Si hay alguien orgulloso de su tierra y que la lleva por bandera allá donde va, esa es Bárbara Rey (69 años). La que fuera mujer del domador Ángel Cristo hace vida desde hace tiempo en Totana (Murcia), se codea con sus vecinos como una más y conoce a la perfección todo el bagaje cultural de su tierra. Por eso, en los últimos días ha recibido uno de los mazazos emocionales y laborales más duros. Al menos, así lo ha hecho constar la propia actriz en su Instagram: Bárbara está decepcionada con los dirigentes de su pueblo; en concreto, con el presidente de las peñas del carnaval de Totana. 

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Así narra la Rey lo que ocurrió hace unos días, cuando Antonio, la persona que pilota esta asociación, se puso en contacto con ella para contar, un año más, con sus servicios en una gala carnavalesca: "Buenas noches amig@, hoy especialmente tengo interés en que leáis lo que voy a escribir, sobre todo a mi querida gente de TOTANA, que no tienen la culpa de lo que voy a contar y a los que quiero mucho como ya sabéis todos. Hace aproximadamente un mes me llamó Antonio, el presidente de las peñas del carnaval de Totana". Así arranca el doloroso discurso para ella, pues en un principio se le prometió contar con su presencia para, más tarde, desdecirse. 

 

"Precisamente en la foto que he colgado estoy con el Tío Rita (107 años), a quien entregué la merecidísima máscara de oro del carnaval de 2018, naturalmente de una forma altruista y encantada de hacerlo; el año anterior me la entregaron a mí y la recibí encantada. Siempre han contado conmigo de forma altruista vuelvo a repetir, siempre", avanza la artista. Y ahí precisamente, en el tema económico, está el desaguisado. Y es que, la Rey pensaba que un año más iba a repetirse la suerte de presentar tan emotiva e insigne gala. Sin embargo, lo que ella creía que sería una cuestión baladí -el cobrar por ello, cuando siempre había desempeñado semejante trabajo de forma "altruista"-, arruinó todo puente profesional.  

"Volviendo a Antonio, me dice: 'Marita -que es como me llaman en mi pueblo la gente que me conoce hace años-, ¿tú podrías presentar la gala de de la entrega de la máscara de oro del 23-02-2019?' Le dije que sí, pero que lógicamente era una gala de tres horas o más; ensayos, vestuario etc...y que cobraría porque es mi trabajo pero nunca el precio que cobro en otros sitios", continúa explicando Bárbara. Algo, en su opinión, completamente lícito al tratarse de un trabajo. No obstante, esta cláusula no cae del todo bien en la otra parte: "Me dijo que lo iba a consultar. Mi precio, por supuesto, iba a ser casi simbólico (pero naturalmente tengo que cobrar, es mi trabajo) Dejó pasar unos días y me mandó un WhatsApp diciendo que lo habían arreglado con gente de aquí por el tema del dinero lógicamente".

Toda una traición imperdonable, una deslealtad que no esperaba; por injusta y, sobre todo, por las toscas formas en que se lleva a cabo la resolución del conflicto. Sigue desvelando Bárbara: "Esta tarde estaba con unas amigas tomando un refresco y, mira por dónde, me he enterado que la gala la presenta Eva Isanta (47), una actriz estupenda a la cual respeto y, por supuesto, valoro, nada en contra de ella jamás. Claro, lo que sí me ha extrañado es que para mí no tengan presupuesto conociendo todo sobre mi tierra, sumando que les hecho muchos favores y se me llena la boca de ser de Totana". Eso sí, pese al dolor y la tristeza que siente en estos momentos, les mando un emotivo mensaje a sus paisanos: "Sigo queriendo a mis paisanos igual, pero el disgusto y tristeza que siento es enorme y, por supuesto, no es por el dinero, es el hecho, el que me ha producido un gran dolor. Les digo a las personas competentes que no cuenten conmigo para nada". 

Tampoco la invitaron a los Goya

Bárbara durante su último acto en Totana. Gtres

Ahí no acaban las decepciones para Bárbara. Hace unos días, cuando fue galardonada con el premio de Honor en la V edición de los Premios Yago, la artista se quejó abiertamente de la falta de reconocimiento que está viviendo en los últimos años. "Yo he hecho de todo, me hacía falta que se acordaran de mí",  confesó, llena de alegría. Eso sí, tan bonito momento no le impidió lanzar algún que otro dardo: "No pasa nada, nosotros vemos los Goya por televisión y vemos que va Tamara Falcó (37), menos mal que aparece una estrella y te quedas eclipsado porque me estaba aburriendo". A pesar de todo ello, la actriz ha reconocido estar "encantada y muy feliz" y no ha dudado en agradecer a la organización que hayan contado con ella: "Agradezco enormemente que hayan pensado en mí para reconocer todo lo que he hecho profesionalmente, que han sido muchos años y sigo en activo". 

[Más información: Bárbara Rey lanza un dardo envenenado a Tamara Falcó]