La Alta Costura se acerca al público, abre sus talleres, muestra la artesanía de sus piezas, a sus costureras, la creatividad se instala hasta el detalle en sus bocetos, diseños que en los nuevos tiempos lucen avatares, aunque por muchos que sean los cambios, París sigue siendo el epicentro de la moda.

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Las firmas se han rodeado de los mejores directores para conseguir con sus fashion films el impacto visual que antes lograban en vivo y en directo, con unos diseños de confección delicada, tejidos exclusivos y patrones que permitían dar a la costura imágenes de ensueño.

Modelo en lo alto de Machu Picchu.

Ralp&Russo ha presentado su nueva colección con imágenes que captan lo mejor del cine. Un avatar con nombre en suajili, Hauli, ha sido la encargada de mostrar la colección posando con sus diseños en la Muralla China, el Taj Mahal de la India o la ciudad de Petra en Jordania.

Aunque no ha sido la única en vestir las nuevas creaciones: tres modelos con un maquillaje futurista han lucido los diseños de la colección de Alta Costura otoño-invierno 2020-2021, posando como si realizaran una sesión fotográfica para un magazine.

Tamara Ralph, la directora creativa de la firma, ha detallado en el fashion film que aunque ha sido difícil "adaptarse" a la nueva forma de trabajo impuesta por la pandemia, ha podido inspirarse en sus viajes y en la arquitectura de esos lugares para crear prendas de gran volumen en el cuerpo y las mangas.

Metros de capas que esconden vestidos y monos que se ciñen al cuerpo con bordados e incrustaciones en pedrería. Piezas en las que la gama de los pasteles gana terreno, donde el rosa empolvado, el fucsia o el lila son protagonistas, pero también ceden espacio a voluminosos tules en negro o vestidos con estampados inspirados en la naturaleza.

Diseños con los que quiere ofrecer a la mujer libertad de movimiento, pero también sofisticación. Un universo singular con el que reactivar la firma.

Modelo en Chichén Itzá.

Las infinitas escaleras de Chichén Itzá, la majestuosidad del templo Taj Mahal, el paisaje intacto que muestra la Muralla China a lo largo de los siglos, el viento que mueve la falda en la cumbre de Machu Picchu, el color dorado de Petra, la arquitectura histórica del Coliseo romano, y el poder que irradia el Cristo Redentor en Río de Janeiro se convierten en los mejores escenarios para la Alta Costura del siglo XXI. Con esos parajes como telón de fondo, los diseños de Ralph&Russo brillan aún más y se convierten en la octava maravilla del mundo.

[Más información: París experimenta con su primera pasarela de moda digital]