios internos".

23. "Mientras yo tenga los ojos abiertos, seré como una pantera negra. Con mi fuerza magnética, yo salvaré a mis hijos de muchas cosas". 

24. "No quiero dinero. Quiero mis principios". 

25. "A mí no me gusta el hombre hablador, pa' hablar ya estoy yo. Que hable cuando tenga que hablar".