El pasado 11 de diciembre, viernes, Beatriz Tajuelo (41 años) presentaba ante los medios de comunicación, acompañada por Anne Igartiburu (51), su nuevo proyecto profesional. Una colección cápsula de calzado, Celebra la vida, en colaboración con Calzados Franjul, una firma que nació en 1947 en el Barrio de las Letras, en Madrid, donde a día de hoy se encuentra su tienda y taller. Es esta empresa el motivo por el que Tajuelo está excelsa e ilusionada. Su gran proyecto, ese con el que deja atrás definitivamente una etapa complicada en su vida. Tajuelo mira al futuro con esperanza e ilusión. 

Noticias relacionadas

No obstante, más allá de este lanzamiento empresarial, muchos de los asistentes al evento del pasado día 11 se preguntaron por la nueva imagen que lucía la expareja de Albert Rivera (40). Esbelta y estilizada gracias al vestido negro y entallado por el que se decantó, bronceada y con un tono de cabello más rubio, Beatriz sorprendía a propios y extraños, sobre todo por su rostro. Ligeramente cambiado, con otro volumen y pómulos más prominentes, una sonrisa y una mirada más luminosa, Tajuelo no podía ocultar el buen momento que está viviendo

Beatriz Tajuelo durante la presentación de su nuevo proyecto, 'Celebra la vida'. Gtres

Pero, ¿qué se ha hecho en el rostro?, fue la pregunta que muchos se hicieron. Para intentar dar una respuesta cualificada, JALEOS se ha puesto en contacto con una experta en Medicina y Cirugía Estética, Lola Sopeña. Se trata de "pequeños retoques", sutiles y "naturales". En su opinión, no cabe duda de que Beatriz se preocupa por su afeite personal: "Vemos claramente cómo una mujer puede mejorar su aspecto con unos pequeños retoques. Beatriz se ha realizado un diseño de sonrisa, algo imprescindible para tener una buena imagen, aunque seas la persona más bella del mundo". 

La doctora continúa explicando: "Si cuando sonríes se ve una dentadura descolocada, dañada o simplemente poco cuidada, tu atractivo caerá por los suelos. Aunque el precio actualmente de este diseño es bastante menor que antaño, no habrá sido inferior a los 3.000 euros. Esto es algo que todos los artistas tienen muy claro y que siempre les explico desde mi experiencia como directora de una agencia de Modelos y Directora de Casting". La sonrisa no es lo único que Beatriz ha modificado, según el ojo experto de esta profesional consultada: "Por otro lado, vemos una recolocación de volúmenes, probablemente mediante la infiltración de ácido hialurónico o hidroxiapatita cálcica. Su precio ronda los 400 euros y con esto se consigue un rostro más armonioso". 

Beatriz Tajuelo, su antes y después en montaje de JALEOS. Gtres

Para terminar, Tajuelo se habría aplicado "nutrición e hidratación con la combinación de un cóctel vitamínico con un vampiro que le ha recuperado la luminosidad de su piel. Este tratamiento ronda los 250 euros. Sin duda, pequeños retoques que han conseguido un rostro más atractivo, pero en el caso de Beatriz Tajuelo pienso que si se atreviera a dar un pasito más le podría conseguir mucho más. Pero lo importante es empezar y ver que de una forma natural se pueden conseguir muy buenos resultados". 

Su proyecto y nueva vida

Hace apenas unos días, la menorquina desvelaba que se encuentra trabajando en un nuevo proyecto que la tiene "entusiasmada, emocionada e ilusionada". "Calzados Franjul ha querido contar conmigo para diseñar una pequeña colección cápsula que verá la luz en diciembre... Espero estar a la altura. Ya estoy estudiando diferentes paletas de colores y tejidos para sorprenderos a todas", escribió en su perfil de Instagram Beatriz Tajuelo, junto a una imagen en la que luce un outfit muy elegante que completa con un modelo de esta firma, cuyo público suelen ser novias y madrinas que buscan un zapato bonito y cómodo. Sin embargo, sus diseños también los han llevado importantes personalidades de nuestro país. Entre ellas, la reina Sofía (81), la infantas Margarita (81) y PilarAlaska (57), Carmen Maura (75) o Loles León (70). 

Este periódico se ponía en contacto con Pedro Carrillo Nuñez, director creativo de la firma. Según explicaba entonces, aunque es una colección cápsula, mantendrá la esencia de la marca: "Zapatos a medida para mujeres que buscan algo exclusivo o personalizado". En esa charla, desveló cómo surgió la idea de colaboración con Tajuelo: "La propuesta parte de nosotros. Ella ha sido clienta nuestra desde hace muchos años y hemos establecido una relación personal. Desde el primer momento fue una clienta súper inteligente, sensible y que sabía apreciar el trabajo artesano".

Hoy Beatriz es una persona completamente renovada tras su sonada ruptura con Albert Rivera. Hace casi dos años que ponía fin a su relación con el ex líder de Ciudadanos, quien poco después iniciaba una relación con Malú (38) y tiene ya una hija en común con la cantante. Beatriz confesaba hace un tiempo que el final de su noviazgo con Rivera había sido muy doloroso y que había necesitado tiempo para sanar y pasar página. Pese a las diferencias existentes entre ambos que propiciaron su ruptura, la reciente influencer confesaba que tenía muy buenos deseos para su expareja: "Le deseo lo mejor, que sea súper feliz".

Albert Rivera y Beatriz Tajuelo en una imagen de redes sociales.

Con esa nueva vitalidad y alegría, hace unos meses Beatriz negaba que estuviese de nuevo enamorada. "A día de hoy estoy muy bien así, muy tranquila, muy feliz, con mi familia, con un montón de amigos. Lo otro, si tiene que venir vendrá, ya veremos. De momento no hay nadie que me haya robado el corazón", sostuvo. Tras su ruptura con Albert Rivera a comienzos del 2019 y después de conocer la relación de su ex con Malú, la exasesora se ha renovado y está disfrutando al máximo de su nueva etapa como influencer de estilo. Una nueva vida en la que no cesa de acudir a fiesta y eventos donde las preguntas acerca de la vida del expolítico son recurrentes. Hecho con el que tiene que lidiar y del que intenta escapar cada vez que tiene oportunidad. 

Fue a principios del año 2015 cuando salió a la luz la relación entre la entonces joven promesa de la política nacional, Albert Rivera, con la azafata de vuelo Beatriz Tajuelo, cuyo punto de arranque en realidad se marca desde la Navidad de 2014. Un idilio que empezaría justo dos años después de que el catalán se separase de su primera pareja, Mariona Saperas, su novia de la adolescencia y madre de su única hija, Daniela

[Más información: Así se ha gestionado el nuevo proyecto de Beatriz Tajuelo: conocemos todos los detalles]