Llega la primavera y, con ella, apetece soltarse la melena. A la pregunta de ¿qué le regalarías a tu cabello? La respuesta de la mayoría de las mujeres es siempre la misma: mayor volumen. Y es que, el cabello fino es más rebelde de lo que parece. Aunque no te lo creas, su problema no viene por la cantidad, sino por su grosor. Un cabello fino es aproximadamente dos milímetros más delgado que el normal. Lo que le hace ser mucho más sensible a todos los agentes externos. Sus cuidados, por tanto, han de ser mucho más intensos.

Para lucir una melena sana y brillante, como esas que nos prometen los anuncios publicitarios hay que aplicar productos específicos, -eso es verdad-, pero también ser constante y acudir, cada cierto tiempo, a un salón de peluquería. Y es que no todos los cortes te favorecen.

EL CABELLO FINO HA DE GANAR CUERPO 

Lo primero que necesita un cabello fino es, sin duda, conseguir ganar lo que los expertos llaman cuerpo. La zona para conseguirlo son las raíces. Evita aquellos productos que tengan exceso de siliconas, porque lo único que consiguen es hacerle ganar peso (que es distinto que cuerpo), apelmazando tu melena y haciendo que ésta caiga. Además, aplicar una espuma en las raíces justo antes de secar tu cabello es otro hábito favorece la nutrición de la fibra capilar desde el principio.

PON REMEDIO A LA ROTURA

Cepillos suaves de cerdas naturales y olvidarte de frotar tu cabello son dos gestos indispensables para impedir que se rompa. Es mejor enrollar la cabeza con una toalla de microfibra, -que absorbe mucho más rápido la humedad que una normal-, y esperara a que esté casi seco. Es más, utiliza siempre la temperatura media de tu secador y aplica algún tipo de espuma, gel o laca en las raíces, mientras secas tu melena siempre hacia abajo, aumentando así su efecto.

EL CORTE QUE TE FAVORECE

Mala noticia para los amantes del pelo largo, porque son los cortos y escalonados los que mejor sientan a los que cuentan con un cabello fino. Si eres de los que tiene miedo a meter tijera, la opción pasa por un corte a capas. Además, los reflejos y las mechas dan una sensación óptica de mayor volumen. Eso sí, nunca te sometas a una decoloración, daña mucho las fibras capilares y el cabello fino no está preparado para soportarlo.

TRATAMIENTOS EN EL SALÓN DE BELLEZA

Además del corte, hay otras opciones que puedes probar en tu salón de belleza y que ayudan a conseguir una mayor densidad en el cabello. El tratamiento FULLDENSITY de Biolage que aplican en el Instituto de Belleza David Künzle, aumenta el volumen de la fibra capilar desde dentro. Son ampollas a base de estemoxidina que despierta los cabellos en fase de inactividad y que, idealmente, deberían ponerse todos los días; de ahí lo importante de la constancia. Porque todos los tratamientos de belleza necesitan continuidad.