MasterChef ha vuelto a colocarse en el centro de la polémica después de que, en su último programa, los aspirantes a chef desarrollaran una delicada prueba que indignó a parte de la audiencia. La liebre era la protagonista de la noche y el cocinado consistía en despellejarla, además de eviscerarla y cocinarla para satisfacer a los jueces del espacio culinario. 

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En ese momento, al ser informados de lo que se debía hacer, algunos de los concursantes no vieron con buenos ojos el proceso de cocinar al animal, pero no tuvieron más remedio que acatar la prueba e intentar ser los mejores. Para tranquilizar, y puede que normalizar el proceso, el chef Pepe Rodríguez (51 años) dedicó unas palabras que incendiaron aún más las redes sociales: "Hay que enseñar a la gente que cuando come un plato de liebre en su casa, hay que cazarla, hay que eviscerarla, hay que limpiarla... No vienen envasadas".

Dos concursantes con la liebre muerta sobre el tablero. TVE

La situación se tornó tan tensa que los espectadores abrieron una queja oficial contra el programa y Toñi Prieto, directora de entretenimiento de TVE se ha visto obligada a salir al paso en RTVE responde: "Pedimos disculpas a quienes haya sentido herida su sensibilidad ante estas imágenes; nada más lejos de nuestra intención. Es verdad que para formar a los futuros cocineros tienen que poner práctica muchísimas técnicas como puede ser depellejar un conejo o una liebre, o desplumar un pollo. Si no hacen esto, pueden tener una carencia a la hora de dedicarse a la cocina. En ningún momento ha existido maltrato animal porque el animal ya estaba muerto, pero en un futuro tendremos en cuenta estas apreciaciones". 

Eso sí, pese a las feroces críticas que ha recibido el programa por parte de partidos animalistas y del parte del público, bien es cierto que no todo el mundo opina que MasterChef traspasó los límites, aunque los más consideran que sí. 

No es la primera polémica del concurso

Fue durante la edición de 2018 en MasterChef Junior cuando el escándalo volvió a desatarse. En aquella ocasión, los espectadores consideraron un escándalo que los niños tuvieran que matar a una anguila. El programa de la cadena pública recibió entonces muchas críticas por la dureza de la prueba, más aún teniendo en cuenta la edad de los participantes. Ahí no terminan las críticas; los niños también tuvieron que despellejar a un conejo en otra prueba y desplumar a una codorniz. 

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