La entrevista que Ana Torroja (57 años) ofreció este lunes a Bertín Osborne (62) dio para muchos titulares y otras muchas noticias. Sin embargo, hay un tema en el que la cantante no quiso profundizar: la mala relación de los tres miembros de Mecano, aunque con especial fuerza entre los hermanos Cano. 

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Los componentes de Mecano en la década de los noventa. Gtres

Al principio empezó como una rivalidad profesional para ver quién hacía "la mejor canción de la historia". En el fondo hasta se trataba de un enfrentamiento que beneficiaba al grupo, ya que hacía que los compositores dieran más de sí. El problema es que poco a poco la rivalidad fue agravándose, hasta contaminar la relación fuera de los escenarios y crear el germen que terminaría en la disolución de unos de los grupos más importantes de la historia musical española.

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Un entorno laboral tenso

Javier Arados, el biógrafo del grupo, comenta a JALEOS que realmente Mecano se resume "en dos compositores que son hermanos y que estaban enfrentados entre sí" con el objetivo de componer la mejor canción de la historia. 

Esto creaba un ambiente tenso que "creó hastío en toda la gente que lo rodeaba", porque era un conflicto público que incluso afectó a Ana, quien "también se cansó", comenta Javier. 

Los hermanos Cano y Ana Torroja durante los ochenta. Gtres

Por eso, las discográficas se vieron obligadas a intervenir: hacían que grabasen los temas en estudios separados, un directivo elegía la lista final de las canciones... Pero estas medidas no fueron suficientes y la rivalidad continuó aumentando hasta terminar enfrentando personalmente al grupo (sobre todo a partir del cuarto disco). Javier afirma que hubo un momento en el que cada uno "quería que hubiera más canciones de suyas que del otro en el disco". 

Como era de esperar, estas diferencias fueron irreconciliables y el grupo se terminó separando. En 1992 los tres iniciaron sus carreras por separado hasta que seis años después intentaron volver a reunirse creando un disco donde se recopilaban los éxitos del grupo. No obstante, ni la aclamación ni el reconocimiento del público pudieron arreglar la relación y Mecano se disolvió definitivamente de mano de José María Cano. 

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Una difícil reconciliación

Desde que el grupo desapareció, cada uno a seguido su vida por separado: Ana en Méxio con sus contadas visitas a España, Nacho Cano en Miami como empresario de éxito y José María Cano como pintor. A pesar de la distancia son muchas las veces que han surgido los rumores de una posible reconciliación. No obstante, en todas estas ocasiones los intentos de volver a unirse han sido en vano (muchos lo achacan a la mala relación entre los integrantes).

El grupo en los ochenta durante un rodaje. Gtres

Javier no termina de cerrar la puerta y asegura que "realmente nunca se sabe". Sin embargo, también destaca que es una opción "muy difícil" y prueba de ello es que "hasta el momento ha sido imposible", sobre todo porque hay "fisuras irreconciliables". 

A estas diferencias hay que añadir lo difícil que resulta "encajar las agendas. Cuando a uno le ha venido bien a otro no", afirma Javier. En este sentido, coincide con Ana Torroja al afirmar que en el fondo es el destino "lo que marca la vida de uno u otro". 

No obstante, nada es definitivo en esta vida y "si uno de los tres pidiera por favor volver porque les hace falta volver vitalmente, los otros aceptarían", comenta Javier. 

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Ligero acercamiento por sus mujeres

Nacho Cano, que actualmente vive en Miami, posee desde hace años un centro de bikram yoga al que acuden todos los famosos de la ciudad. Esta afición es de las pocas cosas que unen a los hermanos, ya que José María lleva años realizando estos ejercicios. 

Mecano en una sesión de fotografías. YouTube

Por eso, cuando Carolina del Toro (mujer de José María) quiso abrir un centro de yoga en Las Palmas de Gran Canaria, consiguió encontrar un apoyo en ambos, quienes la ayudaron y le dieron consejos para la financiación de un proyecto que, en cierta forma, les obligó a retomar la relación.