En un momento u otro llegarán, por eso no es cuestión de evitarlas. A algunos incluso les sientan de maravilla. Se dice que las arrugas, al fin y al cabo, son experiencia. 

Pero, independientemente de que puedan complementarte, lo que sí debes hacer es cuidar tu piel y evitar exponerla a factores de riesgo que dañarán tu cara.

Por norma general, se presentan a los treinta, por lo tanto, la recomendación es empezar a cuidarse desde los veinte. No se trata de que te obsesiones con las arrugas, pero existen sencillos cuidados y gestos diarios que cuidarán tu piel, como aplicarte alfahidroxiácidos o ácidos frutales que mejorará tu metabolismo y eliminará las naturalezas muertas.

Con estos consejos, te olvidarás de cirugías (o al menos quedará como última opción).

Hidrátate

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Bebe mucha agua, ya sabes que la norma son dos litros por día. Según la catedrática Rosa María Ortega del departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, una correcta hidratación repercute en el resto del organismo.

Ingerir esta cantidad de agua influirá en tu estado de salud y tendrás una piel más sana, puesto que la hidrata, la suaviza y previene la aparición de arrugas por la pérdida de humedad. La piel no quedará afectada por la tirantez y la irritabilidad.  

Deja de fumar

Olvídate del cigarrillo si quieres tener una piel tersa. Fumar puede acelerar el proceso normal de envejecimiento de la piel, aunque normalmente son unos síntomas que aparecen después de 10 años de fumar.

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Si has traspasado la barrera, da igual, nunca es tarde para reparar daños. El tabaco también está asociado con un aumento de las arrugas y daños en la piel de otras partes del cuerpo, por ejemplo en la zona interior de los brazos.

Come sano

Existen ciertos alimentos propicios para evitar las arrugas del rostro como la avena, que contiene vitaminas B, fundamentales para una piel saludable, joven y lozana.

El salmón, los tomates, el melón e incluso el cacao puro pueden ayudarte a esto. Pero nunca olvides que una dieta sana y equilibrada te mantendrá sano (y a tu piel también).

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Té verde

El té verde tiene propiedades antioxidantes y antienvejecimiento. Ayuda a reducir la inflamación de la piel y enrojecimiento, además protege y rejuvenece las células de la piel y ayuda a paliar los efectos de la exposición a la radiación UV.

Los estudios han demostrado que el té verde reactiva las células de la piel que se encuentran al final de su ciclo de vida. ¡Fuera arrugas!

Nutre la piel

Además de beber agua, tienes que hidratar y nutrir la piel con cremas (mejor sin grasa). Las cremas con base agua son una buena forma de prevenir la sequedad de la piel sin aumentar los niveles de sebo. Si esto lo combinas con un gel exfoliante dos veces por semana, tu piel lucirá joven.

 

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