Cuando Chanel anunció el pasado enero que París volvería a ser la ciudad elegida para presentar su desfile Crucero 2018, todos quedaron muy defraudados. Después del gran despliegue que había realizado en anteriores ocasiones, con destinos tan exóticos e internacionales como Singapur, Dubai, Seúl y La Habana, el regreso a su cuidad natal podía parecer como un paso atrás. Pero nada más lejos de la realidad.

Porque si hay algo que Karl Lagerfeld hace bien -además de diseñar colecciones únicas, claro-, es conseguir construir espacios que nos transporten a otra dimensión. Y la prueba patente son cada una de las pasarelas que desde 1983 lleva organizando para la Maison.

LA GRECIA MÁS CHIC

Bajo la temática “La modernité de l’Antiquité” (La modernidad de la antigüedad), y tomando como punto de partida “La Antígona” de Jean Cocteau –la tragedia para la que Coco Chanel diseñó el vestuario en 1922-; Lagerfeld ha transportado hasta el Grand Palais las ruinas del Partenón. El escenario perfecto para presentar una colección Cruise que ha definido una mujer elegante y sofisticada, a medio camino entre el estilo helénico y el clásico chic de los años sesenta tan característico de la Maison.

Lagerlfed recreó las ruinas del Partenón para presentar su desfile Cruise 2018. | Foto: Getty Images.

Sobre la pasarela, un ejército de verdaderas “Helenas” del siglo XXI han defendido vaporosos y elegantes vestidos drapeados, clásicas faldas plisadas –al estilo Delphos- y pantalones con gran caída. En contraposición con coquetos pero muy guerreros vestidos mini con sandalias de corte gladiador. También ha habido cabida para los estampados étnicos y florales, vestidos de punto de estilo desenfadado; así como los bañadores y biquinis con largas túnicas con transparencias y aplicaciones joya que han puesto el toque sexy y más glamuroso de la colección.

Aunque sin duda ha sido la reinvención del clásico traje de Chanel en tweed lo que, como siempre, ha eclipsado el desfile, mostrando de nuevo una estética mucho más actual y de tendencia donde han destacado chaquetas con hombros muy redondeados, faldas mini o de corte lápiz y acabados muy casual. En cuanto a la paleta de colores, se ha apostado por dorados y tonos pastel –siendo el marfil el protagonista indiscutible- y los siempre elegantes negro y azul noche. 

LOS DETALLES IMPORTAN (y mucho)

Para poner el broche de oro a otra colección espectacular, Lagerfeld ha vuelto a prestarle gran importancia al papel de los accesorios. Además de las sandalias de largas tiras hasta la rodilla que han definido el estilo de todos los looks; el diseñador alemán ha reforzado la temática de la colección incluyendo maxi collares, pendientes largos, broches y brazaletes a modo de guante. Bolsos mini tipo clutchs o bomboneras de piel. Así como tiaras, coronas de laurel y turbantes que han sido, sin duda, clave fundamental para resaltar la belleza de esta nueva chica Chanel. 

Los accesorios han sido clave en la propuesta de Lagerfeld. | Foto: Getty Images.

Belleza que ha sido igual de importante, predominando los semirecogidos y trenzas, que, combinados con un marcado eyeliner -que en ocasiones recordaba al popularizado por Cleopatra-; se presentan como una de las apuestas más fuertes para los beauty looks de la temporada.