El nombre de Fiona Ferrer (46 años) está indiscutiblemente ligado al mundo de la moda y, consolidada como una de las estilistas más populares de nuestro país, no se ha querido perder la primera jornada de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. En el front row del desfile de Andrés Sardá y después de un verano que define como "increíble", ha desvelado cómo vivió el reencuentro de Enrique Ponce (49) y Paloma Cuevas (48) -de los que es íntima amiga desde hace años- en la comunión de su hija Bianca, que se celebró el pasado sábado en la finca que el torero posee en Navas de San Juan, Jaén.

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"Muy bien, muy bien. La comunión te la calificaría de diez. La verdad es que Enrique y Paloma estaban cariñosísimos, relajados, como una familia. Fue muy bonito y muy emotivo", desvela Fiona, confirmando así la buena relación que mantiene la expareja tras la reciente firma de su divorcio un año después de su sorprendente separación y de saltar a la luz el romance del diestro con la almeriense Ana Soria, 27 años menor que él.

La estilista Fiona Ferrer no se perdió este jueves el arranque de la MBFWM. Gtres

"Después de veintiocho años de relación sería muy extraño que se llevaran mal, ¿no?", apunta la estilista, al mismo tiempo que confiesa que tanto Ponce como Paloma "son grandes personas y yo los quiero muchísimo". En ese mismo sentido, la estilista ha confirmado que Enrique cantó en la comunión y lo hizo "muy bien" para deleite de todos los invitados protagonizando un momento muy "divertido y muy emotivo". Sin embargo, Fiona prefiere no aventurarse a decir si el futuro del valenciano pasa por la música tras su retirada de los toros a comienzos de verano: "Uy, de eso no tengo ni idea, pero sí cantó muy bonito", desliza.

Soltera y sin compromiso, la socialité tiene muy claro qué tiene que tener el hombre que la enamore. "Que sea simpático, que tenga sentido del humor y que se deje de complejos, del que dirán y tonterías porque la vida está para vivirla y no para que te la cuenten y que es un momento para estar relajados y disfrutar del momento", confiesa.

Así fue la comunión

Este sábado 11 de septiembre, y después de varias cancelaciones por diversos motivos, la hija menor del torero y la empresaria pudo celebrar su primera comunión, rodeada de amigos y familiares en la finca La Cetrina, en Jaén. Fue un día muy especial para la familia, pues suponía el reencuentro entre el ya exmatrimonio.

Paloma Cuevas y Enrique Ponce junto a una de sus hijas en el año 2018. Gtres

Se reunieron en torno a 45 personas. Todo el mundo arropó a Enrique Ponce, pese a que, según se ha contado en alguna ocasión, tras la ruptura muchas fueron las amistades que se posicionaron al lado de Cuevas, y en detrimento suyo. No obstante, en este día la prioridad era la felicidad de la pequeña Bianca y todo fluyó como debió. Paloma y Enrique querían que su hija menor sintiera la misma emoción y solemnidad que cuando celebraron el sacramento de Paloma, su hija mayor.

Para la fiesta, según ha contado la periodista Paloma Barrientos, se contrató una banda de música y un dj. Como siempre solía hacer cuando estaba casado con la hija de Victoriano Valencia, Ponce se arrancó a cantar "rancheras y boleros". Bianca, la gran protagonista de la jornada, lució una creación de Rosa Clará, en colaboración con su madre. Llevó el pelo suelto y un adorno floral. Lució sobre el cuello, además, una cadena con la medalla de la Virgen.

[Más información: La comunión de la hija de Paloma Cuevas y Enrique Ponce, desde dentro: 'looks', dj, menú e invitados vips]