Si alguien sigue refiriéndose a los influencers con cierto tono despectivo pensando que no es una forma de ganarse la vida, quizás deba prestar atención al ejemplo de Judith Arias (22 años). A la creadora de contenido de Palma de Mallorca le bastaron unos meses para hacerse con un importante número de seguidores tanto en TikTok como en Instagram, donde actualmente cuenta con más de 14 millones y 2 millones de seguidores, respectivamente.

Cualquier paso que da Arias en su vida, junto a su pareja Ángel Vargas (22), es contada con detalle en estas redes sociales. Desde la compra de una casa hasta el nacimiento de su hija Chloe (1), cualquier episodio de su día a día genera cierta repercusión, hasta tal punto que MTMAD, el portal de Mediaset y gran termómetro de la popularidad de determinados personajes, invitó a Judith Arias a abrirse un canal.

La influencer palmesana es otra muestra de generar riqueza alejada de los caminos más tradicionales. Judith Arias estudió Educación Infantil, pero se acabó decantando por la que era su verdadera pasión, TikTok e Instagram, para pasar a ser un auténtico reclamo para diversas marcas comerciales.

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Genética

Pero como el dinero no siempre da la felicidad, Arias también tiene que convivir con un problema de salud. Después de someterse a diversas pruebas médicas, la tiktoker compartió su diagnóstico a través del canal de MTMAD. Tras matizar que no hacía ese vídeo "para dar pena a nadie", la influencer detalló que "llevo desde los 15 años con este problema y, ahora que estoy empezando a ponerle solución, me apetece contarlo. Yo sé que hay gente que está mil veces peor que yo".

A lo que se refería Judith Arias es, ni más ni menos, que a la fibromialgia. Hablamos de un problema de salud crónico que se caracteriza, fundamentalmente, por sentir dolor en diferentes partes del cuerpo, tanto en huesos como en músculos, y que tiene una incidencia directa en otros aspectos como la calidad del sueño o el estado de ánimo.

"Mi enfermedad viene desde que tengo 15 años porque la tiene mi madre y mi abuela materna. La verdad es que cada vez estoy peor", detallaba Judith Arias, apuntando justamente a una de las causas más comunes, la herencia genética, una cuestión que le ha hecho temer que su hija Chloe pase por la misma situación. Junto a ese factor genético también se suelen encontrar infecciones virales o incluso tras determinados sucesos, como puede ser un accidente de tráfico o la exposición prolongada a situaciones de estrés. Hay que apuntar que se ha detectado una tasa mayor de incidencia en mujeres que en hombres, siendo este un factor claro de riesgo.

Como en cualquier otro problema de salud crónico, la detección y un correcto tratamiento pueden evitar problemas derivados, ya que, como decíamos anteriormente, la fibromialgia tiene una relación directa con factores como el sueño, clave para nuestro rendimiento diario, y salud emocional, toda vez que es frecuente encontrar frustración y hastío entre los pacientes.

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Hasta la fecha no se ha encontrado una solución definitiva para la fibromialgia, pero no hay que desmerecer en absoluto el papel que tiene el tratamiento combinado de medicamentos, como los analgésicos o antidepresivos, que ayudan notablemente a reducir la fatiga, junto a determinados cuidados personales, tanto desde el punto de vista físico (fisioterapia) como psicológico (terapia) para mitigar los efectos de esta enfermedad.