William Gates falleció este lunes 14 de septiembre a la edad de 94 años. El padre del magnate informático Bill Gates (64 años) padecía Alzheimer desde hace tiempo, enfermedad, que unida a su avanzada edad, le ha ido deteriorando hasta la muerte. Una desaparición que ha tocado de lleno al creador de Microsoft, que ha hecho pública una carta de despedida que ha dedicado a su padre y mentor

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"Mi padre falleció tranquilamente ayer en su casa, rodeado de su familia". Así comienza el citado escrito realizado por el milmillonario, que ha mostrado así al mundo su lado más emocional. "La muerte de mi padre no fue inesperada, tenía 94 años y su salud había estado decayendo, así que todos hemos tenido mucho tiempo para reflexionar sobre lo afortunados que somos de haber tenido a este hombre increíble en nuestras vidas durante tantos años. Y no estamos solos en estos sentimientos. La sabiduría, generosidad, empatía y humildad de mi padre tuvo una gran influencia en la gente de todo el mundo", continuaba rezando la carta de Bill Gates. 

Bill Gates junto a su esposa, Melinda, su padre, Bill Gates, y la mujer de este, Mimi.

Bill Gates padre, abogado de profesión, dedicó sus últimos años de plenitud física e intelectual a desarrollar campañas benéficas con el fin de erradicar enfermedades como la polio o el sida. Además de impulsar proyectos como la creación de centros escolares en zonas de subdesarrollo o implantar sanidad básica el lugar de extrema necesidad para así reducir la mortandad infantil. Una labor filántropa con la que ayudo a miles de personas en todo el mundo. 

Abogado de profesión, abandonó su oficio para dedicarse en cuerpo y alma a las causas benéficas que impulsó su poderoso hijo. Bill Gates junior arrancó desde cero varios proyectos que exigían demasiada implicación personal, tiempo físico con el que no contaba. Esta fue la razón primera por la que Gates padre hizo su inmersión en este campo, siendo la Fundación Bill y Melinda Gates su 'timón de proa'

Fue a los 69 años, cuando Gates padre, que ya se planteaba retirarse profesionalmente de la abogacía, decidió tomar las riendas de estos asuntos por petición de su hijo. Durante la espera en la cola de un cine, el creador de Microsoft le manifestó a su padre que necesitaba ayuda para gestionar todo lo que tenía entre manos, momento en el que decidió dar un paso al frente. 

El magnate informático puso en manos de su padre todas sus labores filántropas.

El abogado le ofreció ser él quién se encargara de todo, con la aprobación legal de su hijo. Propuesta que Bill Jr. aceptó sin miramientos. Una vez dentro de la 'batalla', Gates se encontró con cientos de peticiones de dinero, cartas que narraban desgarradoras situaciones y un sinfín de causas en las que poder ayudar al prójimo. A los pocos días de comenzar la tarea, el milmillonario ingresó un cheque con 100 millones de dólares para abril la fundación anteriormente citada, que en un primer momento se llamó Fundación William H. Gates, y cuya primera inversión fue de 80.000 dólares para financiar un programa contra el cáncer. 

"Sé que él no querría que usara demasiado la palabra, pero no pasa nada por hacerlo ahora. La experiencia de ser el hijo de Bill Gates fue increíble. La gente solía preguntarle a mi padre si él era el verdadero Bill Gates. La verdad es que él era todo lo que yo intentaba ser. Lo extrañaré todos los días", termina diciendo Bill Gates en la carta dedicada a su padre. Un momento triste para el milmillonario, pero que a la vez está cargado de orgullo y emoción.

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