Estíbaliz Fernández Sainz Cristina de Alzaga

Llega un momento inevitable en la vida, en el que nos preguntamos cuál es la forma correcta de depilar nuestras cejas, qué márgenes hay que guardar y de dónde hay que quitar pelo o de dónde no…

Y es que las cejas forman parte de nuestro look diario, nos definen y diferencian y, sobre todo, enmarcan nuestra mirada.

Cada rostro es un mundo y a cada rasgo le corresponde un prototipo de ceja ideal y conseguirlo, puede ser una tarea más o menos tediosa. Existen tres grupos en el que cada uno deberá posicionarse: unos sólo tendrán que perfilar la forma quitando unos pelillos; otros usarán maquillaje para rellenar los huecos y, por último, quienes tengan que labrar una obra maestra e invirtiendo mucho tiempo y esfuerzo.

Para los del primer grupo, la técnica más apropiada y rápida es la llamada “Tweezing”, que es la de toda la vida, que utiliza una pinza para quitar los pelos de más:

- Set de 4 piezas de acero inoxidable de Kedsum: inclinadas, rectas, con la punta afilada para el pelo que crece hacia dentro y tijeras. Puedes comprarlo aquí. 

- Conjunto de 3 Pinzas de Bella and Bear: conjunto profesional de pinzas de metal inoxidable, incluye estuche y pinzas de punta afilada y plana. Puedes comprarlo aquí. 

Para las que tengan o quieran maquillárselas, les proponemos tres kits de maquillaje:

- Dúo para cejas de pincel y cepillo de Studio 5 Cosmetics: con él podrás mantener, dar forma, agregar polvo y aplicar color y gel. Puedes comprarlo aquí. 

- Paleta de maquillaje para las cejas, con cepillo y polvos para sombreado y con espejo, de Silverskys. Puedes comprarlo aquí. 

- Kit manera escultura para las cejas de Rimmel London: en color marrón oscuro. Ten en cuenta que el color deberá ser dos tonos más claro que el del pelo, para que quede natural y el maquillaje se camufle bien. Puedes comprarlo aquí. 

Y por último, pero no menos importante, hablaremos de una técnica que se está imponiendo en los últimos años para depilar las cejas: la depilación con hilo.

Aunque no lo creas, se trata de una técnica muy antigua con la que, sólo mediante el uso de un hilo, podremos eliminar el vello. En los Centros Sundara son expertos en esta técnica de diseño de cejas.

Profesional del Centro Sundara practicando esta técnica de depilación.

Y si lo que buscas es un rediseño de tu mirada, no te pierdas el servicio unisex de Diseño de Cejas que la marca Benefit ofrece en cualquiera de sus Bares de Cejas, distribuidos por toda España.

 

Por último, no te olvides que también existen las modas en esto de depilar las cejas.

En los años 40, Frida Kahlo sorprendía al mundo con su estilo, que incluía flores en el pelo ropa de colores y unas pobladas cejas.

Frida Kahlo.

Sin embargo, en la década dorada de Hollywood, años 30, 40 y 50, Greta Garbo, Marlene Dietrich y otras actrices las llevaban muy depiladas.

Greta Garbo.

En los 80, Isabella Rosellini puso de moda las cejas más gruesas.

Isabella Rossellini imagen del perfume Trésor de Lancome.

En los años 90, el grosor y la textura de las cejas volvían a reducirse a la mínima expresión, según el gusto de las famosas.

De izq. a dcha. Drew Barrymore, Pamela Anderson y Gwen Stefani.

Hoy en día es todo lo contrario: en la actualidad se llevan las cejas gruesas, con un estilo natural e incluso alborotadas o despeinadas. Así que hay que evitar las depilaciones excesivas: una ceja bien arreglada, pero natural, siempre favorece más al rostro y cuesta mucho menos mantenerla. Un ejemplo de ello es la modelo Cara Delevigne (en la foto que abre este reportaje, en la campaña del Rouge Volupté Shine de Yves saint Laurent) que fue una de sus impulsoras y ahora se ha convertido en todo una referente de esta moda.

Cara Delevingne, Lily Collins, Camilla Belle, Keira Knightley y Elizabeth Olsen (de izq. a dcha. y de arriba a abajo).

¿Sabes lo que son las cejas "messy"? Nada tienen que ver con el jugador de fútbol del Barcelona: este tipo de ceja, además de grosor, busca un cierto desorden milimétricamente premeditado. Esta técnica requiere casi más cuidados que el depilarse la ceja de forma normal, así que no la veas como una forma de comodidad, porque, sí o sí, hay que depilárselas.