Al filo de las doce y media del mediodía de este pasado miércoles un grupo de personas se han dado cita en el céntrico y exclusivo hotel Westin Palace de Madrid. Y lo han hecho por una buena causa: apoyar, orientar y asesorar en la medida de lo posible a los familiares con hijos aquejados de parálisis cerebral. Detrás de esta reunión está el sello y la ferviente labor de la Fundación Bertín Osborne, que lidera, además del presentador y cantante, su mujer, Fabiola Martínez (46 años)

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Ellos conocen a la perfección la enfermedad, ya que su pequeño Kike la padece. Desde que vino a este mundo, el matrimonio no ha hecho otra cosa que remar a favor de obra, luchar por la vida de su niño a través de esta fundación. Sobre todo, desde su atalaya privilegiada, Bertín Osborne (64) y Fabiola ayudan a miles de personas que viven día a día su mismo caso. Al evento, como no podía ser de otro modo, ha acudido Kike. Su madre, antes de que el pequeño entrara en la sala, prevenía educadamente a los medios: "Os pido que cuando entre echéis fotos sin flash. Los flashes lo asustan. Solo os pido eso"

El matrimonio junto al pequeño Kike. Gtres

Se trataba de una petición de madre, porque, en realidad, Kike se ha mostrado en todo momento sonriente y, al final del photocall, hasta reclamaba un amago de aplauso por parte de los fotógrafos. Pese a no estar nada acostumbrado al barullo mediático, el pequeño se ha portado de fábula. Lo cierto es que la convocaotoria no podía ser más vasta y variopinta. Hasta allí se han desplazado personalidades como Felipe González (77), Pablo Casado (38), Poty Castillo (59), el Padre Ángel (82), Paolo Vasile (66) y Adolfo Suárez Illana (55), entre otros. Todos querían aportar su granito de arena, todos, al unísono y con su presencia, querían demostrar, a sí mismos y a la sociedad, de que se puede. De que hay vida, hay esperanza. Que tener parálisis cerebral no es el fin del mundo.

El acto lo ha presentado Bertín Osborne, el cual apenas si podía reprimir las lágrimas. Es más, desde el minuto uno se ha roto en directo de pura emoción. "Hoy es un día muy especial porque, además del Día Internacional de la parálisis cerebral, es el aniversario de nuestra fundación. Es el día mundial de las personas invisibles", ha comenzado su discurso el presentador de Mediaset. A él no le gusta llamarlo parálisis, mejor lesión: "Son personas brillantes que están encerradas en un cuerpo que no les pertenece. Kike es un tío muy inteligente". Y, como chascarrillo, ha rematado: "Y al que le gustan mucho las mujeres, sobre todo rubias". 

La Fundación Bertín Osborne ayuda a cerca de 2.000 personas, alumbran sus días de esperanza. "Estamos aquí para hacer campaña, para sensibilizar. No vamos a esconder a Kike como se hacía antes. Queremos que a estos niños los toquemos, les demos besos", ha remachado Osborne. Acto seguido, como broche, se ha emitido un vídeo muy especial en el que muchos padres y madres han hablado, desde el orgullo, de sus hijos, y también han expresado el miedo que les supondría tener descendencia con parálisis. Las lágrimas de Fabiola y Bertín rodaban por su cara sin consuelo. Es la historia de unos padres, la historia de muchos, millones de padres. 

Bertín Osborne junto a su mujer Fabiola Martínez en el acto de su fundación. Gtres

Tras el acto, JALEOS ha podido hablar más tranquilamente con Fabiola, la cual se ha mostrado tan emocionada como nerviosa. En todo momento, durante la charla, jugaba con su anillo para evitar la emoción. Ha sido una mañana muy intensa. 

Está muy emocionada, Fabiola

Sí. Es que no es una cosa que cuentas de otras personas, es que lo vivimos en casa, entonces es normal mi emoción. Y ver a Bertín ahí, tan grandote, tan fuertote... 

Hay que vivirlo, sí

Hay que estar aquí, en este sitio. Por eso le dimos la vuelta al vídeo. Todo el mundo esperaba al principio un vídeo en el que la familia con niños con discapacidad contaran lo que sienten, pero le dimos la vuelta: lo que sienten esos padres con su niño sano, 'mi niño va a ver el presidente del país'. ¿Y si te hubiese pasado lo que me ha pasado a mí? 

Nadie se lo imagina

Nadie. Lo hemos editado, lo hemos preparado... Muchas personas que salen en el vídeo estaban aquí hoy.... y ellos no sabían ni siquiera que éramos nosotros. Se hizo una convocatoria a través de la agencia, que nos está ayudando, pidiendo como único requisito que fueran padres o madres para apoyar una ONG. Un experimento social en el que se le iban a hacer una serie de preguntas. Ellos no sabían el resultado de eso. Lo han visto hoy. 

El pequeño Kike saludando al presidente del PP, Pablo Casado. Gtres

Las reacciones han sido muy naturales

Lo que queremos es que cale, que la gente lo piense y reflexione. Lo peor de todo es que no hace falta que lo sepas de origen, puedes tener a un niño sanísimo que se cae a la piscina. Y te encuentres del otro lado. Hay que ser sensible... Desgraciadamente, todavía hay muchos niños y padres que en el colegio, cuando ven a un niño con parálisis, notas cómo no se acercan... Situaciones hasta en la misma calle.

¿Algún caso que le haya pasado a usted? 

Yo hay veces que salgo con Kike y nos miran porque somos nosotros, pero un niño no me identifica. Y ves cómo es la mirada de ese niño y cómo mira a mi hijo. Limpia, pero llena de prejuicios. Le miran los pies, le miran los gestos, se pegan a la madre diciendo 'esto no lo conozco'. 

Bertín le ha dado las gracias en público, ¿y en privado?

También ha habido agradecimiento en privado. Él se quita mucho mérito, pero muchas veces nosotros hacemos cosas que no siempre salen gratis. Para no tirar de fondos de la fundación, él siempre me dice 'yo lo pago'. Cualquiera puede decir desde fuera, 'bueno, es que es su fundación', pero no es una obligación. Que él lo haga sin que yo se lo pida y que siempre tenga su respaldo, es vital. Incluso, hay veces que él da conciertos pagándole él a sus músicos, y lo que se recauda lo recogemos limpio para la fundación. 

Usted siempre está positiva, ¿se permite llorar?

Claro que me derrumbo, me lo permito, yo tengo mis días de 'no me quiero levantar',  'no me apetece nada'. Estoy enfadada con el mundo a veces, quiero llorar y romperme. Y despotricar. Lo que pasa es que creo que hacer eso públicamente no aporta y siendo personajes públicos crearía un morbo insano. Con que yo diga que me permito esas licencias, ya hago mucho. Cada vez que me dicen 'súper mamá', les digo que soy una madre normal, no una súper mamá. Cada uno hace lo que puede. Eso no es sano, porque parece que nos pone en una situación que no nos podemos romper. Si no te rompes, no te vuelves a levantar. 

¿Y el hermano de Kike cómo lo vive? 

El papel de su hermano Carlos es el contrapunto, la balanza, el equilibrio, la normalidad. Cuando sobreprotegemos Bertín y yo a kike, que a veces lo hacemos de forma inconsciente, Carlos lo normaliza. Trata de ver a su hermano como alguien normal. Y eso es muy positivo. 

[Más información: Fabiola Martínez da la última hora sobre el progreso de su hijo Kike]