Desde que Paul Poiret introdujera en 1911 la fascinación por el mundo oriental en occidente, el kimono ha estado siempre presente en la historia de la moda. Traje tradicional japonés y vestido femenino por excelencia en Japón desde el siglo XV, esta prenda marcó la vestimenta principal del país de una forma estilizada hasta la Segunda Guerra Mundial. Y aunque al principio fue considerado como ropa interior, gracias a su uso por parte de los samuráis y a los cortesanos del siglo XIX, el kimono poco a poco fue evolucionando; pasando a convertirse en una prenda de uso diario y fiel reflejo de la elegancia y cultura de todo un país.

Elegancia que no pasó desapercibida por los grandes maestros de la alta costura como Poiret, Madeleine Vionnet o Mariano Fortuny, responsables de la presencia de esta prenda en la moda actual, siendo una constante sobre las grandes pasarelas nacionales e internacionales.

Kimono y moda, una relación de alta costura

Su característico estilo boho así como la innegable elegancia del kimono ha enamorado durante décadas a las grandes figuras del sector fashion de antaño y actual. Y, más concretamente, a las firmas de alta costura.

Looks de Dior y Armani inspirados en la estética oriental. | Foto: GTRES.

La presencia de esta prenda en las pasarelas se remonta a 2007, año en que John Galliano, por aquel entonces director creativo de  Dior, celebraba su décimo aniversario al frente del diseño de la maison. Con una colección inspirada en la sofisticación de las vestimentas tradicionales japonesas, el diseñador recreó el ancestral arte del origami en vestidos kimono apostando también por telas pintadas a mano, bordados y arriesgados maquillajes y tocados. Por su parte, Armani también se dejó inspirar por el lejano oriente para su colección Otoño-Invierno 2011/2012. Centrada en el kimono y en los trajes de baile, la firma buscó resaltar el lado más glamuroso de esta tendencia apostando por terciopelos, pailletes y acabados satinados.

Looks de Valentino, Dries Van Noten y Proenza Schouler. | Foto. GTRES

En 2013 Valentino presentaba una fusión del mundo occidental con el oriental con una colección Otoño-Invierno inspirada en Inglaterra y los kimonos. La casa de moda, que ese año estaba al frente del diseño de María Grazia Chiuri (ahora Dior) y Pierpaolo Piccioli, se decantó por una fuerte presencia de los tonos tierra así como motivos de insectos, bordados, sedas y formas geométricas. Mientras que Dries Van Noten decidía darle una vuelta de tornillo a la sastrería con estampados orientales y Proenza Schouler continuaba con la influencia de su viaje a Nepal que había marcado su colección Pre-Fall de 2012.

Looks de Roberto Cavalli, Dries Van Noten y Etro. | Foto: GTRES.

Más actuales y arriesgadas han sido las propuestas presentadas para esta Primavera-Verano 2017. En este sentido, el director creativo de Roberto Cavalli, Peter Dundas, apuesta por la versión más folk del kimono, con flecos y bordados devolviendo la estética de los 70; Dries Van Noten se decanta por la sofistificación y los volúmenes al más estilo geisha y la casa de lujo de moda italiana Etro despierta su lado más hippy con propuestas sport, ligeras y muy coloridas.

Looks de Gucci vistos en las colecciones de hombre para primavera 2016 y 2017. | Foto. GTRES.

Aunque si hay que destacar una firma como la responsable de la vuelta del kimono es, sin duda, Gucci. Desde que Alessandro Michele se hiciera con la dirección creativa de la casa italiana en 2015 ha sido más que evidente la presencia de la cultura japonesa en sus diseños. Cortes y estampados florales priman en sus propuestas para hombre y mujer haciendo, de estos, una de las prendas más copiadas del sector fashion. Y para muestra, un botón. Y es que el kimono estrella de la temporada es de  Zara  y está inspirado en los diseños del italiano.

EL FAVORITO DE LAS IT GIRLS

De la misma manera que el kimono ha enamorado a las firmas también lo ha hecho con las celebrities y bloggers que, inevitablemente, han caído rendidas a esta versátil tendencia que inspira looks tanto para el día como para la noche. Perfecto para esos días en los que no hace ni frío ni calor, en la actualidad podemos encontrar múltiples versiones de esta prenda que van desde los kimonos ablusados en largo y corto, hasta los más elaborados y armados con tejidos brocados y pailletes.