Lorena G. Maldonado Carmen Suárez

El Tribunal Supremo ha avalado la exhumación de Franco y ha recomendado enterrarlo en El Pardo: esta decisión, que respalda el acuerdo del Gobierno de Pedro Sánchez, abre un nuevo interrogante. ¿Qué hacer ahora con el viejo mausoleo? Lo último que Pedro Sánchez comentó al respecto fue que no veía posible "resignificar" el mausoleo y propuso dejarlo como "cementerio civil".

Propuestas hay para todas las sensibilidades. Desde convertirlo en un Museo de la Memoria -al estilo Auschwitz- a demolerlo -bajo el argumento de que fue construido por presos políticos-. Los más ácidos llegaron a recabar el pasado año miles de firmas para cambiar la cruz por una estatua de Batman, por ser “el héroe que engloba todas las clases sociales, todas las ideologías políticas, a bandidos y maleantes, a la clase trabajadora y a los nacionalistas de aquí y de allá”.

EL ESPAÑOL ha salido a la calle -Preciados, concretamente, en Madrid- a preguntarle a los ciudadanos qué opción sería la más deseable para ellos. Hay respuestas de todos los espectros ideológicos. Unos instan a "que se convierta en un recuerdo para los republicanos caídos en la Guerra Civil".

Otros se acuerdan de los 33.000 cuerpos revueltos -de los que queda un tercio sin identificar- que aún yacen allí: "A las familias de las personas que están enterradas allí se les debería preguntar si de verdad quieren que sigan enterradas en ese monumento (...) Deben elegir el mejor lugar de sepultura para sus muertos. Dinamitarlo y eso es un poco animalada, pero se debe reconvertir de alguna manera. Crear un espacio para explicar lo que fue históricamente y qué es lo que supuso, y con qué personas se construyó, a qué condiciones estaban sometidas las personas que trabajaban allí...".

Hay quien aboga porque sea un "monumento de reconciliación entre las dos Españas, porque ahora sólo es un monumento de culto para una de las partes". Los creyentes hacen hincapié en que se trata de un "edificio religioso" y piden que "así siga siendo": "Pensar en cualquier alternativa y menos, lúdica, es una falta de respeto a Franco y a los católicos del mundo entero (...) Lo dejamos ahí y que los agustinos se encarguen del culto y del monumento, que es impresionante. Madre mía la calidad de las esculturas de Ávalos", señala un caballero. 

Otros no se hacen aún a la idea de las consecuencias irrevocables que tendrá la decisión del Supremo. "Yo lo único que pido es que no lo saquen, que lo dejen donde está", ruega una señora. Unas jóvenes se muestran más radicales: "Que se tire pa'bajo, que no sirve para nada. Que se caiga ya. Hay que demolerlo". Los hay imaginativos: "Hacer un parque de atracciones, hacer algo donde la gente pueda ir tranquilamente olvidando todo lo que ha pasado detrás. Es un sitio que hemos pagado entre todos", sugiere un señor. "Que se vaya ese canalla ya", pide otra mujer. "El sitio me da muy mal rollo. Lo mejor es tirarlo y hacer ahí un parque, con barbacoas, con unas mesitas para sentarse... sus cervecitas, sus cositas".

También hay quien cree que hay que inyectarle dignidad al espacio: "A mí me gustaría primero que se exhumase a Franco y que se le diese otro sentido: se hiciese un parque, un bosque, para todas las personas que aman la paz, la libertad, la justicia... sean de la ideología que sean. Lo importante es vivir con dignidad y ahora mismo El Valle de Los Caídos no representa la dignidad humana". Juzguen ustedes mismos.