"Estoy aquí para contaros que soy homosexual", fue la confesión que el cantante Pablo Alborán (31 años) desveló este miércoles a través de un vídeo en sus redes sociales. Rápidamente, todos los medios de comunicación y sus seguidores, que se cuentan por millones, se hacían eco de la noticia, alabando su valentía. El intérprete malagueño, de una fama casi mundial y con una legión de fans de toda índole, abría su corazón para sincerarse sobre esa parcela a la que tanto canta en sus canciones: el amor y la exploración personal. La catarsis. "No pasa nada, la vida sigue igual. Yo necesito ser un poco más feliz de lo que ya era", apostilla. 

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A sus 31 años, Pablo siempre ha tenido claro que su vida profesional no quería que discurriese por el mismo carril de la personal a nivel mediático. Quiso y supo separar siempre ambos mundos. Nunca ha hablado claro sobre su orientación sexual hasta ahora, ha jugado a una suerte de ambigüedad que los medios han sabido respetar. "Yo estaba con más amigos y me fui dando besos con todo el mundo, pero en plan cachondeo, en plan bien. Mi amigo, además, tiene una niña que sale en la revista", se 'defendía' cuando Bertín Osborne (65) le preguntó por unas fotos en las que se lo veía besando a un chico. 

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Una publicación compartida de Pablo Alborán (@pabloalboran) el 17 Jun, 2020 a las 4:30 PDT

A lo largo de los años, Alborán ha esbozado de su vida personal y familiar lo que él ha estimado oportuno. Se diría, incluso, que ha medido sus palabras en determinados momentos. Pero ahora ha decidido dar un paso al frente, relajar ese celo y comenzar a "ser un poco más feliz de lo que ya era". Pablo ha gritado al mundo su orientación sexual y la pregunta que muchos se hacen es, ¿por qué ahora? Ese estímulo definitorio que lo ha hecho lanzarse no se conoce aún, pero JALEOS sí ha podido confirmar que el cantante andaluz está enamorado e ilusionado. Se trata de una pareja anónima, alejada del mundo del espectáculo y los focos. Esa persona habría jugado un papel importante en la determinación de Alborán. 

Buceando en su pasado, este medio también ha sabido que él y el estilista Pelayo Díaz (33) mantuvieron una relación, con la discreción siempre como máxima. Desde que saltó a la música, Pablo Alborán ha tenido que lidiar con todo tipo de informaciones sentimentales que se le adjudicaban. Hombres y mujeres que salían en la foto junto a él y que no hacían más que engrosar una supuesta lista amorosa que el artista nunca confirmó ni desmintió.

Alborán junto a Ricky Martín durante su viaje a la India. Instagram

Por ejemplo, siempre sobrevoló el rumor de que él y Ricky Martín (48) protagonizaron supuestamente algo más que una amistad en su viaje a la India. Una vez más, silencio por parte de Pablo. El misterio ha ido creciendo en torno a él hasta este pasado 17 de junio de 2020. Eso sí, aunque el máximo interés sobre su persona siempre se ha centrado en el ámbito amoroso, lo cierto es que Pablo Alborán cuenta con una vida privada sorprendentemente desconocida para el gran público, pero además muy curiosa y cargada de anécdotas y coincidencias cuanto menos impactantes. Como prueba, un botón: su apellido tiene 'relación' con Francisco Franco, es un 'adicto' del gimnasio, amante de la repostería y fanático del Barça

1. Bisnieto de un marqués 

Pablo Moreno de Alborán Ferrándiz es su nombre real y encajaría perfecto para una persona que ostentara un título nobiliario, algo que a Alborán le 'pilla' de cerca. Y es que su bisabuelo, el almirante Francisco Moreno, recibió el título de primer Marqués de Alborán de la mano de Francisco Franco en 1950. Pero no solo su familia paterna tiene una historia, ya que su madre es de nacionalidad francesa y siempre le cantaba las nanas en su lengua. Una de esas canciones que le dejaban adormilado era La vie en rose y una vez se hizo famoso subió al escenario para dedicarle esa melodía a su madre, que le miraba nostálgica desde la zona del público.

