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"Estoy arruinada, empiezo de cero. Me he acogido a la Ley de la Segunda Oportunidad", aseguró Ivonne Reyes (57 años), vía exclusiva en el papel couché, el pasado miércoles, 12 de marzo. La venezolana se sinceró como nunca sobre una realidad con la que lleva lidiando algún tiempo: un quiebre financiero y una gran depresión

La Ley de la Segunda Oportunidad (LSO), para quien no lo sepa, ayuda a personas que se encuentran en un panorama de endeudamiento y que no son capaces por sí mismos de mejorar su situación económica. Se trata de un mecanismo que proporciona un marco legal que permite superar situaciones de sobreendeudamiento.

A través de la LSO -aprobada por el Gobierno hace tres años-, las personas físicas que atraviesan este difícil trance consiguen un plan de pagos y la cancelación de deudas. Para poder beneficiarse de la mencionada ley, eso sí, hay que reunir una serie de requisitos. Así lo explicó la propia venezolana en su entrevista más dura. 

Ivonne Reyes, en uno de sus últimos actos públicos en Madrid, el pasado mes de febrero. Gtres

Para poder acogerse a esta ley, es necesario ser insolvente y no haberse endeudado de forma temeraria. Quien recurra a ella no puede tener antecedentes penales económicos ni tampoco sanciones administrativas graves. Cada caso suele ser examinado de manera minuciosa.

Si bien Ivonne ha regresado a la primera línea mediática tras hacerse público que se ha acogido a este mecanismo legal, no es la única personalidad que se ha beneficiado de esta ley. Julián Contreras Ordóñez (39), el hijo menor de la malograda Carmina Ordóñez, ya necesitó acogerse a la LSO en el año 2017. 

Julián Contreras en un acto público en agosto de 2021. Gtres

A principios de aquel año, el escritor y ocasional colaborador televisivo se acogió a la Ley de la Segunda Oportunidad al no poder hacer frente a las elevadas deudas que arrastraba desde que tuviera que cerrar el restaurante que montó en Madrid, Pura Gula, en 2015. A aquel lamentable situación había que sumar que Contreras y su padre estuvieron a punto de verse desahuciados

Fue un juzgado de Madrid el que admitió a trámite por aquel entonces una querella interpuesta por el arrendador del que era su domicilio. El motivo por aquella aciaga situación vino porque el propietario no recibía ningún ingreso por alquilar su inmueble, ya que Julián estaba inmerso en un concurso de acreedores.  

Contreras Ordóñez esperaba que tras aquella medida de la LSO se le pueda aplicar el artículo 55 de la Ley Concursal para evitar el desahucio. Dicho de otro modo, Contreras quería que el juez le exonerara de la deuda contraída y le beneficiara con una segunda oportunidad.

Una de las personalidades más conocidas del deporte, y también de la crónica social, Marc Ostarcevic (84), expareja de Norma Duval (68), tuvo que acogerse a esta LSO para lograr la Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI). De esta manera, Ostarcevic pudo cancelar la totalidad de sus deudas en base a la normativa vigente. También Joaquín Torres (54) se vio obligado a acogerse a esta ley. 

El delicado momento de Julián 

Hace justo un año, Julián Contreras se enfrentaba a uno de los momentos mediáticos más convulsos de su vida. A los problemas de salud de su padre se unieron una polémica mudanza de Madrid a Cuenca -y de la ciudad de las casas colgadas a Córdoba, donde reside en la actualidad-, y litigios judiciales con una excasera.

Situaciones adversas con las que Julián lidió durante unos meses que se hicieron bastante duros para él, al tiempo que trataba de seguir facturando con su vida como streamer en plataformas como YouTube o Twitch. El vástago de Carmina Ordóñez tocó fondo. Hoy, EL ESPAÑOL puede confirmar que Contreras está "tranquilo".