Clemente Lequio (32 años), hijo de Alessandro Lequio (59) y Antonia Dell'Atte (60), ha resultado ser una de las personas más afectadas por la muerte de su hermano pequeño, Álex. En las últimas horas, el italiano ha sorprendido a todos sus seguidores estrenando una emotiva canción en la que, según ha desvelado él mismo, llevaba trabajando algún tiempo y ha terminado recientemente. El título, como no podía ser de otra manera, un guiño directo a Álex Lequio: Your angel ("Tu ángel"). 

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El primogénito del aristócrata italiano lleva más de diez años desarrollando su labor profesional como DJ y ahora ha encontrado en la música un pequeño refugio donde paliar momentáneamente el dolor que le ha causado la partida de Álex, fallecido el pasado 13 de mayo en Barcelona tras dos años luchando contra el cáncer.

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Special track and work completed these last weeks ~~ Tema especial y trabajo completado en estas últimas semanas.

Una publicación compartida de Clemente Lequio (@clem2leq) el 16 May, 2020 a las 7:58 PDT

La canción no tiene letra sino que se trata de una melodía electrónica que brinda tranquilidad y paz a quienes la escuchan. Clemente Lequio ha querido ilustrar la melodía con un hermoso dibujo de dos manos entrelazadas: una de ellas viene del cielo, en color azul y con una cascada de destellos brillantes y la otra sale de la tierra: una unión fraternal imperecedera.

Entre las personas que han aplaudido este precioso tributo de Clemente a Álex se encuentra su madre, Antonia. La modelo italiana ha comentado lo siguiente: "El cielo infinito y la tierra juntos. Dos almas y espíritus en armonía". 

Los otros homenajes a Álex

Desde que se conociera la triste noticia del fallecimiento de Álex Lequio el pasado miércoles, Clemente, ha plagado sus redes sociales con mensajes e inéditas fotografías de sus encuentros privados a lo largo de su vida. Apenas horas después de conocerse el fatal desenlace, el joven publicaba un pequeño álbum de imágenes y lo acompañaba de unas bonitas palabras.

"Breathe deep. Enjoy life. Some of you take it for granted" ("Respira profundo. Disfruta de la vida. Algunos de vosotros la dais por hecho"). Este era su último mensaje. Te quiero Álex, un dolor inmenso que en pequeñísima parte se alivia con el pensar de que ya no estas sufriendo. Algún día nos volveremos a ver y podremos disfrutar de todo el tiempo perdido y mal gastado", sentenciaba el italiano con el corazón roto por la pérdida de su hermano.

Apenas horas más tarde, el empresario volvía a crear otra galería de instantáneas donde aparecía junto a su hermano entrenando en un gimnasio, cenando pizza italiana o disfrutando de una velada junto a su padre, Alessandro Lequio. "Pocos momentos juntos, pero buenos, privados y sin compartir hasta ahora. Cuanto más miro tus fotos me pregunto como es posible, ¿por qué la vida puede llegar a ser tan injusta? No merecías esto. Nadie merece este dolor", escribía.

Clemente Lequio aprovechaba la ocasión también para agradecer todo el cariño que tanto él como su familia han recibido en este momento: "Muchas gracias de corazón a todos por los mensajes de apoyo que habéis mandado no solo a mí, sino a toda la familia. Es increíble y conmovedor ver cuántos habéis sido. Esto demuestra lo mucho que se quiere a Álex y el indeleble ejemplo que ha dejado al enfrentarse a la enfermedad con coraje, valentía y dignidad, como un auténtico gladiador hasta el final. Te quiero. Todos te quieren Álex y créeme que jamás serás olvidado".

La relación entre Clemente y Álex no siempre fue idílica. La tensión histórica entre sus madres, Antonia Dell'Atte y Ana García Obregón (65), provocó que durante los primeros años de sus vidas, siendo niños, apenas tuvieran contacto. Sin embargo, la madurez y la devoción de ambos por su padre los llevó a unirse y a vivir momentos a los que ahora Clemente ha dado salida para que el mundo pudiera ver cómo era en realidad el estrecho vínculo con su hermano: la persona a la que hoy, tristemente, ya no podrá abrazar. 

[Más información: Conmoción y lágrimas en el discreto entierro de Álex Lequio: sus padres y su novia, rotos de dolor]