2. Su perro Terral, su mejor amigo 

Alborán junto a Terral. Instagram

Terral es el título de su tercer álbum con el que logró nada menos que ocho discos de platino. Pero esa palabra tiene todavía un significado mayor para Alborán, ya que es el nombre de su mejor amigo perruno. El cantante tiene un labrador de color marrón chocolate con el que comparte decenas de imágenes en sus redes sociales y a quien le manda mensajes por lo mucho que le echa de menos cuando está de gira al otro lado del Atlántico. El cantante pasea por las playas de su tierra junto a Terral cuando su agenda se lo permite. 

3. Es un gran repostero

Se podría decir que es 'el hombre que cantaba a los pasteles'. El intérprete no solo sabe desenvolverse en el escenario, sino también entre fogones. Alborán se mete de vez en cuando en la cocina y sorprende a sus invitados con creativos postres. La manga pastelera y el rodillo no tienen secreto para él, por lo que construir divertidas tartas y demás delicias reposteras no le supone ningún esfuerzo. 

4. Diana Navarro y Dalma, sus segundos padres

Los inicios de Pablo se conocieron gracias a Youtube, pero sus primeros pasos serios en el mundo de las discográficas los dio gracias a una madrina de excepción que nunca pensó llegar a tener: Diana Navarro (42). La cantante escuchó la versión de su canción Déjame de volverme loca por boca de Alborán y quedó enamorada de su voz, por lo que en ese momento se presentó a su lado como aval musical ante los directivos de las empresas. Y su padrino es nada menos que Sergio Dalma (55). El compositor catalán dio el nombre del joven Pablo Alborán a los mandatarios de Warner para que confiaran en el y apostaran por su música. Gracias a ese gesto de Dalma, el malagueño pudo grabar su primer disco.

5. Un aficionado al gimnasio y al Barça

No hay más que verlo para comprobar que su cuerpo está esculpido por horas de gimnasio y sacrificio. Cuando aún solo triunfaba en las redes sociales su figura era mucho menos voluminosa y sin marcar apenas músculo. Pero hoy esa imagen ha quedado atrás. Alborán exhibe un aspecto fibroso y unos brazos musculados fruto de ejercitarse a menudo con las pesas y las máquinas de endurecimiento. Según ha mostrado en este tiempo en sus redes sociales, las sesiones de entrenamiento se han convertido en su refugio para cargar el cuerpo y la mente. Además, practica running al aire libre siempre que puede. Por otro lado, Alborán es futbolero y fan del Fútbol Club Barcelona. 

6. Un hombre solidario y familiar

Alborán es un hombre tan solidario como familiar. Junto al marido de su hermana creó la Fundación Andrés Olivares en su tierra, Málaga, después de que a su sobrina le detectaran la enfermedad degenerativa Perthes. "Estuvo desde los cuatro años fatal, cuatro o cinco años, fue bastante duro. Al final le ha hecho tener una personalidad muy fuerte, es una niña con una capacidad y madurez enorme gracias a la maldita enfermedad", aseguró en Mi casa es la tuya

7. Gran amigo de Pablo López y María Esteve

El cantante andaluz puede vanagloriarse de tener muy buenas amistades, como la que le une a Pablo López (36), al que conoce desde hace años. Juntos suelen pasar días y noches cantando y componiendo en la casa de López, que se ha convertido en punto de encuentro madrileño de lo más granado del mundo del pop en los últimos tiempos. También guarda una preciosa relación con María Esteve (45), hija de Marisol, con la que es habitual verle por Málaga.

8. Cantaba en restaurantes

Cuando tan solo contaba con 13 años de edad, un desconocido Pablo llevaba la música dentro y cantaba en restaurantes flamencas de su Málaga natal. Las personas que lo rodeaban por entonces lo llamaron El blanco moreno. Un año después, gracias a internet comenzó a 'colgar' vídeos en la red y ahí comenzó a darse a conocer entre los más jóvenes. YouTube fue su pistoletazo de salida: con Solamente tú logró 180 millones de reproducciones, convirtiéndose en un bombazo en España y Latinoamérica. En ese momento comenzó su carrera musical y en 2010 lanzó su primer sencillo. 

9. Su retirada temporal en 2015

El éxito tan fulgurante que vivió en ese principio de década le pasó factura. Demasiados conciertos, excesiva popularidad y una treintena de premios tan agradecidos como agobiantes en su peaje, hicieron que Alborán se tomase un respiro en diciembre de 2015 que duró dos años. Tras reencontrarse consigo mismo y pasar tiempo en familia, regresó más sereno y maduro con Prometo, su cuarto disco con el que volvió a conquistar a millones de personas de todo el mundo.

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